DISCURSO PRONUNCIADO POR EL COMANDANTE FIDEL CASTRO RUZ, PRIMER MINISTRO DEL GOBIERNO REVOLUCIONARIO, EN EL ACTO DE APERTURA DE LA VIGESIMONOVENA CONVENCION DEL “ASTA”, CELEBRADO EN EL TEATRO BLANQUITA, EL 19 DE OCTUBRE DE 1959.

 

(VERSION TAQUIGRAFICA DE LAS OFICINAS DEL PRIMER MINISTRO)

 

Señoras y señores:

 

Es mi eterna dificultad, que no estaba seguro cuando iba a hablar, si lo debía hacer en inglés o en español, y al fin decidí hacerlo en inglés, porque deseo que me entiendan bien.

Bueno, yo estoy aquí haciendo un discurso y seguramente a ustedes les sucederá lo mismo que me sucedió a mí durante esta reunión, oyendo a los oradores; no obstante, espero que puedan entender mi inglés (APLAUSOS).

No tengo muchas cosas que decirles; realmente no es el Gobierno en estos casos quien tiene que hablar, sino lo que ustedes puedan ver.  No importa lo que hayan leído u oído acerca del pueblo, y es poco importante lo que yo pueda decir aquí acerca de eso; lo más importante es lo que el pueblo pueda decir, lo más importante sobre Cuba es lo que ustedes mismos puedan ver a través del pueblo.  Yo solamente quiero decir que nosotros en Cuba estamos muy felices y agradecidos a ustedes por el honor de este Congreso, de esta visita a Cuba, porque es un gran honor y una gran ayuda también para nosotros (APLAUSOS).

Es tradicional que los lugares que ustedes han visitado en sus periódicas reuniones han incrementado mucho su turismo; las estadísticas hablan por sí mismas de que en todos los lugares que ustedes han visitado se ha incrementado el turismo.

Ahora ustedes, los líderes de esta organización, comprenderán los beneficios de vuestra visita, porque ustedes, el ASTA, representan las más conocidas organizaciones de agencias de pasajes del mundo (APLAUSOS), y nuestro pueblo, que es tradicionalmente noble y hospitalario, les agradece su visita.  Por eso es que todo el mundo en Cuba ha estado esperando por ustedes desde hace muchas semanas; que nuestros obreros, trabajando nueve y diez horas diarias, día y noche, terminaron nuestro aeropuerto para ustedes, y que muchas obras han sido terminadas en pocos días (APLAUSOS).  Es por ello que en cada hotel, en cada calle, en cada vehículo y en cada lugar de Cuba que ustedes visiten, encontrarán la más absoluta identificación y la mejor atención.

Nosotros estamos seguros de la conducta de nuestro pueblo, porque conocemos muy bien a nuestro pueblo, porque tenemos una gran fe en nuestro pueblo.  La impresión de ustedes sobre Cuba no será una consecuencia de mi discurso o de mis palabras.  Yo podría decir muchas cosas aquí, pero estoy seguro de que ustedes tendrán una buena impresión de Cuba por nuestro pueblo.

La propaganda política no nos interesa; lo que queremos es que crean en los hechos, no en las palabras.  Yo sé que el mundo no es perfecto; sé que el hombre, a través de la historia, ha encontrado pequeñas y grandes dificultades, pero la historia ha demostrado

que estas dificultades no son importantes, porque la humanidad, que ha tenido muchas dificultades desde sus comienzos, las ha resuelto y, en el futuro, el hombre en todo el mundo continuará progresando, encontrando dificultades y resolviéndolas.

Resulta imposible hablar sobre nosotros mismos, por eso sinceramente les digo que no tenemos interés en ninguna clase de propaganda y les pido que olviden todas las ideas sobre política.  Ustedes y sus amigos son profesionales, no son políticos; la misión de ustedes es ayudar a vuestros amigos a tener esos momentos de felicidad que es posible encontrar en este mundo.

No tenemos muchas cosas, no somos una nación industrializada; tenemos algunas desventajas en algunas cosas, pero en este aspecto, en turismo, tenemos una gran cantidad de ventajas:  tenemos mar, tenemos bahías, tenemos playas, tenemos aguas medicinales de todas clases, tenemos montañas, tenemos caza, tenemos pesca en el mar y en el río, y tenemos la mejor temperatura del mundo.

Nosotros tenemos verano todo el año, tenemos sol; no tendremos la hermosura y la belleza maravillosa de la nieve, pero tenemos sol (APLAUSOS).

Ustedes y sus amigos en invierno necesitan sol, nosotros tenemos todo el sol que ustedes quieran; cielo azul, todo el cielo azul que ustedes quieran; playas y arenas de todos los colores; en verano tenemos aire fresco.  No es vanidad, no tenemos muchas, pero sí muy buenas cosas para los turistas, y más importantes que todas esas bellezas naturales es nuestro pueblo (APLAUSOS).

No tenemos ninguna duda sobre lo que el turista encontrará aquí.  Nosotros esperamos mucho del pueblo, no porque tenga una gran cultura todo el pueblo, ya que realmente no ha habido en Cuba suficientes escuelas para que todo el mundo supiera leer y escribir, ahora sí tendremos las escuelas necesarias; pero nuestro pueblo es un pueblo noble y hospitalario, y la más importante condición es que nuestro pueblo no odia a nadie, nuestro pueblo ama a los visitantes y hace que nuestros visitantes se sientan aquí como en su propia casa (APLAUSOS).

No hay comparación posible entre lo que ustedes ven y lo que verán dentro de dos, tres o cinco años, porque nuestras mejores cosas están en proyecto y se convertirán en realidades muy pronto.  Tenemos el propósito de desarrollar el turismo tanto como sea posible sobre esta base:  buen servicio y precio justo, sobre todo precio justo, porque lo que nosotros queremos no es que vengan 100 000 a pagar precios altos por una habitación y por nuestros artículos, lo que queremos es que vengan muchos cientos de miles de personas, de modo que los que vengan a Cuba, a nuestras playas, no sean solo los que tienen grandes fortunas, sino también los que tienen pequeñas fortunas y los que no tienen otra fortuna que su trabajo (APLAUSOS).

Los precios son muy importantes porque nosotros queremos abolir toda clase de explotación a los turistas (APLAUSOS).  Y en Cuba, como en otros lugares, infortunadamente, los turistas eran explotados.

Nosotros no tenemos todas las cosas que el turismo necesita, pero sí les puedo decir que estamos descubriendo y desarrollando todas las que nosotros tenemos, para que el próximo año que ustedes visiten algunos lugares de Cuba, o cuando vengan aquí la próxima vez —porque ahora ustedes están trabajando y esperamos que cuando estén de vacaciones vengan también, porque ustedes también necesitan vacaciones (RISAS Y APLAUSOS)—, se sorprendan de cómo hemos avanzado en nuestro trabajo.

Esto es lo más importante que nosotros queríamos decirles, ni una sola palabra para impresionarlos, queremos que se impresionen con lo que ustedes vean en toda Cuba.

En toda Cuba serán bienvenidos y recibidos con los brazos abiertos (APLAUSOS), ustedes y sus amigos; ustedes y todos a los que ustedes les digan que vengan a Cuba, porque nuestra ambición, que es una noble ambición, es la de convertir a nuestra isla en el mejor lugar para vacaciones, y en el mejor y más importante centro turístico del mundo.

Esta es la noble ambición que estimula a nuestro pueblo a desarrollar esos propósitos, y estamos seguros y convencidos de que nosotros lo lograremos a pesar de toda clase de dificultades, a pesar de toda clase de propaganda, porque el pueblo no puede estar todo el tiempo confundido por las mentiras, como dijo Lincoln.

Vemos lo que sucede a muchos ciudadanos de Estados Unidos, que vienen aquí con una idea errónea y al llegar ven absolutamente todo lo contrario de lo que pensaban.  Es por eso que nosotros creemos que, a pesar de toda la propaganda contra Cuba, progresaremos y tendremos cada año más turistas.  ¿Y quién dice la verdad, esos que hablan las mentiras, o estos que abren las puertas de la nación, de modo que todo el mundo pueda venir a ver la verdad de lo que pasa en Cuba, y de lo que estamos haciendo en Cuba, con el esfuerzo y el sacrificio del gobierno que trabaja honestamente por la felicidad del pueblo?  (APLAUSOS.)

Esta es la única cosa que estamos haciendo, trabajando para el pueblo, y estamos seguros de que encontraremos en todos los buenos corazones de las mujeres y de los hombres la mayor comprensión.  Así que termino deseándoles los mejores días y las mejores horas en Cuba (APLAUSOS).