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Comvocatoria
del fondo nacional de medio ambiente para el año 2000.
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| SÍNTESIS
DEL DIAGNÓSTICO DE LA DESERTIFICACIÓN Y LA SEQUÍA EN CUBA |
| CARACTERIZACION
DEL ARCHIPIELAGO CUBANO |
| Situación geográfica |
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El archipiélago cubano
constituye la porción más occidental del arco insular antillano, en
medio de los continentes de la América del Norte y de la América del
Sur. Está formado por la Isla de Cuba, la Isla de la Juventud y otras 1
600 isletas y cayos. Representa el 0,08 % de las tierras emergidas del
Planeta, ocupa el décimo quinto lugar entre las mayores islas del
mundo.
La máxima distancia
entre las costas norte y sur es de 191 Km. y la mas estrecha es de
apenas 31 Km. Posee 13 Bahías de importancia y 635 cuencas hidrográficas
de variable extensión.
El territorio está
distribuido, según la división político administrativa de 1975, en 14
provincias y 169 municipios, incluyendo el municipio especial Isla de la
Juventud. Desde el punto de vista geográfico se reconocen tres zonas:
Occidente (porción Oeste del territorio), Centro y Oriente (porción
Este). |
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| Clima |
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El clima es tropical
estacionalmente húmedo, con influencia marítima y rasgos de
semicontinentalidad. Otras clasificaciones, como la de Köppen
(modificado), le asigna a la mayor parte del país el tipo Aw (cálido
tropical con estación lluviosa en el verano).
Por su situación geográfica,
se encuentra situada en una latitud muy cercana al Trópico de Cáncer,
lo cual condiciona la recepción de altos valores de radiación solar y
determina el carácter cálido del clima. Sin embargo, también se halla
en una posición singular en la frontera entre la zona de circulación
tropical y extratropical, recibiendo la influencia de ambas con carácter
estacional. Los huracanes y tormentas tropicales , frentes fríos y
sures, son eventos los meteorológicos mas importantes y con mayor
frecuencia afectan la región occidental del país.
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| Geología |
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Dentro del gran cinturón
plegado de las Antillas Mayores, Cuba se caracteriza por presentar una
estructura geológica compleja debido a la superposición de secuencias
rocosas formadas en diferentes ambientes geodinámicos. En la estructura
actual, estas secuencias aparecen intensamente dislocadas, sobrecorridas
unas sobre otras e incluso, mezcladas desordenadamente.
La variabilidad geológica
y su ubicación en la zona tropical ha posibilitado la formación de
yacimientos minerales metálicos y no metálicos; tanto endógenos como
exógenos así como yacimientos de petróleo y gas.
Está formada por rocas
carbonatadas con edades que oscilan entre el Jurásico y el Cuaternario.
Predomina la topografía cársica y presenta una gran variedad morfológica.
La forma más difundida es el lapiés, que existe en los lugares en que
las rocas carbonatadas están desnudas o semidesnudas.
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| Relieve |
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El relieve de la Isla está
condicionado por su posición en la zona de interacción de las placas
de América del Norte y del Caribe, por su ubicación en el borde
septentrional de la zona de los bosques tropicales periódicamente húmedos
y por la influencia de las oscilaciones paleoclimáticas del
Cuaternario. Ello determina la heterogeneidad, la complejidad, el carácter
y el desarrollo de sus elementos morfoestructurales y esculturales.
El sistema montañoso
cubano está conformado por cuatro macizos que abarcan una extensión
territorial de 1 959,400 hectáreas y representan el 18% de la
superficie del archipiélago cubano:
-
Guaniguanico, situado en la región
occidental y conformado por la Sierra del Rosario y la Sierra de los
Organos así como las alturas de Pizarras del Norte y del Sur;
-
Guamuhaya (Escambray), ubicado en el
centro del territorio al cual pertenecen las alturas de Trinidad y
Sancti Spíritus;
-
Sierra Maestra y Nipe - Sagua -
Baracoa, ambos en la región mas oriental del país en los cuales se
ubican las mayores alturas, de casi 2 000 m snm.
Los aspectos más
característicos son las terrazas marinas y fluviales, las cortezas de
intemperismo, el desarrollo especial del carso y los tipos de costas
biogénicas. También predominan las pendientes desnudas o con una
cobertura poco potente de sedimentos sueltos que son intensamente
lavados en épocas de lluvia. En el desarrollo de estos procesos
contribuyen notablemente los ciclones tropicales que realizan un fuerte
lavado laminar, arrastrando una gran cantidad de material detrítico y
degradando la vegetación, lo que trae como consecuencia el desarrollo
de la erosión lineal y de deslizamientos, corrimientos y derrumbes
sobre todo en zonas montañosas.
Predomina el relieve de
llanura en un 75% del territorio, seguido por las alturas bajas y montañas.
El 4% del territorio nacional está ocupado por humedales.
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| Recursos
naturales |
| Recursos climáticos. |
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Cuba dispone de elevadas
sumas anuales de radiación solar global. La marcha de este elemento a
través del año muestra máximos en abril y julio superiores a los 20
MJ. m-2 y mínimos en diciembre y enero, inferiores a los 12
MJ. m-2.
La insolación también
alcanza altos valores, con sumas anuales de aproximadamente 2 900 horas
– luz en las costas e inferiores a las 2 500 horas – luz en las
montañas.
Los valores medios
anuales de la temperatura oscilan desde 24°C en las llanuras, hasta 26°C
y más en las costas orientales, observándose una disminución de los
valores de esta variable en las áreas correspondientes a los sistemas
montañosos principales del país, descendiendo
incluso a magnitudes inferiores a 20°C en la parte más alta
de la Sierra Maestra. En invierno (enero) oscilan
como promedio entre 20 y 22°C en las regiones occidental y central, y
entre 22 y 24°C en la oriental; mientras que en verano (julio) están
entre 26 y 28°C en la mayor parte del país y a más de 28°C en
las costas de la región oriental.
El elemento que más varía
en el clima, es la lluvia. El acumulado medio anual de la lluvia es de 1
375 mm. En la mayor parte del territorio, el año se divide en dos períodos
estacionales, el lluvioso (de mayo a octubre) y el poco lluvioso (de
noviembre a abril). En el primero se registra aproximadamente el 80% del
total de lluvia anual, y en el otro el 20% restante. En el nordeste de
la región oriental y zonas montañosas de la misma, los acumulados en
ambos períodos estacionales son similares, dada las particularidades de
la circulación atmosférica invernal y la orografía en el área. Allí
se localizan las zonas donde más llueve en Cuba (más de 3 000 mm
anuales), mientras que en todo el litoral sur de Santiago y Guantánamo,
a sotavento de la Sierra Maestra y del Grupo Sagua – Baracoa, se
registran los valores más bajos del país, con 600 mm de lluvia. Otras
zonas con registros relativamente bajos de lluvia son la costa norte de
Camagüey (incluyendo los cayos), Holguín y Las Tunas, costa sur de
Cienfuegos y Sancti Spíritus, y suroeste de Pinar del Río. Aunque la
variabilidad de la lluvia es mayor en el período poco lluvioso,
el impacto socioeconómico de la irregularidad de la lluvia en la
temporada lluviosa es mucho más importante.
La humedad relativa es
normalmente alta, con valores por encima del 60%. Los máximos
diarios ocurren a la salida del sol (en ocasiones llega
a ser superior al 95%), más elevados en las
zonas montañosas y en el interior del país. Los
mínimos (al mediodía) se ubican en las costas,
disminuyendo hasta aproximadamente 60% en el interior del
territorio. Los meses más húmedos son septiembre y octubre, y los
menos húmedos son abril y marzo.
El viento predomina del
este en casi todo el país, girando del NE al E de mayo a
octubre, y pueden rotar al SE en caso de retraimiento
del centro anticiclónico oceánico; de noviembre
a abril los rumbos más frecuentes son del primer cuadrante,
debido a la afectación de los organismos
propios de la circulación invernal. Las velocidades máximas del
viento, sobre el país o por sus inmediaciones se deben al paso de
frentes fríos, ciclones extratropicales, tormentas
locales severas y ciclones tropicales.
En cuanto a la
presión atmosférica, la influencia anticiclónica
prevalece durante todo el año, reflejando valores más elevados y
mayores gradientes de presión en los meses de invierno, y más bajos en
verano.
La evaporación es
elevada, con valores de hasta 2 300 mm en el Valle del río Cauto y en
la costa sur de Guantánamo. Las magnitudes más bajas de este
importante componente del balance hídrico corresponden a las regiones
montañosas donde alcanzan alrededor de los 1 100 mm anuales.
El cálculo de los índices
de aridez climáticos han revelado la existencia de núcleos semiáridos
en la porción sur de Santiago de Cuba y Guantánamo, mientras que las
zonas subhúmedas abarcan buena parte de la región oriental, las costas
de Camagüey y algunas otras zonas aisladas del país.
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Valores medios históricos de
distintas variables meteorológicas por Regiones y para toda Cuba.
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|
Indicadores anuales
|
RegiónOccidental
|
RegiónCentral
|
RegiónOriental
|
Cuba
|
|
Temperatura media. ( ° C )
|
24.4
|
24.6
|
25.5
|
24.8
|
|
Temp. max . media. ( ° C )
|
29.7
|
30.3
|
30.9
|
30.3
|
|
Temp. min. media. ( ° C )
|
19.8
|
19.7
|
21.0
|
20.2
|
|
Humedad relativa media . ( % )
|
80
|
80
|
79
|
80
|
|
Hr. Media a las 7:00 am. ( % )
|
92
|
92
|
91
|
92
|
|
Hr. Media a la 1:00 pm. ( % )
|
64
|
62
|
62
|
63
|
|
Precipitaciones. ( mm )
|
1 333
|
1 218
|
883
|
1 144
|
|
| Período empleado: 1967-1988, excepto la
precipitación (1941-1995). Fuente: Instituto de Meteorología (1998). |
| |
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| Recurso Suelo
|
|
Los estudios de suelos a escala
1:50 000 y 1:25 000 han mostrado su variabilidad por efecto de la compleja
situación geológica y geomorfológicas que les dio origen, lo cual se refleja
en la topografía y composición de la capa cobertora de nuestro archipiélago. |
|
Topografía
|
Superficie (MM ha.)
|
|
Llana a moderadamente
alomada
|
7,30
|
|
Fuertemente alomada a
montañosa
|
2,70
|
|
Orgánicos u
organominerales costeros
|
1.09
|
|
Total
|
11,09
|
|
| Fuente: (DGSF, 1997) |
|
La Segunda Clasificación Genética
de Suelos, en uso actualmente y utilizada en la cartografía del mapa genético
1:25 000, comprende 10 agrupamientos en su nivel jerárquico superior, 28 tipos,
82 subtipos y categorías inferiores de Género, Especie y Variedad.
Los procesos predominantes de
formación de los suelos son la sialitización y fersialitización. La
ferralitización se presenta en las llanuras de edad más antigua.
En correspondencia con las
clasificaciones de FAO-UNESCO (Ver mapa anexo) y Segunda Clasificación Genética,
la distribución es la siguiente:
|
| |
|
|
Clasificación de los suelos de
Cuba
|
|
Grandes Grupo FAO UNESCO
|
Segunda Clasificación
Genética (1975)
|
Area
(MM ha)
|
Ubicación aproximada
(por provincias donde se encuentran en extensión significativa)
|
|
Ferrasols
|
Ferrítico y Ferralítico
|
2,22
|
Pinar de Río, Camagüey,
Holguín, La Habana.
|
|
Luvisols
|
Fersialítico
|
1,00
|
Todo el territorio
|
|
Cambisols
|
Ferralítico y Pardo
|
2,52
|
Todo el territorio
|
|
Redzinas
|
Húmico calcimórfico
|
0,45
|
Pinar del Río, Habana, C
Habana, Villa Clara, S. Spíritus, Cienfuegos, Holguín, Santiago de
Cuba y Guantánamo.
|
|
Vertisols
|
Vertisuelo
|
1,05
|
Villa Clara, S. Spíritus,
Camagüey, Las Tunas, Granma
|
|
Gleysols
|
Hidromórfico
|
0,32
|
Todo el territorio
|
|
Halosols
|
Halomórfico
|
0,05
|
PR, Guantánamo, Granma,
Holguín.
|
|
Fluvisols
|
Aluviales
|
0,44
|
Todo el territorio
|
|
Arenosols
|
Poco desarrollado
|
0,07
|
Pinar del Río, Isla de
la Juventud,
|
|
Leptosoles
|
Poco desarrollado
|
0,55
|
Todo el territorio
|
|
|
(Fuente: Instituto de Suelos,
1998) |
| Recursos de Fauna, Flora y
Vegetación
|
|
Tal como se describe en el
Estudio de País sobre biodiversidad (1997), se conocen 16 579 especies de la
fauna: 42 de mamíferos, 350 de aves, 121 de reptiles, 46 de anfibios, 2 947
moluscos, 7 493 de insectos y 1 300 arácnidos. Su rasgo más sobresaliente es
la extrema pobreza de algunos grupos, básicamente los mamíferos así como la
ausencia de mamíferos terrestres de gran talla.
Por las características de la
flora y de la vegetación, el territorio cubano constituye una provincia geobotánica
o subdominio fitogeográfico de la subregión Caribe o Centroamericano –
antillano.
Del total de especies que forman
la flora natural de nuestro país - mas de 6 000 - el 51% es endémica, lo que
implica que Cuba es el principal centro de especiación de las Antillas debido
al tamaño de la Isla y al aislamiento geológico acontecido desde principios
del Terciario. En nuestro país aparecen 33 áreas de alto endemismo.
En el Catálogo de Plantas
Cubanas Amenazadas o Extinguidas (Borhidi y Muñiz, 1983) aparecen 994 especies
en peligro correspondiente a 381 géneros y 105 familias, incluidas 832 endémicos
que constituyen el 86,7% de las catalogadas. Se registra la extinción de 13
especies endémicas.
En menos de 200 años entre los
siglos XVIII, XIX y XX, Cuba experimentó un fuerte decrecimiento de la
superficie boscosa, perdió en ese período alrededor de 8 millones de hectáreas
de bosques, en su mayoría primarios, con una alta diversidad de especies
preciosas. A partir de 1960, la recuperación y conservación de la cubierta
forestal, que promovió la Revolución, representó un viraje en el proceso de
destrucción de ese recurso; pero aun así, después de cuatro décadas de
intenso trabajo en la esfera, el país presenta una relación de servicio
ambiental, económico y social de sólo 0.22 hectáreas por habitante.
El área total actual del país
cubierta de bosques es de 2 415,9 miles de hectáreas, lo que representa el 21%
del territorio nacional no distribuidas uniformemente.
La flora forestal autóctona está
compuesta por 645 especies arbóreas pertenecientes a 256 géneros, de los
cuales 18 especies de 13 géneros se consideran naturalizadas en el país.
En las subzonas secas y subhúmedas
secas, las cuales constituyen una fuente de endemismo dadas sus características
y particularidades, existen 82 especies de animales y 2 986 especies vegetales,
muchas de las cuales constituyen verdaderos indicadores biológicos de los
procesos conducentes hacia la desertificación.
Cuba posee colecciones de
germoplasma en trece instituciones científica que comprenden 19 342 accesiones.
Existen también 5 jardines Botánicos que abarcan 7 466 taxas.
El país cuenta con un Sistema
Nacional de Areas Protegidas, de las cuales 80 se consideran de Significación
Nacional (APSN) y 195 de Significación Local (APSL), 7 como Regiones Especiales
de Desarrollo Sostenible (REDS), constituidas por los 4 macizos montañosos del
país, la Ciénaga de Zapata y los dos más grandes sistemas de cayerías (Los
Canarreos y Sabana - Camagüey). Entre las áreas protegidas de significación
nacional merece destacarse, por su importancia, los 14 Parques Nacionales, las
Reservas Ecológicas y las 4 Reservas de Biosfera cubanas: Guanacahabibes,
Sierra del Rosario, Baconao y Cuchillas del Toa.
Esta red de áreas protegidas
cubre aproximadamente el 30% del territorio nacional en todas sus variantes y
categorías y aproximadamente el 6.6% si se consideran las categorías más
estrictas y/o de significación nacional (todas las Reservas Naturales, Parques
Nacionales, Reservas Ecológicas, algunos Elementos Naturales Destacados,
Reservas Florísticas Manejadas y Refugios de Fauna). Agrupan, en lo
fundamental, los mayores valores del país y son representativas de los
principales núcleos de biodiversidad y endemismo de Cuba.
Recursos hídricos
La configuración alargada y
estrecha así como la posición longitudinal de la Isla de Cuba, condicionan la
peculiaridad de su red fluvial. Los ríos están dispuestos en las vertientes
Norte y Sur generados desde un parteaguas central a todo lo largo del
territorio. Entre sus características fundamentales están la dimensión
limitada, poco caudal y la dirección de las corrientes de Norte a Sur o de Sur
a Norte, con excepción de los ríos Cauto y Toa.
El potencial hidráulico total
del país es de 32,2 Km3 anuales, correspondiendo 23,2 a aguas
superficiales y 9,0 Km3 a aguas subterráneas. De este potencial, son
aprovechables 23,9 Km3 anuales de los cuales el 67 %, corresponden a
aguas reguladas, 6 % a aguas no reguladas y 33 % a aguas subterráneas.
El 85% de las cuencas hidrográficas
del País no rebasa los 200 Km2 . Las corrientes superficiales, por
lo general, alcanzan una longitud media inferior a los 40 Km.
El territorio ocupado por cuencas
hidrográficas superficiales es de 81 038 Km2 mientras que 26 312 Km2
son áreas sin red fluvial definida, ciénagas, y otros. Esto significa
que prácticamente no hay punto de la geografía cubana que quede fuera de una
cuenca, ya sea superficial o subterránea.
|
| |
|
| Cuencas Hidrográficas según su
extensión.
|
|
Intervalo de área (km2
)
|
Cantidad de cuencas
|
Cantidad relativa (%)
|
|
5 a 50
|
380
|
60,10
|
|
51 a 100
|
103
|
16,30
|
|
101 a 400
|
99
|
15,66
|
|
401 a 700
|
25
|
3,96
|
|
701 a 1 000
|
10
|
1,60
|
|
1 001 a 1 500
|
11
|
1,74
|
|
1 501 a 2 000
|
1
|
0,16
|
|
2 001 a 2 500
|
2
|
0,32
|
|
más de 2 500
|
1
|
0,16
|
|
|
Fuente: Nuevo Atlas Nacional de
Cuba |
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Hacia las cuencas hidrográficas,
fluye el 80% del escurrimiento, evaluado en 31 682 millones de m3 ,
de los cuales más de 9 035,5 millones han sido represados en unas 224 presas,
con un volumen total de entrega de 7070,0 millones de m 3 . Además
existen unos 1000 embalses más pequeños con una capacidad de 608,4 millones de
m 3 . |
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| DIAGNÓSTICO
|
| Degradación de los suelos.
|
|
El país está afectado por la
desertificación en un 14% de su territorio (1 580 996 ha) distribuidas en 24
subzonas edafoclimáticas ubicadas generalmente cerca de las costas. La
degradación de los suelos, como resultado histórico del mal uso y manejo de
las tierras por el hombre, es la causa fundamental de la desertificación en el
país, lo cual, combinado con los ambientes secos y subhúmedos secos han
originado que del área total de tierras, el 53,8% está afectada por la
salinidad; el 23,9% por la erosión; en el 14,5% actúan ambos factores a la vez
y 7,7% presenta degradación de la cubierta vegetal.
Las subzonas de ambiente subhúmedo
con ecosistemas frágiles potencialmente degradables hacia la aridez abarcan 8,2
millones de ha y las subzonas de ambiente seco 8,4 millones de ha. Las
condiciones de máxima aridez se presentan en un área de 162 250 ha. Situadas,
fundamentalmente, al sur de la provincia de Guantánamo en el extremo oriental
del país.
La desertificación de las
subzonas de ambiente seco, ocurre en áreas con precipitaciones menores de 800
mm anuales y períodos de sequía de 9–11 meses, la evaporación es muy alta
con valores superiores a 2 400 mm anuales y la relación precipitación/evaporación
es menor de 0.45. En las subzonas de ambiente húmedo las precipitaciones son
menores de 1000 mm anuales con períodos de sequía entre 8–10 meses, la
evaporación presenta valores entre 2 000 y 2 400 mm anuales y la relación
precipitación/ evaporación es menor de 0.60. Las temperaturas medias anuales
oscilan entre 24 - 26ºC y la radiación solar es superior a 17 MJ. Todas las áreas
están bajo el efecto de las brisas marinas, lo que hace mas intenso el efecto
de la falta de humedad.
Generalmente, los datos de sequía
se refieren a volúmenes de lluvias, lo cual no expresa la sequía edáfica que
en las condiciones de nuestro país es más severa y nociva a los efectos de
mejoramiento, uso y conservación de los suelos.
Las áreas afectadas por la
desertificación ocupan diferentes posiciones; se encuentran en las llanuras
costeras del país, generalmente con una altura entre 5 y 40 msnm, en las
llanuras costeras asociadas con macizos montañosos, que llegan hasta alturas de
500 msnm. En este último la aridez está relacionada con los sistemas de
vientos y se ubica en la vertiente sur del macizo, siendo por lo general la más
crítica.
Coinciden en el país 4 de las
principales causas identificadas mundialmente para el desarrollo de los procesos
conducentes hacia la desertificación y la formación de desiertos,
semidesiertos y zonas áridas en el mundo. Estos se refieren básicamente al
manejo del agua de riego, tecnologías de manejo de tierras, manejo de la
ganadería y deforestación.
El uso del recurso agua, aplicada
a suelos sobrehumedecidos o en zonas de drenaje impedido y la utilización de éstas
enriquecidas en sales, ha desencadenado un proceso activo de salinización en
diferentes regiones del país. Por esta causa (salinización de los suelos) se
fueron abandonando las tierras productivas para cultivos varios y se dedicaron a
la explotación ganadera, utilizándose en ocasiones excesos de carga animal, lo
que aceleró el proceso de desertificación en el país.
La tala indiscriminada de
arboles, arbustos, frutales, etc. como fuente de energía para consumo humano,
la explotación para madera y ampliación de las tierras de cultivo de caña de
azúcar, pastos, arroz y otros de importancia agrícola han ido transformando el
paisaje de bosques a grandes extensiones de sabanas generalmente expuestas a las
acciones climáticas degradantes.
|
| |
|
| Areas afectadas por procesos
degradativos
|
|
Proceso degradativo
|
Area afectada (MM ha.)
|
Area agrícola (%)
|
|
Salinidad y Sodicidad
|
1.00
|
14.1
|
|
Erosión (Fuerte a media)
|
2.90
|
43.3
|
|
Mal drenaje
|
2.70
|
40.3
|
|
Mal drenaje interno
|
l.80
|
26.9
|
|
Baja fertilidad
|
3.00
|
44.8
|
|
Compactación
elevada(natural o provocada)
|
l.60
|
23.9
|
|
Acidez (pH KCl < 6)
(pH KCl < 4.6)
|
l.66
0.47
|
24.8
7.0
|
|
Muy bajo contenido
Mat.Org.
|
2.13
|
31.8
|
|
Baja retención de humedad
|
2.50
|
37.3
|
|
Pedregosidad y rocosidad
( de ellas muy rocosas y/o
pedregosas)
|
0.80
0.45
|
ll.9
6.7
|
|
|
(Fuente: MINAGRI,1996). |
| |
|
| Area afectada por la salinidad en
Cuba (miles de ha).
|
|
Provincia
|
S2
débilmente salino
|
S3 medianamente salino
|
S4 fuertemente salino
|
S5
muy fuertemente salino
|
Total Area agrícola
afectada
|
(%)
|
|
Isla de la Juventud
|
5,9
|
1,6
|
2,1
|
0,7
|
10,3
|
11,3
|
|
Pinar del Río
|
34,4
|
6,2
|
2,9
|
10,5
|
54,0
|
9,3
|
|
La Habana
|
9,8
|
3,0
|
2,6
|
0,6
|
16,0
|
3,2
|
|
Matanzas
|
4,2
|
12,0
|
1,2
|
0,0
|
17,4
|
2,7
|
|
Cienfuegos
|
1,5
|
0,2
|
0,4
|
0,0
|
2,1
|
0,8
|
|
Villa Clara
|
51,0
|
7,9
|
5,4
|
16,9
|
81,2
|
13,4
|
|
Sancti Spíritus
|
53,5
|
26,0
|
17,8
|
2,7
|
100
|
20,8
|
|
Ciego de Avila
|
31,2
|
14,1
|
19,8
|
12,0
|
77,1
|
15,4
|
|
Camagüey
|
61,9
|
32,5
|
41,0
|
10,7
|
146,1
|
11,5
|
|
Las Tunas
|
28,4
|
5,9
|
4,5
|
2,3
|
41,1
|
7,4
|
|
Granma
|
79,0
|
59,4
|
64,1
|
24,8
|
277,3
|
37,3
|
|
Holguín
|
87,6
|
36,7
|
35,7
|
20,5
|
180,5
|
30,3
|
|
Santiago de Cuba
|
16,3
|
3,6
|
1,3
|
0,2
|
21,4
|
8,7
|
|
Guantánamo
|
10,9
|
4,8
|
10,5
|
1,4
|
27,6
|
19,4
|
|
Total
|
475,3
|
213,9
|
209,3
|
103,3
|
1 002,1
|
14,1
|
|
|
(Fuente:
MINAGRI, 1985) |
| |
|
| Estimado del Aumento de Area
Afectadas por los Procesos Degradativos en los Próximos 15 Años.
|
|
Factores limitantes
|
Incremento (%)
|
|
Desertificación
|
2.9
|
|
Salinidad y Sodicidad
|
7.5
|
|
Erosión
|
8.9
|
|
Mal Drenaje
|
8.9
|
|
Baja Fertilidad
|
0.5
|
|
Compactación
|
4.5
|
|
Acidez
|
2.9
|
|
Muy bajo contenido de
Mat. Org.
|
7.5
|
|
Baja Retención de
Humedad
|
4.4
|
|
Predregosidad y Rocosidad
|
1.4
|
|
|
(Fuente: MINAGRI, 1998) |
| |
| Agroproductividad
|
|
|
|
El estudio del potencial
productivo de los suelos del país (%), efectuado sobre la base de estudios de
agroproductividad según rendimientos promedios para 35 cultivos ante factores
limitantes edáficos, variantes de climas, niveles tecnológicos e insumos,
alcanzan los valores que se muestran en el gráfico .
(Fuente: MINAGRI, ) |
 |
| |
| Sequía
|
|
En la segunda mitad del siglo XX,
el clima en Cuba ha transitado hacia condiciones que están caracterizadas por
el incremento de la temperatura superficial del aire y una mayor influencia del
evento El Niño / Oscilación del Sur (ENOS), pudiendo apreciarse el aumento de
la frecuencia e intensidad de eventos de sequías moderadas y severas; el
incremento de la proporción de totales de lluvia en invierno, asociadas a
eventos de grandes precipitaciones, así como mayor capacidad destructiva de las
líneas de tormentas prefrontales y tormentas locales severas. Estas
condiciones, en el decenio en curso, se han intensificado.
Estudios realizados sobre la sequía
en Cuba en el período 1931-1990, utilizando un número importante de estaciones
pluviométricas de referencia, revelaron que la frecuencia de años con déficit
moderados y severos en los acumulados de las lluvias, se duplicaron en el
treintenio 1961-1990 en relación con el treintenio 1931-1960, lo que redujo el
período de retorno de este perjudicial fenómeno de 5 a 2.5 años, con un
aumento simultáneo de su persistencia. La frecuencia de los años con déficit
severos experimentó un aumento aún más considerable entre ambos períodos,
pasando de una a cuatro veces cada 25 años.
Como se advierte, en la década
de los años 60, además de existir un incremento en la frecuencia de déficit
moderados y severos en los acumulados anuales de las lluvias, también se observó
el mayor número de provincias afectadas. Tal comportamiento no implica
necesariamente la reducción de los procesos de sequías a escalas espacio -
temporales inferiores, es decir, períodos estacionales y regiones geográficas
específicas. Dos claros ejemplos en esta misma década de los años 90 son los
años hidrológicos 1992-1993 y 1997-1998, donde se apreció un notable
contraste entre las abundantes precipitaciones que tuvieron lugar en los meses
del período poco lluvioso (noviembre a abril) y los intensos procesos de sequía
de corto período que afectaron al país en meses del período lluvioso (mayo a
octubre).
El análisis espacial de la
repetibilidad de los déficit en los acumulados anuales de las lluvias durante
el período 1971-1990 reflejó importantes afectaciones al sur de la provincia
de Pinar del Río, La Habana, Sancti Spíritus y Guantánamo, así como otras
regiones específicas en el país, en las cuales el período de retorno es de
dos veces cada cinco años, e incluso una vez cada dos años como es el caso de
la porción más Suroriental de Guantánamo.
Estos elementos, ponen de
manifiesto la urgente necesidad de que en Cuba se preste cuidadosa atención a
los reiterados y nocivos eventos de sequía, que combinados con altas tasas de
evaporación originan el agotamiento de los suelos y la disminución de las
reservas de agua subterráneas. En ocasiones incluso, las fuertes tensiones
ejercidas sobre la vegetación y el clima en general, se agravan mucho más,
cuando la sequía es interrumpida por episodios de lluvias torrenciales que son
causantes de intensos procesos erosivos en los suelos que para entonces
presentan una pobre cubierta vegetativa y un alto drenaje superficial.
El fenómeno de la sequía, que
por sí mismo genera consecuencias muy perjudiciales sobre numerosas actividades
socio - económicas, conjuntamente a otros procesos antrópicos, contribuye a
que en amplias zonas costeras y tierras secas de nuestro país, se experimenten
significativos síntomas de desertificación.
La aplicación de índices de
aridez en Cuba ha arrojado la existencia de núcleos semiáridos en la porción
sur de Santiago de Cuba y Guantánamo; mientras que las zonas subhúmedas secas
abarcan buena parte de la región oriental, las costas de Camagüey y otras
zonas aisladas, las cuales son climáticamente propensas a sufrir procesos de
desertificación.
|
| |
|
Zonas edafoclimáticas de
ambientes secos
|
|
Denominación
|
Extensiónkm. 2
|
Localización /
provincias
|
|
Zona costera Maisí –
Guantánamo.
|
5 74, 48
|
Guantánamo
|
|
Area Sur de la Cuenca de
la Bahía de Guantánamo.
|
193,26
|
Guantánamo
|
|
Vertiente Sur del Macizo
Sagua- Baracoa, desde la zona costera Maisí - Guantánamo hasta 500 m
de altitud.
|
497,10
|
Guantánamo
|
|
Area central de la Cuenca
de la Bahía de Guantánamo
|
403,48
|
Guantánamo
|
|
Noroeste de la llanura
del Cauto
|
484,54
|
Las Tunas, Granma
|
|
Area costera de la
llanura norte de Camagüey - Las Tunas
|
2357,66
|
Las Tunas, Camagüey
|
|
Area costera suroeste de
la llanura sur de Pinar del Río
|
726,02
|
Pinar del Río
|
|
Llanura central noroeste
de la Cuenca de Guantánamo
|
439,19
|
Guantánamo
|
|
Vertiente sur de la
Sierra Maestra (desde la costa hasta 500 m de altura)
|
635,43
|
Granma, Santiago de Cuba
|
|
Vertiente norte del grupo
de Maniabón
|
486,62
|
Holguín
|
|
Llanura del Cauto
|
1642,15
|
Granma, Las Tunas, Holguín,
Santiago de Cuba
|
|
| |
|
Sub zonas edafoclimáticas donde
pueden afectarse los ecosistemas hacia la aridez.
|
|
Denominación
|
Extensión
km. 2
|
Localización / provincias
|
|
Llanura sur de Camagüey-
Las Tunas
|
4115,28
|
Camagüey, Las Tunas
|
|
Area costera de la
llanura norte Villa Clara- Sancti Spíritus
|
1123,55
|
Villa Clara, Sancti Spíritus
|
|
Costa sur de la llanura
de la Trocha
|
341,02
|
Ciego de Avila
|
|
Area costera de la
llanura sur de Sancti Spíritus
|
1780,27
|
Sancti Spíritus
|
|
Area costera de llanura Cárcica
Oriental de la Península de Zapata
|
553,28
|
Matanzas
|
|
Area este de la llanura Cárcica
de Isla de la Juventud
|
199,70
|
Isla de la Juventud
|
|
Costa sur de la
cordillera de Guamuhaya
|
137,80
|
Cienfuegos, Sancti Spíritus
|
|
Area costera de la
llanura y ondulaciones de Cienfuegos
|
586,57
|
Cienfuegos
|
|
Area costera sur de la
Península de Guanahacabibes
|
531,95
|
Pinar del Río
|
|
Area costera de las
alturas del Norte Habana - Matanzas
|
83,08
|
Habana, Matanzas
|
|
Península de Hicacos
|
18,72
|
Matanzas
|
|
Area oeste de las alturas
y llanuras de la cordillera de los Organos
|
305,32
|
Pinar del Río
|
|
Area suroeste de las
alturas Pizarrozas de sur de la Cordillera de los Organos
|
150,18
|
Pinar del Río
|
|
|
(Fuente: MINAGRI, 1997) |
| |
|
Estas subzonas se dedican
fundamentalmente a actividades agrícolas y forestales, en las áreas más
degradadas predominan los forestales y pastos para la ganadería bovina. En las
áreas de mejores suelos se cultivan: viandas, hortalizas, caña de azúcar,
cultivos de secano excepto pequeñas áreas de hortalizas y viandas bajo riego
en función de las disponibilidades de agua proveniente de pequeñas presas
construidas a tal fin. Otras actividades económicas son las producciones de
artesanía con recursos naturales de la región mediante pequeñas industrias
locales y el desarrollo del turismo fundamentalmente regional y con pocos
recursos. |
| |
| Indicadores de la desertificación y la
sequía.
|
|
Los indicadores que se adopten
para monitorear el desarrollo de la desertificación y la sequía, así como el
progreso de las acciones que se ejecuten, deben ser cuantitativos, fáciles de
medir y pocos en su número.
Sobre la base de un estudio en
zonas de ambiente seco que comprende 24 indicadores, se trabaja en la selección
de aquellos de mejor ajuste a las condiciones cubanas. 14 de ellos, están
relacionados con el clima, 2 con la vegetación, 6 con las condiciones edáficas,
1 con el agua y 1 con las condiciones sociales. Estos índices deben ser
validados en el ambiente espacio temporal y determinarse los límites de clase
según la intensidad (ligera, moderada, grave y muy grave). En tanto se cuente
con tales resultados, se emplean los siguientes:
|
|
Variable
|
Indicadores generales
|
| |
Físicos
|
Químicos
|
Biológicos
|
Socio económicos
|
|
Suelos
|
Densidad de cárcavas y
surcos por área (%)
|
Contenido (%) y composición
de la materia orgánica
|
Pérdida de la biota
original (%)
|
Habitantes por superficie
agrícola (hab/ha)
|
|
|
% de pérdida del
horizonte superficial (A1)
|
Cambio de los índices de
fertilidad
- pH,
- acidez cambiable
- capacidad de cambio bases
- fósforo
- potasio
|
Carga animal / área
|
Habitantes por superficie
cultivada (hab/ha)
|
|
Variación de la densidad
real y aparente, estabilidad estructural,compactación, capacidad
deinfiltración
|
Dinámica de la
salinización por horizontes (expresado por la conductividad eléctrica)
|
|
Tasa de movilidad de la
población. (% de migración)
|
|
Agua
|
Disminución en los
niveles de agua almacenada (MM m3)
|
Tenores de salinidad
|
Variación en la
composición de la microbiota y disminución de la actividad biológica
|
Nivel de satisfacción de
la demanda de la población y otros usuarios (%)
|
| |
Cantidad de sedimentos en
suspensión
|
|
|
Clima
|
Indice de sequía
Indice de aridez
|
| |
Distribución espacio
temporal de
- precipitación
- evaporación
- temperatura
|
|
Vegetación
|
Dinámica de la
deforestación (%)
|
|
Composición florística
por tipo (%)
|
Rendimientos agrícolas y
forestales por unidad de área (ton – m3 /ha/año)
|
|
|
Area con cubierta vegetal
(%)
|
|
Dinámica de consumo de
especies forestales para leña (m3/há/año)
|
|
Area cubierta por plantas
indicadoras de la desertificación (%)
|
|
Tasa de reposición de
especies arbustivas (%)
|
|
Atmósfera
|
Contenido de partículas
en el aire.
|
Composición química de
la lluvia.
|
|
|
| |
| Ambito de aplicación de las acciones de
lucha contra la desertificación y la sequía. Las Cuencas Hidrográficas y
otros ecosistemas de especial significación.
|
| |
|
Entre los criterios de manejo de
los recursos naturales, es de gran actualidad considerar la cuenca hidrográfica
como la unidad básica funcional y ámbito de aplicación de los programas y
planes de manejo integral de los recursos naturales. Este es tal vez el concepto
mas integrador para el uso y administración sostenible de los recursos allí
existentes, así como para la adopción y aplicación de las decisiones políticas,
económicas, sociales y ambientales básicas para el desarrollo sostenible. |
|
|
Diseño realizado en el Centro de
Información, Gestión y Educación Ambiental (CIGEA)  |
|