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SÍNTESIS DEL DIAGNÓSTICO DE LA DESERTIFICACIÓN Y LA SEQUÍA EN CUBA
CARACTERIZACION DEL ARCHIPIELAGO CUBANO
Situación geográfica

El archipiélago cubano constituye la porción más occidental del arco insular antillano, en medio de los continentes de la América del Norte y de la América del Sur. Está formado por la Isla de Cuba, la Isla de la Juventud y otras 1 600 isletas y cayos. Representa el 0,08 % de las tierras emergidas del Planeta, ocupa el décimo quinto lugar entre las mayores islas del mundo.

La máxima distancia entre las costas norte y sur es de 191 Km. y la mas estrecha es de apenas 31 Km. Posee 13 Bahías de importancia y 635 cuencas hidrográficas de variable extensión.

El territorio está distribuido, según la división político administrativa de 1975, en 14 provincias y 169 municipios, incluyendo el municipio especial Isla de la Juventud. Desde el punto de vista geográfico se reconocen tres zonas: Occidente (porción Oeste del territorio), Centro y Oriente (porción Este).

 
Clima

El clima es tropical estacionalmente húmedo, con influencia marítima y rasgos de semicontinentalidad. Otras clasificaciones, como la de Köppen (modificado), le asigna a la mayor parte del país el tipo Aw (cálido tropical con estación lluviosa en el verano).

Por su situación geográfica, se encuentra situada en una latitud muy cercana al Trópico de Cáncer, lo cual condiciona la recepción de altos valores de radiación solar y determina el carácter cálido del clima. Sin embargo, también se halla en una posición singular en la frontera entre la zona de circulación tropical y extratropical, recibiendo la influencia de ambas con carácter estacional. Los huracanes y tormentas tropicales , frentes fríos y sures, son eventos los meteorológicos mas importantes y con mayor frecuencia afectan la región occidental del país.

 
Geología

Dentro del gran cinturón plegado de las Antillas Mayores, Cuba se caracteriza por presentar una estructura geológica compleja debido a la superposición de secuencias rocosas formadas en diferentes ambientes geodinámicos. En la estructura actual, estas secuencias aparecen intensamente dislocadas, sobrecorridas unas sobre otras e incluso, mezcladas desordenadamente.

La variabilidad geológica y su ubicación en la zona tropical ha posibilitado la formación de yacimientos minerales metálicos y no metálicos; tanto endógenos como exógenos así como yacimientos de petróleo y gas.

Está formada por rocas carbonatadas con edades que oscilan entre el Jurásico y el Cuaternario. Predomina la topografía cársica y presenta una gran variedad morfológica. La forma más difundida es el lapiés, que existe en los lugares en que las rocas carbonatadas están desnudas o semidesnudas.

 
Relieve

El relieve de la Isla está condicionado por su posición en la zona de interacción de las placas de América del Norte y del Caribe, por su ubicación en el borde septentrional de la zona de los bosques tropicales periódicamente húmedos y por la influencia de las oscilaciones paleoclimáticas del Cuaternario. Ello determina la heterogeneidad, la complejidad, el carácter y el desarrollo de sus elementos morfoestructurales y esculturales.

El sistema montañoso cubano está conformado por cuatro macizos que abarcan una extensión territorial de 1 959,400 hectáreas y representan el 18% de la superficie del archipiélago cubano:

     

  • Guaniguanico, situado en la región occidental y conformado por la Sierra del Rosario y la Sierra de los Organos así como las alturas de Pizarras del Norte y del Sur;

  • Guamuhaya (Escambray), ubicado en el centro del territorio al cual pertenecen las alturas de Trinidad y Sancti Spíritus;

  • Sierra Maestra y Nipe - Sagua - Baracoa, ambos en la región mas oriental del país en los cuales se ubican las mayores alturas, de casi 2 000 m snm.

Los aspectos más característicos son las terrazas marinas y fluviales, las cortezas de intemperismo, el desarrollo especial del carso y los tipos de costas biogénicas. También predominan las pendientes desnudas o con una cobertura poco potente de sedimentos sueltos que son intensamente lavados en épocas de lluvia. En el desarrollo de estos procesos contribuyen notablemente los ciclones tropicales que realizan un fuerte lavado laminar, arrastrando una gran cantidad de material detrítico y degradando la vegetación, lo que trae como consecuencia el desarrollo de la erosión lineal y de deslizamientos, corrimientos y derrumbes sobre todo en zonas montañosas.

Predomina el relieve de llanura en un 75% del territorio, seguido por las alturas bajas y montañas. El 4% del territorio nacional está ocupado por humedales.

 
Recursos naturales
Recursos climáticos.

Cuba dispone de elevadas sumas anuales de radiación solar global. La marcha de este elemento a través del año muestra máximos en abril y julio superiores a los 20 MJ. m-2 y mínimos en diciembre y enero, inferiores a los 12 MJ. m-2.

La insolación también alcanza altos valores, con sumas anuales de aproximadamente 2 900 horas – luz en las costas e inferiores a las 2 500 horas – luz en las montañas.

Los valores medios anuales de la temperatura oscilan desde 24°C en las llanuras, hasta 26°C y más en las costas orientales, observándose una disminución de los valores de esta variable en las áreas correspondientes a los  sistemas  montañosos  principales del país,  descendiendo incluso  a magnitudes inferiores a 20°C en la parte más alta  de la  Sierra  Maestra. En invierno (enero)  oscilan como promedio entre 20 y 22°C en las regiones occidental y central, y entre 22 y 24°C en la oriental; mientras que en verano (julio) están entre  26 y 28°C en la mayor parte del país y a más de 28°C en las costas de la  región oriental.

El elemento que más varía en el clima, es la lluvia. El acumulado medio anual de la lluvia es de 1 375 mm. En la mayor parte del territorio, el año se divide en dos períodos estacionales, el lluvioso (de mayo a octubre) y el poco lluvioso (de noviembre a abril). En el primero se registra aproximadamente el 80% del total de lluvia anual, y en el otro el 20% restante. En el nordeste de la región oriental y zonas montañosas de la misma, los acumulados en ambos períodos estacionales son similares, dada las particularidades de la circulación atmosférica invernal y la orografía en el área. Allí se localizan las zonas donde más llueve en Cuba (más de 3 000 mm anuales), mientras que en todo el litoral sur de Santiago y Guantánamo, a sotavento de la Sierra Maestra y del Grupo Sagua – Baracoa, se registran los valores más bajos del país, con 600 mm de lluvia. Otras zonas con registros relativamente bajos de lluvia son la costa norte de Camagüey (incluyendo los cayos), Holguín y Las Tunas, costa sur de Cienfuegos y Sancti Spíritus, y suroeste de Pinar del Río. Aunque la  variabilidad de la lluvia es mayor en el período poco lluvioso, el impacto socioeconómico de la irregularidad de la lluvia en la temporada lluviosa es mucho más importante. 

La humedad relativa es normalmente alta, con valores por  encima del  60%. Los máximos diarios ocurren a la salida del  sol  (en ocasiones  llega  a ser superior al 95%), más  elevados  en  las zonas montañosas  y  en el interior del país.  Los  mínimos  (al mediodía) se ubican en las costas, disminuyendo hasta aproximadamente  60% en el interior del territorio. Los meses más húmedos son septiembre y octubre, y los menos húmedos son abril y marzo.

El viento predomina del este en casi todo el país, girando del NE al  E  de mayo a octubre, y pueden rotar al SE en  caso  de  retraimiento  del  centro anticiclónico oceánico;  de  noviembre  a abril los rumbos más frecuentes son del primer cuadrante,  debido a  la  afectación  de los organismos propios de la  circulación invernal. Las velocidades máximas del viento, sobre el país o por sus inmediaciones se deben al paso de frentes  fríos, ciclones  extratropicales, tormentas   locales severas y ciclones tropicales.

En cuanto a  la  presión  atmosférica,  la influencia anticiclónica prevalece durante todo el año, reflejando valores más elevados y mayores gradientes de presión en los meses de invierno, y más bajos en verano.

La evaporación es elevada, con valores de hasta 2 300 mm en el Valle del río Cauto y en la costa sur de Guantánamo. Las magnitudes más bajas de este importante componente del balance hídrico corresponden a las regiones montañosas donde alcanzan alrededor de los 1 100 mm anuales.

El cálculo de los índices de aridez climáticos han revelado la existencia de núcleos semiáridos en la porción sur de Santiago de Cuba y Guantánamo, mientras que las zonas subhúmedas abarcan buena parte de la región oriental, las costas de Camagüey y algunas otras zonas aisladas del país.

 
Valores medios históricos de distintas variables meteorológicas por Regiones y para toda Cuba.

Indicadores anuales

RegiónOccidental

RegiónCentral

RegiónOriental

Cuba

Temperatura media. ( ° C )

24.4

24.6

25.5

24.8

Temp. max . media. ( ° C )

29.7

30.3

30.9

30.3

Temp. min. media. ( ° C )

19.8

19.7

21.0

20.2

Humedad relativa media . ( % )

80

80

79

80

Hr. Media a las 7:00 am. ( % )

92

92

91

92

Hr. Media a la 1:00 pm. ( % )

64

62

62

63

Precipitaciones. ( mm )

1 333

1 218

883

1 144

 Período empleado: 1967-1988, excepto la precipitación (1941-1995). Fuente: Instituto de Meteorología (1998).
 
Recurso Suelo

Los estudios de suelos a escala 1:50 000 y 1:25 000 han mostrado su variabilidad por efecto de la compleja situación geológica y geomorfológicas que les dio origen, lo cual se refleja en la topografía y composición de la capa cobertora de nuestro archipiélago.

 

Topografía

Superficie (MM ha.)

Llana a moderadamente alomada

7,30

Fuertemente alomada a montañosa

2,70

Orgánicos u organominerales costeros

1.09

Total

11,09

 Fuente: (DGSF, 1997)

La Segunda Clasificación Genética de Suelos, en uso actualmente y utilizada en la cartografía del mapa genético 1:25 000, comprende 10 agrupamientos en su nivel jerárquico superior, 28 tipos, 82 subtipos y categorías inferiores de Género, Especie y Variedad.

Los procesos predominantes de formación de los suelos son la sialitización y fersialitización. La ferralitización se presenta en las llanuras de edad más antigua.

En correspondencia con las clasificaciones de FAO-UNESCO (Ver mapa anexo) y Segunda Clasificación Genética, la distribución es la siguiente:

 
Clasificación de los suelos de Cuba

Grandes Grupo FAO UNESCO

Segunda Clasificación Genética (1975)

Area

(MM ha)

Ubicación aproximada (por provincias donde se encuentran en extensión significativa)

Ferrasols

Ferrítico y Ferralítico

2,22

Pinar de Río, Camagüey, Holguín, La Habana.

Luvisols

Fersialítico

1,00

Todo el territorio

Cambisols

Ferralítico y Pardo

2,52

Todo el territorio

Redzinas

Húmico calcimórfico

0,45

Pinar del Río, Habana, C Habana, Villa Clara, S. Spíritus, Cienfuegos, Holguín, Santiago de Cuba y Guantánamo.

Vertisols

Vertisuelo

1,05

Villa Clara, S. Spíritus, Camagüey, Las Tunas, Granma

Gleysols

Hidromórfico

0,32

Todo el territorio

Halosols

Halomórfico

0,05

PR, Guantánamo, Granma, Holguín.

Fluvisols

Aluviales

0,44

Todo el territorio

Arenosols

Poco desarrollado

0,07

Pinar del Río, Isla de la Juventud,

Leptosoles

Poco desarrollado

0,55

Todo el territorio

(Fuente: Instituto de Suelos, 1998)
Recursos de Fauna, Flora y Vegetación

Tal como se describe en el Estudio de País sobre biodiversidad (1997), se conocen 16 579 especies de la fauna: 42 de mamíferos, 350 de aves, 121 de reptiles, 46 de anfibios, 2 947 moluscos, 7 493 de insectos y 1 300 arácnidos. Su rasgo más sobresaliente es la extrema pobreza de algunos grupos, básicamente los mamíferos así como la ausencia de mamíferos terrestres de gran talla.

Por las características de la flora y de la vegetación, el territorio cubano constituye una provincia geobotánica o subdominio fitogeográfico de la subregión Caribe o Centroamericano – antillano.

Del total de especies que forman la flora natural de nuestro país - mas de 6 000 - el 51% es endémica, lo que implica que Cuba es el principal centro de especiación de las Antillas debido al tamaño de la Isla y al aislamiento geológico acontecido desde principios del Terciario. En nuestro país aparecen 33 áreas de alto endemismo.

En el Catálogo de Plantas Cubanas Amenazadas o Extinguidas (Borhidi y Muñiz, 1983) aparecen 994 especies en peligro correspondiente a 381 géneros y 105 familias, incluidas 832 endémicos que constituyen el 86,7% de las catalogadas. Se registra la extinción de 13 especies endémicas.

En menos de 200 años entre los siglos XVIII, XIX y XX, Cuba experimentó un fuerte decrecimiento de la superficie boscosa, perdió en ese período alrededor de 8 millones de hectáreas de bosques, en su mayoría primarios, con una alta diversidad de especies preciosas. A partir de 1960, la recuperación y conservación de la cubierta forestal, que promovió la Revolución, representó un viraje en el proceso de destrucción de ese recurso; pero aun así, después de cuatro décadas de intenso trabajo en la esfera, el país presenta una relación de servicio ambiental, económico y social de sólo 0.22 hectáreas por habitante.

El área total actual del país cubierta de bosques es de 2 415,9 miles de hectáreas, lo que representa el 21% del territorio nacional no distribuidas uniformemente.

La flora forestal autóctona está compuesta por 645 especies arbóreas pertenecientes a 256 géneros, de los cuales 18 especies de 13 géneros se consideran naturalizadas en el país.

En las subzonas secas y subhúmedas secas, las cuales constituyen una fuente de endemismo dadas sus características y particularidades, existen 82 especies de animales y 2 986 especies vegetales, muchas de las cuales constituyen verdaderos indicadores biológicos de los procesos conducentes hacia la desertificación.

Cuba posee colecciones de germoplasma en trece instituciones científica que comprenden 19 342 accesiones. Existen también 5 jardines Botánicos que abarcan 7 466 taxas.

El país cuenta con un Sistema Nacional de Areas Protegidas, de las cuales 80 se consideran de Significación Nacional (APSN) y 195 de Significación Local (APSL), 7 como Regiones Especiales de Desarrollo Sostenible (REDS), constituidas por los 4 macizos montañosos del país, la Ciénaga de Zapata y los dos más grandes sistemas de cayerías (Los Canarreos y Sabana - Camagüey). Entre las áreas protegidas de significación nacional merece destacarse, por su importancia, los 14 Parques Nacionales, las Reservas Ecológicas y las 4 Reservas de Biosfera cubanas: Guanacahabibes, Sierra del Rosario, Baconao y Cuchillas del Toa.

Esta red de áreas protegidas cubre aproximadamente el 30% del territorio nacional en todas sus variantes y categorías y aproximadamente el 6.6% si se consideran las categorías más estrictas y/o de significación nacional (todas las Reservas Naturales, Parques Nacionales, Reservas Ecológicas, algunos Elementos Naturales Destacados, Reservas Florísticas Manejadas y Refugios de Fauna). Agrupan, en lo fundamental, los mayores valores del país y son representativas de los principales núcleos de biodiversidad y endemismo de Cuba.

Recursos hídricos

La configuración alargada y estrecha así como la posición longitudinal de la Isla de Cuba, condicionan la peculiaridad de su red fluvial. Los ríos están dispuestos en las vertientes Norte y Sur generados desde un parteaguas central a todo lo largo del territorio. Entre sus características fundamentales están la dimensión limitada, poco caudal y la dirección de las corrientes de Norte a Sur o de Sur a Norte, con excepción de los ríos Cauto y Toa.

El potencial hidráulico total del país es de 32,2 Km3 anuales, correspondiendo 23,2 a aguas superficiales y 9,0 Km3 a aguas subterráneas. De este potencial, son aprovechables 23,9 Km3 anuales de los cuales el 67 %, corresponden a aguas reguladas, 6 % a aguas no reguladas y 33 % a aguas subterráneas.

El 85% de las cuencas hidrográficas del País no rebasa los 200 Km2 . Las corrientes superficiales, por lo general, alcanzan una longitud media inferior a los 40 Km.

El territorio ocupado por cuencas hidrográficas superficiales es de 81 038 Km2 mientras que 26 312 Km2 son áreas sin red fluvial definida, ciénagas, y otros. Esto significa que prácticamente no hay punto de la geografía cubana que quede fuera de una cuenca, ya sea superficial o subterránea.

  
Cuencas Hidrográficas según su extensión.

Intervalo de área (km2 )

Cantidad de cuencas

Cantidad relativa (%)

5 a 50

380

60,10

51 a 100

103

16,30

101 a 400

99

15,66

401 a 700

25

3,96

701 a 1 000

10

1,60

1 001 a 1 500

11

1,74

1 501 a 2 000

1

0,16

2 001 a 2 500

2

0,32

más de 2 500

1

0,16

Fuente: Nuevo Atlas Nacional de Cuba

Hacia las cuencas hidrográficas, fluye el 80% del escurrimiento, evaluado en 31 682 millones de m3 , de los cuales más de 9 035,5 millones han sido represados en unas 224 presas, con un volumen total de entrega de 7070,0 millones de m 3 . Además existen unos 1000 embalses más pequeños con una capacidad de 608,4 millones de m 3 .

 
DIAGNÓSTICO
 Degradación de los suelos.

El país está afectado por la desertificación en un 14% de su territorio (1 580 996 ha) distribuidas en 24 subzonas edafoclimáticas ubicadas generalmente cerca de las costas. La degradación de los suelos, como resultado histórico del mal uso y manejo de las tierras por el hombre, es la causa fundamental de la desertificación en el país, lo cual, combinado con los ambientes secos y subhúmedos secos han originado que del área total de tierras, el 53,8% está afectada por la salinidad; el 23,9% por la erosión; en el 14,5% actúan ambos factores a la vez y 7,7% presenta degradación de la cubierta vegetal.

Las subzonas de ambiente subhúmedo con ecosistemas frágiles potencialmente degradables hacia la aridez abarcan 8,2 millones de ha y las subzonas de ambiente seco 8,4 millones de ha. Las condiciones de máxima aridez se presentan en un área de 162 250 ha. Situadas, fundamentalmente, al sur de la provincia de Guantánamo en el extremo oriental del país.

La desertificación de las subzonas de ambiente seco, ocurre en áreas con precipitaciones menores de 800 mm anuales y períodos de sequía de 9–11 meses, la evaporación es muy alta con valores superiores a 2 400 mm anuales y la relación precipitación/evaporación es menor de 0.45. En las subzonas de ambiente húmedo las precipitaciones son menores de 1000 mm anuales con períodos de sequía entre 8–10 meses, la evaporación presenta valores entre 2 000 y 2 400 mm anuales y la relación precipitación/ evaporación es menor de 0.60. Las temperaturas medias anuales oscilan entre 24 - 26ºC y la radiación solar es superior a 17 MJ. Todas las áreas están bajo el efecto de las brisas marinas, lo que hace mas intenso el efecto de la falta de humedad.

Generalmente, los datos de sequía se refieren a volúmenes de lluvias, lo cual no expresa la sequía edáfica que en las condiciones de nuestro país es más severa y nociva a los efectos de mejoramiento, uso y conservación de los suelos.

Las áreas afectadas por la desertificación ocupan diferentes posiciones; se encuentran en las llanuras costeras del país, generalmente con una altura entre 5 y 40 msnm, en las llanuras costeras asociadas con macizos montañosos, que llegan hasta alturas de 500 msnm. En este último la aridez está relacionada con los sistemas de vientos y se ubica en la vertiente sur del macizo, siendo por lo general la más crítica.

Coinciden en el país 4 de las principales causas identificadas mundialmente para el desarrollo de los procesos conducentes hacia la desertificación y la formación de desiertos, semidesiertos y zonas áridas en el mundo. Estos se refieren básicamente al manejo del agua de riego, tecnologías de manejo de tierras, manejo de la ganadería y deforestación.

El uso del recurso agua, aplicada a suelos sobrehumedecidos o en zonas de drenaje impedido y la utilización de éstas enriquecidas en sales, ha desencadenado un proceso activo de salinización en diferentes regiones del país. Por esta causa (salinización de los suelos) se fueron abandonando las tierras productivas para cultivos varios y se dedicaron a la explotación ganadera, utilizándose en ocasiones excesos de carga animal, lo que aceleró el proceso de desertificación en el país.

La tala indiscriminada de arboles, arbustos, frutales, etc. como fuente de energía para consumo humano, la explotación para madera y ampliación de las tierras de cultivo de caña de azúcar, pastos, arroz y otros de importancia agrícola han ido transformando el paisaje de bosques a grandes extensiones de sabanas generalmente expuestas a las acciones climáticas degradantes.

 
Areas afectadas por procesos degradativos

Proceso degradativo

Area afectada (MM ha.)

Area agrícola (%)

Salinidad y Sodicidad

1.00

14.1

Erosión (Fuerte a media)

2.90

43.3

Mal drenaje

2.70

40.3

Mal drenaje interno

l.80

26.9

Baja fertilidad

3.00

44.8

Compactación elevada(natural o provocada)

l.60

23.9

Acidez (pH KCl < 6)

(pH KCl < 4.6)

l.66

0.47

24.8

7.0

Muy bajo contenido Mat.Org.

2.13

31.8

Baja retención de humedad

2.50

37.3

Pedregosidad y rocosidad

( de ellas muy rocosas y/o pedregosas)

0.80

0.45

ll.9

6.7

(Fuente: MINAGRI,1996).
 
Area afectada por la salinidad en Cuba (miles de ha).

Provincia

S2 débilmente salino

S3 medianamente salino

S4 fuertemente salino

S5 muy fuertemente salino

Total Area agrícola afectada

(%)

Isla de la Juventud

5,9

1,6

2,1

0,7

10,3

11,3

Pinar del Río

34,4

6,2

2,9

10,5

54,0

9,3

La Habana

9,8

3,0

2,6

0,6

16,0

3,2

Matanzas

4,2

12,0

1,2

0,0

17,4

2,7

Cienfuegos

1,5

0,2

0,4

0,0

2,1

0,8

Villa Clara

51,0

7,9

5,4

16,9

81,2

13,4

Sancti Spíritus

53,5

26,0

17,8

2,7

100

20,8

Ciego de Avila

31,2

14,1

19,8

12,0

77,1

15,4

Camagüey

61,9

32,5

41,0

10,7

146,1

11,5

Las Tunas

28,4

5,9

4,5

2,3

41,1

7,4

Granma

79,0

59,4

64,1

24,8

277,3

37,3

Holguín

87,6

36,7

35,7

20,5

180,5

30,3

Santiago de Cuba

16,3

3,6

1,3

0,2

21,4

8,7

Guantánamo

10,9

4,8

10,5

1,4

27,6

19,4

Total

475,3

213,9

209,3

103,3

1 002,1

14,1

(Fuente: MINAGRI, 1985)
 
Estimado del Aumento de Area Afectadas por los Procesos Degradativos en los Próximos 15 Años.

Factores limitantes

Incremento (%)

Desertificación

2.9

Salinidad y Sodicidad

7.5

Erosión

8.9

Mal Drenaje

8.9

Baja Fertilidad

0.5

Compactación

4.5

Acidez

2.9

Muy bajo contenido de Mat. Org.

7.5

Baja Retención de Humedad

4.4

Predregosidad y Rocosidad

1.4

(Fuente: MINAGRI, 1998)
 
Agroproductividad

 

El estudio del potencial productivo de los suelos del país (%), efectuado sobre la base de estudios de agroproductividad según rendimientos promedios para 35 cultivos ante factores limitantes edáficos, variantes de climas, niveles tecnológicos e insumos, alcanzan los valores que se muestran en el gráfico .

                    (Fuente: MINAGRI, )

 
Sequía

En la segunda mitad del siglo XX, el clima en Cuba ha transitado hacia condiciones que están caracterizadas por el incremento de la temperatura superficial del aire y una mayor influencia del evento El Niño / Oscilación del Sur (ENOS), pudiendo apreciarse el aumento de la frecuencia e intensidad de eventos de sequías moderadas y severas; el incremento de la proporción de totales de lluvia en invierno, asociadas a eventos de grandes precipitaciones, así como mayor capacidad destructiva de las líneas de tormentas prefrontales y tormentas locales severas. Estas condiciones, en el decenio en curso, se han intensificado.

Estudios realizados sobre la sequía en Cuba en el período 1931-1990, utilizando un número importante de estaciones pluviométricas de referencia, revelaron que la frecuencia de años con déficit moderados y severos en los acumulados de las lluvias, se duplicaron en el treintenio 1961-1990 en relación con el treintenio 1931-1960, lo que redujo el período de retorno de este perjudicial fenómeno de 5 a 2.5 años, con un aumento simultáneo de su persistencia. La frecuencia de los años con déficit severos experimentó un aumento aún más considerable entre ambos períodos, pasando de una a cuatro veces cada 25 años.

Como se advierte, en la década de los años 60, además de existir un incremento en la frecuencia de déficit moderados y severos en los acumulados anuales de las lluvias, también se observó el mayor número de provincias afectadas. Tal comportamiento no implica necesariamente la reducción de los procesos de sequías a escalas espacio - temporales inferiores, es decir, períodos estacionales y regiones geográficas específicas. Dos claros ejemplos en esta misma década de los años 90 son los años hidrológicos 1992-1993 y 1997-1998, donde se apreció un notable contraste entre las abundantes precipitaciones que tuvieron lugar en los meses del período poco lluvioso (noviembre a abril) y los intensos procesos de sequía de corto período que afectaron al país en meses del período lluvioso (mayo a octubre).

El análisis espacial de la repetibilidad de los déficit en los acumulados anuales de las lluvias durante el período 1971-1990 reflejó importantes afectaciones al sur de la provincia de Pinar del Río, La Habana, Sancti Spíritus y Guantánamo, así como otras regiones específicas en el país, en las cuales el período de retorno es de dos veces cada cinco años, e incluso una vez cada dos años como es el caso de la porción más Suroriental de Guantánamo.

Estos elementos, ponen de manifiesto la urgente necesidad de que en Cuba se preste cuidadosa atención a los reiterados y nocivos eventos de sequía, que combinados con altas tasas de evaporación originan el agotamiento de los suelos y la disminución de las reservas de agua subterráneas. En ocasiones incluso, las fuertes tensiones ejercidas sobre la vegetación y el clima en general, se agravan mucho más, cuando la sequía es interrumpida por episodios de lluvias torrenciales que son causantes de intensos procesos erosivos en los suelos que para entonces presentan una pobre cubierta vegetativa y un alto drenaje superficial.

El fenómeno de la sequía, que por sí mismo genera consecuencias muy perjudiciales sobre numerosas actividades socio - económicas, conjuntamente a otros procesos antrópicos, contribuye a que en amplias zonas costeras y tierras secas de nuestro país, se experimenten significativos síntomas de desertificación.

La aplicación de índices de aridez en Cuba ha arrojado la existencia de núcleos semiáridos en la porción sur de Santiago de Cuba y Guantánamo; mientras que las zonas subhúmedas secas abarcan buena parte de la región oriental, las costas de Camagüey y otras zonas aisladas, las cuales son climáticamente propensas a sufrir procesos de desertificación.

 
  Zonas edafoclimáticas de ambientes secos

Denominación

Extensiónkm. 2

Localización / provincias

Zona costera Maisí – Guantánamo.

5 74, 48

Guantánamo

Area Sur de la Cuenca de la Bahía de Guantánamo.

193,26

Guantánamo

Vertiente Sur del Macizo Sagua- Baracoa, desde la zona costera Maisí - Guantánamo hasta 500 m de altitud.

497,10

Guantánamo

Area central de la Cuenca de la Bahía de Guantánamo

403,48

Guantánamo

Noroeste de la llanura del Cauto

484,54

Las Tunas, Granma

Area costera de la llanura norte de Camagüey - Las Tunas

2357,66

Las Tunas, Camagüey

Area costera suroeste de la llanura sur de Pinar del Río

726,02

Pinar del Río

Llanura central noroeste de la Cuenca de Guantánamo

439,19

Guantánamo

Vertiente sur de la Sierra Maestra (desde la costa hasta 500 m de altura)

635,43

Granma, Santiago de Cuba

Vertiente norte del grupo de Maniabón

486,62

Holguín

Llanura del Cauto

1642,15

Granma, Las Tunas, Holguín, Santiago de Cuba

 
Sub zonas edafoclimáticas donde pueden afectarse los ecosistemas hacia la aridez.

Denominación

Extensión km. 2

Localización / provincias

Llanura sur de Camagüey- Las Tunas

4115,28

Camagüey, Las Tunas

Area costera de la llanura norte Villa Clara- Sancti Spíritus

1123,55

Villa Clara, Sancti Spíritus

Costa sur de la llanura de la Trocha

341,02

Ciego de Avila

Area costera de la llanura sur de Sancti Spíritus

1780,27

Sancti Spíritus

Area costera de llanura Cárcica Oriental de la Península de Zapata

553,28

Matanzas

Area este de la llanura Cárcica de Isla de la Juventud

199,70

Isla de la Juventud

Costa sur de la cordillera de Guamuhaya

137,80

Cienfuegos, Sancti Spíritus

Area costera de la llanura y ondulaciones de Cienfuegos

586,57

Cienfuegos

Area costera sur de la Península de Guanahacabibes

531,95

Pinar del Río

Area costera de las alturas del Norte Habana - Matanzas

83,08

Habana, Matanzas

Península de Hicacos

18,72

Matanzas

Area oeste de las alturas y llanuras de la cordillera de los Organos

305,32

Pinar del Río

Area suroeste de las alturas Pizarrozas de sur de la Cordillera de los Organos

150,18

Pinar del Río

(Fuente: MINAGRI, 1997)

  

Estas subzonas se dedican fundamentalmente a actividades agrícolas y forestales, en las áreas más degradadas predominan los forestales y pastos para la ganadería bovina. En las áreas de mejores suelos se cultivan: viandas, hortalizas, caña de azúcar, cultivos de secano excepto pequeñas áreas de hortalizas y viandas bajo riego en función de las disponibilidades de agua proveniente de pequeñas presas construidas a tal fin. Otras actividades económicas son las producciones de artesanía con recursos naturales de la región mediante pequeñas industrias locales y el desarrollo del turismo fundamentalmente regional y con pocos recursos.

 
Indicadores de la desertificación y la sequía.

Los indicadores que se adopten para monitorear el desarrollo de la desertificación y la sequía, así como el progreso de las acciones que se ejecuten, deben ser cuantitativos, fáciles de medir y pocos en su número.

Sobre la base de un estudio en zonas de ambiente seco que comprende 24 indicadores, se trabaja en la selección de aquellos de mejor ajuste a las condiciones cubanas. 14 de ellos, están relacionados con el clima, 2 con la vegetación, 6 con las condiciones edáficas, 1 con el agua y 1 con las condiciones sociales. Estos índices deben ser validados en el ambiente espacio temporal y determinarse los límites de clase según la intensidad (ligera, moderada, grave y muy grave). En tanto se cuente con tales resultados, se emplean los siguientes:

 Variable

Indicadores generales

 

Físicos

Químicos

Biológicos

Socio económicos

Suelos

Densidad de cárcavas y surcos por área (%)

Contenido (%) y composición de la materia orgánica

Pérdida de la biota original (%)

Habitantes por superficie agrícola (hab/ha)

 

 

% de pérdida del horizonte superficial (A1)

Cambio de los índices de fertilidad

  • pH,
  • acidez cambiable
  • capacidad de cambio bases
  • fósforo
  • potasio

Carga animal / área

Habitantes por superficie cultivada (hab/ha)

Variación de la densidad real y aparente, estabilidad estructural,compactación, capacidad deinfiltración

Dinámica de la salinización por horizontes (expresado por la conductividad eléctrica)

 

Tasa de movilidad de la población. (% de migración)

Agua

Disminución en los niveles de agua almacenada (MM m3)

Tenores de salinidad

Variación en la composición de la microbiota y disminución de la actividad biológica

Nivel de satisfacción de la demanda de la población y otros usuarios (%)

 

Cantidad de sedimentos en suspensión

 

 

 

Clima

Indice de sequía
Indice de aridez

 

Distribución espacio temporal de

  • precipitación
  • evaporación
  • temperatura

Vegetación

Dinámica de la deforestación (%)

 

Composición florística por tipo (%)

Rendimientos agrícolas y forestales por unidad de área (ton – m3 /ha/año)

 

 

Area con cubierta vegetal (%)

 

Dinámica de consumo de especies forestales para leña (m3/há/año)

Area cubierta por plantas indicadoras de la desertificación (%)

 

Tasa de reposición de especies arbustivas (%)

Atmósfera

Contenido de partículas en el aire.

Composición química de la lluvia.

 
 
Ambito de aplicación de las acciones de lucha contra la desertificación y la sequía. Las Cuencas Hidrográficas y otros ecosistemas de especial significación.
 

Entre los criterios de manejo de los recursos naturales, es de gran actualidad considerar la cuenca hidrográfica como la unidad básica funcional y ámbito de aplicación de los programas y planes de manejo integral de los recursos naturales. Este es tal vez el concepto mas integrador para el uso y administración sostenible de los recursos allí existentes, así como para la adopción y aplicación de las decisiones políticas, económicas, sociales y ambientales básicas para el desarrollo sostenible.

  
Diseño realizado en el Centro de Información, Gestión y Educación Ambiental (CIGEA)