DISCURSO PRONUNCIADO POR EL COMANDANTE FIDEL CASTRO RUZ, PRIMER SECRETARIO DEL COMITE CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA y PRIMER MINISTRO DEL GOBIERNO REVOLUCIONARIO, EN EL ACTO CONMEMORATIVO DEL VIII ANIVERSARIO DE LOS COMITES DE DEFENSA DE LA REVOLUCION, CELEBRADO EN LA PLAZA DE LA REVOLUCION, EL 28 DE SEPTIEMBRE DE 1968.

 

(DEPARTAMENTO DE VERSIONES TAQUIGRAFICAS

DEL GOBIERNO REVOLUCIONARIO)

 

Compañeros del Comité Central;

Señores invitados;

Compañeros vanguardias de los Comités de Defensa de la Revolución procedentes de todo el país y compañeros miembros de los Comités de Defensa de la Revolución de la provincia de La Habana: 

 

Ha transcurrido un año desde nuestra última reunión, y en aquella ocasión hablábamos de las tareas que nos esperaban en ese año que habría de transcurrir.  Se citaron algunas cifras, se habló de proyectos.  Y bien puede decirse que aquel 28 de septiembre del pasado año marcó el inicio de una nueva revolución en la provincia de La Habana, marcó el inicio de una revolución de orden material y de orden político; es decir, se inició una verdadera revolución en la agricultura de esta provincia y se inició a la vez una verdadera revolución en el espíritu de las masas de la capital de nuestro país. 

Y debemos decir en el día de hoy que la Revolución se puede sentir satisfecha del inmenso esfuerzo que en el orden del trabajo y en el orden ideológico se ha hecho en la provincia de La Habana, y muy especialmente en la capital de nuestro país. 

Digamos algo que constituye una verdad histórica, y es que históricamente no había pasado nunca una revolución por la capital de Cuba.  En la época de las luchas por nuestra independencia, la guerra librada en nuestros campos contra cientos de miles de soldados españoles tuvo lugar esencialmente en las provincias de Oriente, Camagüey y Las Villas, sobre todo en la etapa de la Guerra de los Diez Años.  Y ya en la última guerra de nuestros mambises se luchó a lo largo y ancho de todo el país, en todas las provincias.  Pero infortunadamente, debido al poderío militar colonial, durante esos 30 años La Habana permaneció bajo el férreo dominio de las fuerzas coloniales. 

Y en nuestro país en aquella ocasión no pudo triunfar la revolución, el país pasó de la colonia española a la intervención yanki —que duró varios años—, y de la intervención yanki a la república mediatizada, y de la república mediatizada a la corrupción generalizada.  Los partidos políticos tradicionales persiguiendo miras estrechas, bajo la tutela vigilante del imperialismo yanki, y con el derecho institucionalizado a intervenir en nuestro país, aquellos partidos se dieron a la más ingloriosa tarea:  junto con el imperialismo, a destruir el espíritu patriótico, el espíritu revolucionario de nuestro pueblo. 

Y aunque si bien es cierto que en los años de la república mediatizada en determinadas regiones del país se mantuvo todavía, en grado relativamente alto, la tradición revolucionaria de nuestro pueblo, hay que decir ciertamente que la politiquería y la corrupción y la deformación del espíritu revolucionario y patriótico llegó prácticamente a todos los rincones del país. 

Fue en 1959, con el triunfo que hemos dado en llamar triunfo de la rebelión, cuando se proporcionó —por primera vez en toda la historia de nuestro país— la posibilidad real de una revolución real.  Y esa revolución comenzó la revolución real en nuestra patria después del triunfo de la rebelión. 

Y hay que decir que han sido años de lucha estos años, años de lucha revolucionaria y también años de triunfos revolucionarios. 

Pero nosotros nos preguntamos cuánto tiempo tardó en triunfar verdaderamente el espíritu revolucionario en la capital de nuestro país.  No confundamos el triunfo del sentimiento, el triunfo del entusiasmo, el triunfo de las emociones, con el triunfo de las conciencias.  Ni tampoco hemos de culpar a las masas de nuestra capital, que tanto entusiasmo han demostrado siempre para todas las cosas de la Revolución.  Pero es que también en nuestra capital se habían aglutinado muchos factores.  En la capital residían en sus mansiones fastuosas las familias más ricas del país, familias de ganaderos, de terratenientes, de industriales.  En nuestro país se había concentrado en la capital, en su grado más alto, el fenómeno del burocratismo.  Era la sede de todas las actividades administrativas y políticas, principal sede de todas las actividades comerciales y especulativas; era incluso la sede de un sector del proletariado que con razón ha sido calificado en otras ocasiones como aristocracia obrera.  Y digamos con toda claridad que el espíritu pequeño-burgués prevalecía en la capital de nuestro país, no obstante la presencia de un sector considerable de verdaderos proletarios industriales y extensas zonas de capas humildes de nuestra población. 

Pero el viejo espíritu de la colonia, el viejo espíritu de la república mediatizada, con todos sus vicios, y sobre todo la influencia del imperialismo yanki —culturalmente, políticamente, ideológicamente y en todos los órdenes—, era muy acentuada en la capital de nuestro país.  Y podemos decir que tardó años en llegar realmente el triunfo de la conciencia revolucionaria en nuestras masas. 

Y nosotros creemos verdaderamente que ha sido este año que acaba de transcurrir en que se ha hecho más evidente ese triunfo de la Revolución en las conciencias de las masas de nuestra capital (APLAUSOS). 

¿Y en qué se ha traducido eso?  En un extraordinario espíritu de trabajo, en un gigantesco esfuerzo productivo.  Es decir que cuando la Revolución pudo lograr, como resultado de su propio desarrollo, como resultado de la experiencia acumulada, como resultado de la organización lograda, lanzar las masas de la capital del país en pro del desarrollo económico de nuestra patria, los resultados pueden ser calificados verdaderamente de asombrosos. 

Nosotros queremos exponer, sintéticamente, cuál ha sido el resultado de ese trabajo en esta provincia. 

En primer lugar, debemos dividir la provincia en dos partes:  la parte del Cordón y el área de más allá del Cordón. 

¿Qué se hizo en el Cordón de La Habana?  Producción de viveros de café, primera etapa.  Viveros construidos, 15; superficie en caballerías ocupada por esos viveros, 69; semillas de caté sembradas, 50 toneladas métricas; bolsas de tierra que se llenaron, 123 millones; posturas que germinaron en los germinadores, 125 millones; posturas trasplantadas a las bolsas, 115 millones; posturas resembradas, 10 millones; umbráculos construidos, 70 000; hombres-día empleados en esa tarea, 2 500 000. 

Estas posturas fueron distribuidas de la siguiente forma:  a la provincia de Matanzas, 1 809 000; a la provincia de Las Villas, 406 000; a Isla de Pinos, 3 398 000; a las regionales del interior de la provincia, 23 980 000; en el Cordón de La Habana, 34 072 000; perdidas en viveros y transporte, 7 381 000.  Quedan en viveros para sembrar y para resembrar, 43 954 000. 

Trabajaron en estos planes todos los organismos administrativos de la capital de nuestro país, las regionales de nuestro Partido y las masas en general de nuestra capital, movilizadas a través de los Comités de Defensa de la Revolución. 

Existen las cifras de lo que hizo cada uno de los organismos y cada uno de los sectores y regionales. 

Viveros de café, segunda fase —porque las cifras mencionadas se refieren a la primera fase—:  bolsas llenas, 28 449 524; bolsas con semilla, plantación directa, 22 914 693; bolsas con posturas, 20 487 129, incluido el vivero de Isla de Pinos, las bolsas que se han llenado allí por trabajadores de la capital de la república. 

En frutales, producción de viveros de frutales.  De mango:  164 279 posturas y 824 582 en proceso; guanábana:  180 379 y 184 496 en proceso.  Así, para no citar todas las cifras, de los siguientes frutales:  mango, guanábana, litschi, anón, aguacate, marañón, limón criollo, tamarindo, mamey y otros, 2 678 357 posturas producidas y 2 393 267 en proceso. 

En forestal, árboles forestales y ornamentales.  Existencia en viveros del Instituto Nacional del Desarrollo de la Industria Forestal, 11 especies,  4 613 149 posturas; en viveros de tránsito del Cordón de La Habana, 42 especies, 629 994, que hacen un total de 5 243 143 posturas forestales y ornamentales.  Esto en un total de nueve viveros. 

Están todos los datos, que sería largo enumerar, de las maquinarias, de los recursos empleados. 

Frutales sembrados en el Cordón, 908 389; café sembrado, 39 400 613, puesto que hay que añadir a las posturas producidas en La Habana que fueron al Cordón unos 5 ó 6 millones que a fines del año pasado se trajeron de otras provincias; de gandul, 13 793 110 matas; y de forestal, 2 612 913 plantas.  Esto es lo sembrado. 

De manera que casi todo el café del Cordón está sembrado.  Son   39 400 000, que si se añaden las posturas distribuidas para la siembra en los patios, hacen un total de algo más de 40 millones de posturas. 

En cuanto a frutales, deberán plantarse todavía muchos árboles puesto que por la inevitable espera del desarrollo de los injertos todavía para esta fecha no se disponía de todos los árboles necesarios, pero el plan de siembra de frutales quedará concluido también los próximos meses. 

Aquí está también lo sembrado de cada una de las variedades de frutas, lo sembrado de cada una de las variedades de maderables.

Cortinas rompevientos.  Cortinas trazadas, 531 401 metros, es decir más de 500 kilómetros de cortinas trazadas, no sembradas.  Sembradas, 212 619 metros. 

Lomas terraceadas, 59; sembradas, 44. 

Se organizaron escuelas.  Dos cursos de tres meses para injertadoras, tres cursos para técnicos en café, un curso para operadores de pequeños tractores. 

Construcciones en el Cordón.  Ocho pequeños pueblos construidos:  Valle Grande, 120 casas; Autopista, 9 casas; Cubanacán, 30 casas; Caturra, 36 casas; calle 100, 15 casas; Los Mangos, 17 casas; Mártires de La Coubre, 12 casas; “Capdevila”, 21 casas.  Cuatro pueblos en construcción con 94 casas más que hacen un total de 354 casas en pequeños pueblos. 

Microplanes terminados:  año 1967, 193; año 1968, 422.  Microplanes en construcción:  año 1968, 102.  Total terminados y en construcción 524 microplanes; total de viviendas en pueblos y microplanes del Cordón de La Habana, 888 viviendas. 

Obras hidráulicas terminadas.  Quince pequeñas y medianas presas, que son:  embalse “Joseíto”, embalse de “Capdevila”, La Paila, la Perla, Los Mangos, Antigua Cantera, La Ceiba, La Guayaba, Las Palmas, Santa María; la Chiquita, Unidad Militar, El Pitirre, Naranjito y “Teresita”.  En construcción, 12 presas más.  En proyecto, 54 presas más medianas y pequeñas y una grande que será la presa de Paso Seco en el río Almendares, en las proximidades de la calle 100, que tendrán una capacidad de 150 millones de metros cúbicos de agua.  Vean qué cantidad de agua se almacenará en el área del Cordón.  De esa cifra, la parte más importante será la presa de Paso Seco cuya construcción se está iniciando en estos días. 

Es decir que el Cordón de La Habana dispondrá de 150 millones de metros cúbicos de agua. 

Resumen de movilización hombres-día.  En viveros, 2 527 000; en siembras, entre los distintos organismos, hacen un total de 6 606 000 hombres-día; es decir, hombres-día y mujeres-día; mujeres-día, 2 906 000; hombres día, 3 700 000; promedio diario de trabajadores, 25 100. 

Perspectivas de trabajo en el futuro inmediato.  Viveros de La Habana, 1968, 50 millones de posturas; viveros de La Habana, 1969, 130 millones; viveros de Isla de Pinos, 1968, 30 millones; 210 millones más.  Eso comprende los planes de Isla de Pinos y los planes del sur de Matanzas a donde se enviarán las posturas. 

Deberán producirse además 70 millones de posturas de cítricos de 1968 a 1970 para todo el país.  Es decir que la provincia de La Habana está produciendo posturas de café para otras provincias y posturas de cítricos prácticamente para todo el país. 

Areas de bosques.  En todas las áreas bajas y de suelos inadecuados para el café se concluirá el fomento de microbosques con variedades de forestales, y en algunos lugares en que lo permita el suelo, frutales, que al igual que los que se construyen en los alrededores de las presas sirvan para embellecimiento de la zona y recreación popular.  En total quedarán unos 1 000 microbosques en el Cordón de La Habana. 

Además de los microbosques, se han plantado algunos bosques grandes.  Por ejemplo, el Bosque de la Solidaridad, situado entre las calles 100, Calzada de Bejucal y Perla, área de 16 caballerías totalmente sembradas, con 98 428 plantas forestales y ornamentales de más de tres metros de altura. 

Parque zoológico nacional.  Hay 12 caballerías reservadas para este parque en la zona de río Cristal.  Actualmente el proyecto se está realizando por el MICONS; es decir, están trabajando en el proyecto. 

El Parque Metropolitano —proyecto realizado por el Instituto de Planificación Física y el Jardín Botánico— aproximadamente 40 caballerías reservadas para el mismo.  Se ha instalado un vivero que tiene 98 especies y 236 020 posturas de forestales y ornamentales.  Las tres calidades de bosques propuestas —semidensa, densa y selvática servirán de extraordinario marco a instalaciones deportivas, coliseos de boxeo, canchas de voleibol y tenis, campos de pelota, piscinas, canal de regatas, etcétera, y complementarán las ya existentes en la Ciudad Deportiva.  Así también un área cultural, un área para niños, un parque de diversiones, un cine a cielo abierto, una zona experimental de investigaciones plásticas y sonido a grandes dimensiones, todo atravesado por la Autopista que, procedente de Güira de Melena, creará un gran mirador en movimiento a la escala de una nueva estructura metropolitana. 

Jardín Botánico.  Se reservaron 40 caballerías para el Jardín Botánico de La Habana, que será atendido por la Universidad de La Habana que está trabajando ya en el proyecto.  Ya se ha instalado el vivero que cuenta con 57 especies, con 23 962 posturas, además de 317 nuevas variedades en proceso de producción. 

Hay que decir que con la ayuda de los profesores de la Escuela de Botánica de la Universidad de La Habana y de un destacado profesor alemán, el profesor Biezel, que han trabajado en este proyecto, el Jardín Botánico de La Habana será sin duda de ninguna clase uno de los más completos y de los mejores del mundo (APLAUSOS). 

Y desde luego que esta política de hacer los jardines botánicos, tan necesarios para las investigaciones, tan necesarios para la educación, tan necesarios para el desarrollo de todas las especies vegetales útiles como alimentos, como fibras, como medicamentos, esta política se seguirá en todo el país.  Y habrá un jardín que competirá perfectamente con el de la provincia de La Habana, que será el Jardín Botánico de Matanzas, proyecto en el que trabajará también la Universidad de La Habana, y que se plantará en una zona especialmente bella por su naturaleza, que es el Valle de Yumurí de la provincia de Matanzas. 

Ese jardín botánico será aun mayor que el de la provincia de La Habana y tendrá también su parque zoológico.  De manera que jardines botánicos y parques zoológicos se harán en la medida desde luego de nuestras posibilidades en todo el país. 

Y por cierto que un jardín botánico lo que requiere es un trabajo muy cuidadoso, muy esmerado de selección y de estudio. 

Afortunadamente no lleva cabillas, ni lleva cemento, ni lleva todos esos insumos necesarios en la construcción.  Es algo en lo cual podemos avanzar bastante y hacer cosas maravillosas. 

Hemos mencionado cómo en la concepción del desarrollo de esta provincia, al igual que en el resto del país, no solo se toman en cuenta las plantas productivas, no solo se toman en cuenta los árboles que se plantan como cortinas rompeviento para proteger los frutales de los ciclones o del efecto secante de los aires en otras épocas, sino que también ha habido especial preocupación —preocupación que no hubo jamás en toda la historia de nuestro país— por plantar árboles, por hacer bosques, por crear condiciones saludables y condiciones atractivas para la inmensa masa de población que vive en esta ciudad, que era una de las ciudades del mundo con menos árboles.  Los solares se dedicaban a la especulación.  Cada pedazo de tierra libre era propiedad de alguien, y ese alguien aspiraba vender el metro cuadrado a enormes precios y enriquecerse cuando alguien o el desarrollo de la ciudad requiriera de esos terrenos.  Y las cifras en que se vendían los terrenos en la capital de la república eran cifras fabulosas. 

Hoy esos terrenos no son propiedad particular de nadie:  son propiedad del pueblo.  Ya no hay ningún objetivo o móvil especulativo que impida crear condiciones humanas en esta ciudad.  Y por eso se han estado plantando cientos de miles de árboles. 

En la época pasada “jamás de los jamases” se habrían destinado, por un lado, 16 caballerías en el corazón de la ciudad y otras 40 caballerías también en el corazón de la ciudad para plantar árboles, para la recreación de nuestro pueblo, porque los dueños habrían estado ahí esperando en acecho el mejor postor para llenar esos espacios de instalaciones sin tener para nada en cuenta si la ciudad tarde o temprano iba a terminar asfixiada por el cúmulo de cemento, de instalaciones industriales, de gases tóxicos, de humo de toda clase.  Y en fin, esas plagas que azotan las ciudades modernas, causa en ocasiones de serios problemas alérgicos, como casos de asma que se han producido por efecto de esos gases, otros muchos tipos de males, porque la atmósfera es una atmósfera envenenada. 

Solo en un sistema social donde desaparezca la contradicción entre intereses de particulares y los intereses de toda la sociedad es posible llevar a cabo este tipo de desarrollo, teniendo en cuenta las verdaderas necesidades del hombre. 

De manera que se embellecerá la capital, se embellecerán los alrededores, existirán cientos de pequeños bosques, existirán algunos grandes bosques, y tendremos también un magnífico jardín botánico y un magnífico parque zoológico.  Sabido es los miles y miles de niños que visitan nuestro pequeño parque zoológico, atractivo extraordinario para los niños, además de ilustrativo.  Y tendremos también en el futuro un gran parque zoológico en nuestra capital. 

Además de eso, en el Cordón, entre presas medianas y pequeñas y algunas grandes, tendremos 81.  Todos esos embalses se llenarán también de peces, se establecerán instalaciones deportivas y recreativas.  De manera que nuestra capital tendrá no solo más de 1 000 caballerías de frutales a los alrededores, de áreas de bosques, sino también tendrá decenas y decenas de lugares que servirán para el esparcimiento y la recreación de nuestra población.  ¿Y todo eso construido con qué?  Con un poco de equipo y el esfuerzo tesonero de las masas de la capital, el esfuerzo de nuestros trabajadores, que están creando para sí estas maravillas. 

Esto solo en lo que se refiere al Cordón.  Cuarenta millones de matas plantadas solo en el cordón, matas de café.  ¿Qué significa esto?  Voy a poner un ejemplo. 

De los países cafetaleros tenemos, por ejemplo, México.  Tengo entendido que en México se plantan cinco millones de matas de café por año, según me ha informado un compañero.  Pues bien:  solo en el Cordón de La Habana se ha plantado ocho veces esa cantidad. 

Además del Cordón se han plantado otras cifras en el interior de la provincia.  Pero no se ha limitado el trabajo aquí, sino que nuestras masas trabajadoras han realizado igualmente un enorme esfuerzo en el resto de la provincia.  Y veamos ahora en qué se traduce ese esfuerzo. 

En el año 1967 se plantaron en la provincia de La Habana, o se cultivaron, entre distintos cultivos —caña, pastos, forraje, viandas, frutales, tabaco—, 6 373 caballerías, en 1967. 

Esto incluye de 1 500 a 2 000 caballerías de autoconsumo de los campesinos.  Pues bien:  en 1968 se han plantado hasta este momento    9 153,5 caballerías, y en lo que queda del año, con las siembras de papa, de vegetales, de la caña que se sembrará en este último trimestre y otros cultivos, alcanzará la cifra de 15 186 caballerías sin contar en esta cifra las siembras de autoconsumo de los campesinos.  Es decir que se ha triplicado de un año para otro la superficie agrícola trabajada, ¡se ha triplicado! 

Análisis de la producción en miles de quintales.  Naturalmente que una gran parte del esfuerzo de este año no se refleja todavía este año, sino principalmente el próximo año; pero para que se vea cómo fue la producción en viandas, granos, hortalizas y frutas. 

En el año 1965 fue de 5 268 000,1.  En el año 1966 fue de 4 964 000.  En 1967, de 5 619 000,9.  En 1968, ya para este mes, se ha alcanzado la cifra de 5 252 000,8 quintales y alcanzará para el 31 de diciembre la cifra de 7 502 000,4 quintales.

Ahora bien:  antes se recibía mucho del interior y se mandaba poco para el interior.  Por ejemplo, en el año 1966, de esos productos se recibió del interior del país 2 700 000 quintales aparte de lo producido en la provincia, y la provincia envió ese año al interior 429 000 quintales.  En el año 1967 recibió 1 200 000 quintales del interior y envió 506 000 quintales al interior.  En el año 1968, este año, solo ha recibido 382 000 quintales del interior y ha enviado 563 000,2.  Por primera vez en la historia de este país, lo que envía esta provincia al interior en productos de este tipo es superior a lo que recibe del interior. 

Desde luego, el pasado año 1967 fue un año muy seco.  Esa sequía repercutió en la producción de viandas y vegetales en una parte de este año, y por ello fue necesario que la provincia de La Habana, no obstante haber recibido muy poco del interior, sin embargo enviara más que ningún otro año de sus productos al interior del país. 

Pero ya el próximo año, como este período de lluvias ha sido bueno, la provincia dispondrá no solo de una producción mucho mayor que este año, sino de una producción fundamentalmente para el consumo de la provincia. 

De manera que téngase en cuenta que este año la provincia prácticamente se ha autoabastecido.  Y si no se reflejó el incremento de la producción en el incremento del consumo, se debió precisamente a que, si en años anteriores recibía casi tres millones de quintales del interior, ya este año no llegó ni a 400 000 quintales. 

La situación del próximo año será incomparablemente mejor. 

Algunos productos, como por ejemplo el maíz en mazorca, la producción en 1965 fue de 56 583 000; en 1966, de 36 millones; en 1967, de 56 millones —para dar cifras redondas.  En el año este la producción ha sido, entre la que se cosechó y se está cosechando, de 95 929 000 mazorcas.  Ya en el maíz prácticamente se duplicó —en maíz para consumir fresco— la producción del pasado año. 

En caña, en el año 1967, se sembraron 1 087 caballerías.  En el presente año se sembrará en esta provincia, entre lo sembrado y lo que falta, 4 146 caballerías de caña; es decir, 3 059 caballerías más de las sembradas en 1967.  ¡Las siembras de caña se cuadruplicaron! 

La provincia producirá en 1970 un millón de toneladas de azúcar.  Debemos decir que la meta de esta provincia, incluidos los centrales que se adscribieron de la región de Artemisa, sería de algo más de 700 000 toneladas de azúcar.  Sin embargo, esta provincia aportará a la zafra de los 10 millones un extraplan de azúcar de más de 200 000 toneladas.  Puesto que la provincia se consideraba anteriormente que no tenía suficientes tierras para cumplir toda la capacidad de los centrales que había instalada, y no solo se cumplirán esas capacidades, sino que se ampliaran algunas de ellas.  De manera que esta provincia producirá o sobrecumplirá la meta de 1970 en no menos de 200 000 toneladas de azúcar (APLAUSOS).  Las siembras de frío que se vienen realizando son a surco doble, y desde el 1ro de noviembre a surco triple. 

La provincia arribará a la zafra de 1970 con 4 500 caballerías que se cortarán por primera vez, más 500 caballerías que tendrán su segundo corte para esa fecha, aparte de las cañas que existían.  La provincia recibía caña además de Matanzas y de Pinar del Río.  En esas provincias había unas 800 caballerías plantadas de caña para la provincia de La Habana. 

En 1970 esta provincia cumplirá y sobrecumplirá la meta, sin emplear en absoluto ni una sola caña de la provincia de Pinar del Río o de Matanzas.  De manera que se liberan 800 caballerías que se transportaban desde enorme distancia. 

Café.  Además de las posturas sembradas en el Cordón de La Habana, se han sembrado en la provincia hasta este momento 23 millones más de posturas, que hacen un total de 62 millones de posturas de café sembradas hasta ahora. 

En los meses de octubre y de noviembre se sembrarán de 20 a 30 millones de posturas más de café.  De manera que al finalizar el año la provincia de La Habana tendrá no menos de 80 millones de matas de café (APLAUSOS), de manera que en período no lejano se autoabastecerá totalmente de este producto que venía de la provincia de Oriente, de las montañas de Oriente, y aun dispondrá de excedente para la exportación. 

Se han mantenido con especial interés las atenciones al desyerbe, la fumigación, la fertilización y la resiembra de todas las áreas.  Hay que decir que nuestros trabajadores se enfrentaron con una primavera difícil, de grandes lluvias, y han estado batiéndose con la yerba durante los meses de mayo, de junio, de julio, durante toda la primavera, y aun ahora.  Y con motivo del 28 de septiembre se hizo un gigantesco esfuerzo:  hay zonas donde están absolutamente limpias, como jardines, las plantaciones; no todas están exactamente iguales, tampoco todas están en suelos exactamente iguales.  Sabido es que las tierras rojas son especialmente preferidas por el café aunque también prospera bien en las tierras negras; no todos los suelos son de la misma calidad, pero aun en los suelos menos fértiles se está luchando y están prosperando las plantas. 

No todos los organismos —ciertamente— han hecho el mismo esfuerzo; pero muchos organismos han hecho un esfuerzo extraordinario.  Hay que decir, para mencionar un organismo, por ejemplo la administración metropolitana de La Habana, tiene una zona en Santa Amelia —era un reparto que iban a hacer allá—, tiene unos 2 millones y pico de matas de café que parecen verdaderamente un jardín.  La Regional de Marianao también ha trabajado especialmente bien.  Y, en fin, no vamos a enumerarlos todos, no queremos poner en situación un poco más difícil a los organismos que no han hecho el máximo esfuerzo, puesto que sabemos que en este momento todos están haciendo ese esfuerzo (APLAUSOS).  Pero en general se ha trabajado intensamente y la batalla del Cordón de La Habana se está ganando (APLAUSOS). 

En los próximos seis meses esperamos que terminen de plantarse todos los frutales, en los próximos seis a ocho meses.  Y lo que falte por plantar de cortinas rompevientos, lo que falte por hacer de caminos y lo que falte por hacer de presas en el Cordón se terminará en el año 1969. 

Entre las viandas —que se ha hecho un esfuerzo especial— hay sembradas 544 caballerías de malanga, todas con regadío, las 544, y con 17 toneladas de fertilizante, que deberán garantizar una producción para el próximo año de no menos de un millón de quintales, es decir, el doble de lo que se produjo en 1968 (APLAUSOS). 

De plátano fruta se han sembrado 72 caballerías, y se habrán sembrado para fines de año en total 200 caballerías de plátano fruta.  Para ello se ha traído semillas incluso de la región de Baracoa.  Es decir, este tipo de plátano que se está sembrando, inmune al panamá, es una semilla que prácticamente casi ya estaba abolida en Cuba, y se está sembrando en las distintas provincias; pero en la provincia de La Habana llegará a 200 caballerías de plátano fruta. 

Cebolla y ajo.  Este año en la provincia de La Habana se plantarán nada menos que 206 caballerías de cebolla, y 23 caballerías de ajo (APLAUSOS).  Para la siembra de esas caballerías de cebolla los compañeros de la provincia de La Habana han construido 100 máquinas; esa cebolla se plantará con máquinas y se cultivará con herbicida —porque sin máquinas y sin herbicidas no alcanzan todos ustedes, los que están aquí presentes en esta plaza, para atender una siembra semejante—, ya están todos los viveros y en estos días se comienza a sembrar.  De manera que en el próximo año habrá más que de sobra cebolla en esta provincia. 

De ajo solo se siembran 23 caballerías porque fue toda la semilla que se pudo conseguir, importada.  Ahora bien:  estas 23 caballerías se destinarán el próximo año todas a siembras, de manera que no habrá todavía el fruto de este esfuerzo en ajos en el 1969 pero sí en el 1970, porque todo lo que se recoja de estas 23 caballerías se sembrará de nuevo para resolver de una vez esos problemas (APLAUSOS).  Pero en cebolla, habrá cebolla. 

Arroz.  En el presente año se sembrarán unas 1 000 caballerías, de las que ya hay sembradas 514; las nuevas que se siembren serán de arroz de fin de año, es decir, arroz de frío. 

En el año 1967 se sembraron solamente 48 caballerías de arroz en la provincia.  De manera que 48 en el 1967, 514 ya sembradas y 400 y tantas más que se sembrarán, es un crecimiento de más de 20 veces.  Hay sembrada una caballería de la variedad I-R-8 y están quedando áreas listas para sembrar en los meses de octubre y noviembre 50 caballerías de esta variedad que tiene altísimo rendimiento. 

Piña.  Hasta la fecha han llegado al país 2 672 175 posturas de piña de la variedad Cayena Lisa, de las que se ha sembrado un área de 9,5 caballerías, con 1 702 778 posturas.  De estas corresponde en realidad a una variedad nueva que no existía en Cuba, sin espinas —igual que la Cayena Lisa—, altamente productiva, Coulaya 32-33:  53 125 posturas; Factara 25:  5 000 posturas; y una variedad llamada Barón de Rotchill, 100 posturas.  Este debe ser un barón que desarrolló o contribuyó a desarrollar ese tipo de variedad. 

En estos días han llegado un millón que se están sembrando en estos momentos. 

De manera que en nuestro país había en total cuando empezó este plan 278 000 matas de piña de la variedad Cayena Lisa, que es la mejor para la industrialización.  Y ya este año han llegado 2 672 175 posturas. 

La piña no se puede multiplicar como el café o como el cítrico, sino que hay que depender del reducido número de posturas que cada mata produce; por eso los planes de piña por fuerza tienen que ir más lentos.  Pero nuestro país ha adquirido en unos meses ya millones de posturas, y lleva adelante con magníficas perspectivas su plan de producción de piña, no solo dependiendo de la que había aquí, que es una piña agradable pero no muy productiva y no muy apta para la industrialización. 

En cítricos en el interior de la provincia se ha producido 25 770 700 posturas, que garantizan la siembra de unas 7 000 caballerías de cítricos el próximo año en todo el país.  Aquí están enumeradas por tipos todas las variedades de cítricos —naranja, mandarina, toronja, limón—:  la naranja Valencia, Blanca de Mayajigua, Riverside Navel, la China, Parson Brown; Piña, Lue-Gim-Gong, Nancy, Reina, Clementina, Española; Toronja Marfh, blanca sin semilla, Ruby, rosada sin semilla, blanca con semilla, Tangelos —que son híbridos de naranja y toronja—, Tangelos Orlando, Samson, Thorton; Lima, Lima Dulce, Limón Criollo, Limón Persa, Tangorn —esta es una liga de mandarina con naranja—, dos variedades Hortaniques y Temple.  Es decir, unas 20 variedades de cítricos de las mejores cualidades. 

La provincia de La Habana sembrará, entre 1969 y 1970, 1 500 caballerías de cítricos; además, deberá seguir produciendo posturas para el resto del plan en todo el país.  Y la provincia deberá producir 70 millones más de posturas de cítricos para los planes de tipo nacional.  Esto requiere 907 quintales de semillas de las distintas variedades, 100 644 canteros en 33 caballerías y 106 caballerías para los viveros en bolsa.  Hay que decir que los viveros de cítricos requieren mucho trabajo, y ahí el problema sí no se puede resolver con herbicidas, y por eso se han ido acercando, de manera que estarán más próximos a la ciudad los nuevos viveros. 

La ganadería.  También en este frente se han hecho grandes esfuerzos.  Desde el mes de mayo, con el comienzo de la primavera, hasta el mes de septiembre —en cinco meses— se han sembrado 1 730 caballerías de pastos y forrajes. 

Esto duplica la cifra del año anterior.  Se llegará a unas 2 000 caballerías de pastos este año. 

En la inseminación artificial hay bajo, plan en este momento 82 000 vacas y novillas, con solo el 8% de vacas vacías.  Hay un plan de ceba de toros de 10 000 toros. 

En el sector estatal se ha eliminado todo el ganado tuberculoso o con brucelosis.  Y este es un detalle que no sé si se conoce:  cómo durante este año, desde fines del año pasado y este año, se han eliminado todas las vacas tuberculosas o con brucelosis en el sector estatal, y se sigue en general esa política para disponer de una ganadería absolutamente libre de tuberculosis y brucelosis.  Y realmente son muy contados, quizás uno o dos países en el mundo disponen de una ganadería libre de tuberculosis y de brucelosis (APLAUSOS).  Y sin embargo se ha ido incrementando la producción de leche, igual que se irá incrementando en todo el país, de ahora hasta 1970, en la medida en que medio millón de nuevas vacas entren en producción. 

Construcciones ganaderas en este año.  Centros genéticos:  en Flor de Itabo, 15; Niña Sierra, 4; Ceibón y Castillo, 4; Catalina de Güines, 4; Niña Bonita, 2; Sierra Maestra, 1; La Roteta, 2; La Coca, 1.  Total:  33 centros genéticos lecheros. 

Vaquerías; Cordón Lechero, 22; Nazareno, 2; Maurín, 1; Artemisa, 3; Rosafé Signet, 1; Valle de la Victoria, 1.  Total:  30 lecherías, que junto con las lecherías de genética hacen un total de algo más de 60 nuevos centros de producción de leche. 

Centros para cría de terneros se están construyendo 130, es decir, instalaciones para cría de terneros. 

Microplanes en zonas lecheras:  83. 

Pueblos construidos en el interior:  Niña Sierra, 30 casas; Ceibón y Castillo, 20; Maurín; 30, Niña Bonita, 40; Rotolactor, 25.  Subtotal:  145.  Microplanes, 173.  Hacen en total 318 viviendas. 

Se están construyendo caminos y carreteras en las siguientes bases y territorios ganaderos:  Valle del Perú, Valle de la Victoria, Maurín, Baracoa, Niña Bonita, Sierra del Triunfo, Pedro , Rosafé, Rotolactor, como parte de los caminos que se están haciendo en la provincia. 

Nuestro centro de inseminación de la provincia de La Habana es sin duda uno de los más modernos del mundo, y actualmente se está terminando su acondicionamiento para las instalaciones de aire acondicionado.  Se ha demostrado que, en las condiciones de nuestro clima, la salud de los animales —es decir, de los toros dedicados a la reproducción— y su producción es incomparablemente más alta en clima algo más bajo que el clima ambiental de nuestro país.  Y en consecuencia ya se están terminando allí de establecer las instalaciones de aire acondicionado. 

Presas en el interior de La Habana.  Micropresas terminadas, 22; en construcción, 12; por comenzar 3.  Se dispondrá también de cuantiosos recursos de agua en el interior de La Habana. 

Entre las presas a comenzar en el presente año se encuentran las tres más importantes que se construirán en la provincia, que son:  Paso Seco —ya hablamos de esa presa—, el sistema del Cangre, con 50 millones de metros cúbicos para riego de caña; Mampostón, con 18 millones de metros cúbicos, que beneficiará área de pasto. 

Se trabaja en los sistemas de riego, se trabaja en los sistemas de drenaje en toda la provincia.  Se están construyendo en este instante 17 obras viales en la provincia. 

En materia de escuelas.  Seminternados terminados:  el de Boca de Jaruco, con capacidad para 300 alumnos; Valle Grande, con capacidad para 300 alumnos.  En construcción:  en el Valle del Perú, seminternado para 300 alumnos; en Batabanó, en el pueblito de Ñancahuazu, una escuela de seminternado con capacidad para 300 alumnos y en el Cangre, que está hacia la zona suroeste de Madruga, una escuela de seminternado con capacidad para 600 alumnos. 

En el próximo año se les dará prioridad en las construcciones a las escuelas, más que a los microplanes.  Y así se tiene en proyecto construir 30 internados de secundaria básica, con capacidad de 500 alumnos cada uno, en las áreas de cítricos, plátano fruta y piña, de los cuales se comenzarán cuatro en los siguientes lugares:  Santa Amelia, Artemisa, Alquízar y Ceiba del Agua.

Se han construido 4 pistas de fumigación, 2 secaderos de arroz, 150 casas de tabaco, 1 planta procesadora de pienso líquido, 65 albergues además, y 4 comedores obreros. 

Este es el trabajo impresionante que ha estado realizando en el transcurso del último año la población de nuestra capital.  Nosotros hemos enumerado solamente las tareas agrícolas en la provincia de La Habana —las tareas agrícolas solamente!— que ha estado llevando a cabo el pueblo, y de una sola provincia. 

Esta lista sería interminable si se incluyera el trabajo de Isla de Pinos, los trabajos de Pinar del Río, de Matanzas, de Las Villas, de Camagüey y de Oriente.  Sirve para demostrar cómo se avanza en todos los frentes, no solo en la caña, y cómo a la vez que se cuadruplican las plantaciones de caña en la provincia con relación al año anterior, se multiplica todavía más el área plantada de arroz con relación al año anterior, y cómo prácticamente todos los cultivos sin excepción —como es el caso de las doscientas y tantas caballerías de cebolla— implican un extraordinario avance, y la proximidad de la solución del abastecimiento de muchos de esos productos en cantidades prácticamente ilimitadas. 

Ahora bien:  si se mirara a escala nacional, ¿cuántas caballerías se están sembrando en este segundo semestre en todo el país, para hablar solo de la caña?  Se están sembrando 23 000 caballerías de caña.  Eso es prácticamente cuatro veces, ¡cuatro veces!, la cifra mayor que se había sembrado de caña de frío en cualquier época anterior; y se sembraron ya en primavera cerca de 10 000.  De manera que en este año 1968, entre el primero de enero y el 31 de  diciembre, nuestro país habrá plantado no menos de 32 000 caballerías de caña (APLAUSOS). 

Además de eso se sembrarán en el primer trimestre algunos miles más en áreas de riego, si a esto se une la semilla, la caña que hoy se está cortando para semilla, porque se están empleando en estas siembras aproximadamente de 350 a 400 millones de arrobas para semillas.  Las semillas que se están empleando en estos momentos para la siembra equivalen, convertidas en azúcar, a medio mil1ón de toneladas de azúcar, porque las siembras son gigantescas. 

Ahora bien, se está asegurando la zafra de 1970, y nuestro país dispondrá para esa fecha de cerca de 40 000 caballerías que se cortarán por primera vez en esa zafra.  Y los rendimientos van a ser verdaderamente altos por las normas de fertilización que se están haciendo, las nuevas áreas de riego, en previsión de cualquier sequía y, además —algo muy importante—, las variedades que se están sembrando.  Porque nuestro país cuenta ya con cañas que incluso en fecha tan temprana como en el mes de noviembre alcanzan un 10% de azúcar, ¡diez por ciento de azúcar en el mes de noviembre!  y de esas variedades muy precoces se están sembrando muchas caballerías.  

Así que entre variedades tempranas y tardías dispondremos de cañas aptas para la producción industrial desde noviembre hasta mayo. 

Los escépticos ponían en duda el plan de los 10 millones (APLAUSOS), y las medidas tomadas por la Revolución garantizarán ese plan aun en caso de un año de sequía duro.  Claro está que si el año no fuera de sequía no se sabe cuánta caña habría aquí.  Pero los planes se están haciendo contemplando la eventualidad de un año seco. 

Hasta qué grado ha permeado en el espíritu del pueblo el cumplimiento de esta meta lo demuestran las realizaciones impresionantes logradas en algunas provincias.  Por ejemplo, la provincia de Camagüey que en un día sembró 237 caballerías, y en el día de ayer la provincia de Oriente que alcanzó en un día la cifra de 462,6 caballerías de caña sembradas en un solo día (APLAUSOS); ayer en todo el país se sembraron 575 caballerías de caña en un solo día (APLAUSOS).  Anteriormente se había alcanzado la cifra de 419, hace unos días.  Y esta cifra de 575 por lo menos duplica la cifra más alta de siembra de caña que se haya alcanzado nunca en Cuba, y eso no obstante que los aguaceros diluviales en las provincias de Las Villas, Matanzas y La Habana impidieron la participación cuantiosa de estas provincias en las siembras.  De manera que si esta siembra de Oriente hubiese coincidido con un ligero período seco, como los de semanas atrás, en todo el país se habrían sembrado más de 600 caballerías de caña en un solo día (APLAUSOS). 

Eso demuestra cómo ha crecido la capacidad de organización, los equipos y sobre todo la fuerza productiva de nuestro pueblo.  Y las provincias van cumpliendo sus metas en el plan de caña, y cumplirán indefectiblemente antes del 31 de diciembre las 23 000 caballerías de frío. 

Si sumamos las sembradas desde septiembre del año 1967 a las de este año y las que se sembrarán en el primer trimestre de 1969, en un período de 20 meses se habrán plantado unas 46 000 caballerías de caña en nuestro país.  Y eso a la vez que se desarrollan los demás planes agrícolas, lo que prueba todo lo que nuestro país puede obtener. 

En ocasiones no bastaban las máquinas, no alcanzaban, y los hombres resolvieron los problemas.  Debemos decir que los compañeros de maquinaria del INRA —un frente de trabajo que dirige el comandante Parra, con un grupo de técnicos y de compañeros muy calificados— en algunas ocasiones cuando no alcanzaban los tractores en una provincia se movían hacia la provincia, se estaban un mes allí, buscaban piezas y haciendo esfuerzo extraordinario ponían casi el ciento por ciento de los tractores en estado de trabajo. 

Eso hicieron en la provincia de Las Villas, hicieron en la provincia de Camagüey, hicieron y están haciendo en la provincia de Oriente. 

Hay que decir que esos compañeros, con su organización y su trabajo, han contribuido extraordinariamente al cumplimiento de estas metas y puede decirse que ellos han aportado a este plan, con el esfuerzo que han hecho, el trabajo de cientos de tractores.  Cuando ya no alcanzaban los tractores había que resolver el problema y se resolvía con los tractores que había poniendo el ciento por ciento en funcionamiento; todo lo que fuera posible echar a andar lo echaban a andar.  Declaraban guerrilleros los talleres y su aporte ha sido de considerable importancia. 

¡Cómo siempre hay reserva!  ¡Cómo siempre hay recursos potenciales!  ¡Cómo, donde parece que se ha llegado al tope de las posibilidades, surgen nuevas posibilidades con la organización, con la técnica!  De manera que se puede palpar, de una manera evidentísima, el avance de nuestro país en todos los frentes y sobre todo en el frente de la producción agrícola. 

Decía que los escépticos, los que no creen en nada nunca —nunca en su vida han creído en nada y por eso jamás harán nada, porque quien no crea en nada nunca podrá crear, ni ejecutar, ni realizar nada (APLAUSOS), veían estos planes como cosas imposibles o productos de la fantasía, muchos de estos planes, el cañero en primer lugar; pero también con los demás planes.  Con el café lo hicieron.  La gusanera se revolvía, decía que el café se daba en las montañas; ignoraban el hecho histórico de que el café se refugió en las montañas, pero que históricamente nuestro país era un gran productor de café y que en el siglo pasado, en la colonia, llegó a exportar hasta 600 000 quintales de café.  Y ese café no estaba en las montañas (APLAUSOS). 

Es decir, una gran parte de ese café no estaba en las montañas; se sembraba en las provincias occidentales, se sembraba en las llanuras de Camagüey y en las zonas montañosas de Pinar del Río, y en algunas reducidas zonas montañosas de Oriente donde los emigrantes que salieron de Haití  a raíz de la revolución —muchos de ellos viniendo hacia Cuba huyendo de la revolución, y en muchos casos trayendo los esclavos— desarrollaron en algunas regiones montañosas como la Gran Piedra cerca de Santiago de Cuba, o en las montañas de Soroa en Pinar del Río, plantaciones de café.  Pero mucho del café se producía en las regiones occidentales y en terrenos llanos. 

La gusanera se revolvía augurando que no se daría aquí el café, y lo que pueden augurar es que ellos no tomarán de ese café (APLAUSOS). 

La gusanera contrarrevolucionaria en el exterior no se cansó de decir y repetir que ese café no se daría y cosas por el estilo.  Y los hechos, que son hechos de la voluntad, del esfuerzo de un pueblo revolucionario, están cada vez más patentes y nuestro país está ganando, clarísimamente, la batalla por su desarrollo.  Y a pasos agigantados. 

No son pocos los visitantes de este país que se quedan profundamente impresionados de las cosas que ven ya, y sin embargo lo realizado no es apenas más que el comienzo. 

Hemos hablado de la obra de la Revolución en concreto y en detalle en esta provincia, y en términos muy genéricos del esfuerzo del país.  Desgraciadamente no es posible que todos conozcan lo que se realiza en todas partes.  Nosotros hemos estado discutiendo con los compañeros del Partido en la provincia de La Habana la conveniencia, un poco más adelante de disponer de 40 ó 50 camiones, de manera que se pudiera invitar todos los días 1 000 obreros para que vean los distintos planes agrícolas de la provincia.  Un día los obreros de un sector, otro día otro y otro día otro, de manera que pudieran nuestros trabajadores...  (APLAUSOS), porque como cada uno trabaja en su frente y en su sector y allí viaja, sin embargo no tiene la maravillosa oportunidad de ver el esfuerzo global de todos; lo que miles, cientos de miles de obreros en otros sitios están haciendo.  Y un poco más adelante, porque ahora, compañeros, con la cantidad de semillas que hay que transportar, con la cantidad de personal que hay que transportar, no se puede disponer ni de un camión para eso; pero tal vez ya cuando se alivie el trabajo de la caña, de siembra, la tensión de estos días. 

Porque, ¿cuál será la situación el año que viene?   Incomparablemente más fácil.  En todo el país para la próxima primavera no habrá que sembrar una mata de caña, toda la caña de 1970 creciendo.  El año que viene estará sembrado el Cordón completico.  No quiere decir que el trabajo se acaba:  mucho lo harán las máquinas.  El lunes el Cordón de La Habana recibirá 110 tractores piccolinos.  Son esos tractores pequeñitos, italianos, con ruedas de goma, que se meten por el ojo de una aguja (APLAUSOS).  Se enviarán también algunas cantidades ya a Pinar del Río y a Isla de Pinos.  El batallón de compañeros que integrarán ese batallón de maquinarias, que ha estado estudiando en la escuela organizada por el Partido, recibirán el lunes sus 110 máquinas, y apenas las condiciones del tiempo lo permitan un poco empezarán a trabajar.  Los Bolgars, que son los de estera, marca de Bulgaria, irán todos a la caña.  Esos tractores muy maniobrables podrán mantener todo el Cordón limpio, las calles; siempre habrá algún trabajo en el hilo. 

Estamos ideando determinadas distancias para que las máquinas puedan atravesar no solo a lo largo sino también por lo ancho, cruzar en dos direcciones.  De manera que una gran parte de lo del hilo también lo limpien estas máquinas. 

Ya en el próximo período no primaveral pues las condiciones serán mucho mejores para mantener en óptimas condiciones todo lo que se ha plantado con la ayuda de las máquinas.  Pero todavía tenemos que hacer viveros de café, aunque no tan de repente como el que hubo que hacer a principios de este año para sembrar en primavera. 

Esas cifras que dábamos de las metas de viveros de café para este año son cifras espaciadas a lo largo del año; y las de cítricos son cifras también que requerirán trabajo espaciado.

Pero de todas maneras este año hubo que hacerlo todo:  vivero, siembra, limpia, hubo que batirse con una primavera tremenda, porque este año a las lluvias les dio por ser más de la cuenta; siempre es preferible más de la cuenta que menos de la cuenta, pero sin embargo dieron bastantes dolores de cabeza las lluvias.  Y hubo que hacerlo todo; hubo que sembrar las 4 000 y pico caballerías de caña.  Y el año que viene no hay eso:  se podrá concentrar todo el esfuerzo en las siembras de pasto, en las siembras de arroz y en las siembras de vianda, en lo cual este año se ha avanzado considerablemente.  De manera que casi para fines del año 1969 las 35 000 caballerías de esta provincia estarán casi todas en producción.  Quedarán algunas áreas por sembrar de piña, en consideración a la semilla; algunas áreas de cítrico, en consideración al tamaño de las posturas que tendrán que sembrarse en 1970; algunas áreas de plátano fruta y algunas áreas forestales. 

Y ya para esa fecha las 35 000 caballerías agrícolas de la provincia de La Habana estarán todas cultivadas, ¡todas!  (APLAUSOS.) 

Y no obstante la demanda de agua de una ciudad como La Habana, que requiere emplear fabulosas cifras de agua, contaremos con agua abundante para irrigar una parte considerable de esos cultivos.  Y en todo el país igual.  Al no tener que sembrar caña de primavera el próximo año, todas esas máquinas podrán dedicarse a los demás frentes de la agricultura, más máquinas que las que teníamos al comienzo de este año. 

De manera que sembrada la caña de 1970 y viéndola crecer, habrá que trabajar duro en el cultivo de los retoños, con tiempo, y dedicar la maquinaria a los demás frentes de cultivo:  pastos, arroz, viandas y otros cultivos.  Esa será la situación.  El país avanza a ojos vista. 

Yo les enumeraba anteriormente los cientos y cientos de obras de la Revolución en esta provincia.  Pero no solo en nuestro país hay la obra de la Revolución, hay también la obra de la contrarrevolución (EXCLAMACIONES). 

La obra de la Revolución se expresa en millones, en decenas de millones:  en cientos de millones de posturas de café, en cientos de millones de posturas de forestal, en decenas de millones de posturas de cítricos, en decenas de miles de caballerías de caña, en obras hidráulicas, en canales, en drenaje, en bosques, en jardines botánicos, en viviendas, en escuelas, y en toda la obra creadora de la Revolución para traer el bienestar a un país que ha sufrido siglos de abusiva y criminal explotación. 

Pero la contrarrevolución tiene también su obra.  Y aquí tenemos una enumeración de las principales obras de la contrarrevolución en nuestro país este año. 

“Abril 6.  Intentaron incendiar el antiguo Rancho Club de Guantánamo, donde actualmente se almacena gran cantidad de café. 

“Mayo 1ro.  Principio de incendio en el almacén de azúcar del central 'Juan Manuel Márquez', Niquero, Oriente, que tenía 70 000 sacos. 

“Mayo 5.  Incendio en la tenería 'Patricio Lumumba', Caibarién, Las Villas, que ocasionó daños en las maquinarias, equipos, materias primas y edificación, con pérdida de cerca de un millón de pesos. 

“Mayo 8.  Principio de incendio del almacén del central 'Carlos Manuel de Céspedes', Florida, Camagüey, que tenía 16 000 sacos. 

“Mayo 2.  Incendio del almacén de pieles en el Cerro, La Habana, con pérdidas del edificio y materias primas almacenadas, entre ellas algunas de importación utilizables en la confección de calzado. 

“Julio 1ro.  Incendio de una nave de abono químico en Manzanillo. 

“Julio 1ro.  Incendio de la fábrica de pienso para aves en Santiago de Cuba que producía 70 toneladas diarias para la regional del plan avícola, con pérdidas calculadas en más de 50 000 pesos.

“Julio 8.  En la Cubanitro de Matanzas se introdujeron hierros en la planta de productos terminados.  Este mismo hecho se había producido con anterioridad.  En la planta Cubanitro se han reportado cinco hechos de sabotaje durante este año, además de varias negligencias y anormalidades sospechosas. 

“Julio 17.  Incendiaron una nave de abono en Guantánamo que contenía 816 sacos, quemándose totalmente 120 de estos. 

“Julio 19.  Un individuo incendió en Madruga una nave que contenía abono químico procedente de Italia, con pérdida de 20 000 dólares.  Se detuvo el autor (EXCLAMACIONES). 

“Julio 27.  En Morón, Camagüey, incendiaron totalmente una casa de tabaco experimental. 

“Agosto 8.  Incendio ocurrido en la planta recapadora de gomas de Holguín, de la Empresa de Servicios Automotrices, dedicada a la producción para equipos agrícolas, quedando destruida la edificación y maquinaria, con pérdida de cerca de 50 000 pesos. 

“Agosto 30.  Intentaron incendiar un camión cargado de mercancía que se encontraba en el interior de un almacén provincial del MINCIN en Pinar del Río, logrando controlarse el incendio.

“Septiembre 2.  En la planta Cubanitro de Matanzas tuvo que producirse una parada de emergencia por la repentina caída de la presión de aire, que de no haberse evitado hubiera producido una explosión de tal magnitud que dado los componentes químicos que se procesan en la planta hubiera podido determinar su voladura total. 

“Septiembre 7.  Incendio del almacén provincial del MINCIN de Camagüey, con pérdida de un millón y medio de pesos, perdiéndose ropas que iban a ser distribuidas a la población. 

otros sabotajes menos trascendentes en tiendas del pueblo, hoteles y establecimientos públicos, 11; en naves agrícolas y agropecuarias, cinco; en casas de tabaco, tres; en posturas de café y maderables, seis. 

“Otros actos contrarrevolucionarios contra escuelas:  escuelitas quemadas.”

Ustedes saben que en muchos lugares desgraciadamente todavía no hay un edificio como estos que estamos haciendo, como el de Boca de Jaruco, Valle Grande, Ñancahuazu y otras construcciones, y en muchos lugares las escuelas son una casita de madera, a veces de guano.  Contra esas edificaciones se ensañan también los contrarrevolucionarios. 

Treinta y seis incendios de escuelas:  13 en Oriente, 12 en La Habana, 6 en Camagüey, 13 en Las Villas, 2 en Pinar del Río.  Y así por el estilo.  Esta es la obra de la contrarrevolución. 

Mientras el pueblo trabaja duramente, mientras millones de ciudadanos de este país se dedican a crear el futuro, he aquí los gusanos, he aquí los parásitos, he aquí los agentes pagados por el imperialismo, tratando de impedir, de obstruccionar y si es posible destruir lo que es el fruto del esfuerzo del pueblo. 

Nada de eso habrían hecho cuando las tierras de este país eran propiedad de las empresas yankis, cuando las fábricas eran propiedad de los millonarios privilegiados, cuando el pueblo no tenía nada sino su trabajo para venderlo a un precio miserable, sin porvenir para él, ni para sus hijos, ni para nadie.  Entonces estos miserables no atentaban contra la sacrosanta propiedad privada de los imperialistas y de los millonarios. 

En cambio, no toleran la propiedad del pueblo, no toleran la fábrica que trabaje para el pueblo, el plan que produzca alimentos para el pueblo, ropa para el pueblo, zapatos para el pueblo.  E irritados porque esto es resultado del avance de la Revolución, irritados por los éxitos de la Revolución, irritados por el avance incontenible del esfuerzo de nuestro pueblo; seguros de que no les queda mucho tiempo para andar chapuceando en la intriga y la mentira, seguros de que los éxitos de nuestra Revolución en el trabajo creador habrán de constituir un acontecimiento histórico y un ejemplo extraordinario para el mundo; llenos de rabia, los imperialistas, los contrarrevolucionarios, los afectados por las leyes revolucionarias se revuelcan en el lodo de sus acciones inmorales y sus acciones criminales:  ver cómo se queman las pieles con que se van a hacer zapatos para los trabajadores, para los niños; ver cómo destruyen el fertilizante, ver cómo destruyen cualquiera, aunque sea un gramo de la riqueza y del sudor del pueblo. 

Y desde luego, a medida que la Revolución avanza la escapatoria es más difícil, a medida que la Revolución avanza y se organiza ya no hay lugar aquí para parásitos de ninguna clase (APLAUSOS). 

Los parásitos saben que ya no tienen dónde meterse, los vagos saben que ya no tienen dónde meterse, el lumpen sabe que ya no tiene dónde meterse.  Los que optaron por la “dulce vita” yanki y sacaron sus papeles y sus pasaportes tienen que participar también en el esfuerzo del pueblo, porque no van a estar viviendo de parásitos (APLAUSOS). 

Los Johnson —como les llaman a esos señores— están actualmente, mientras les llega el telegramita, los que están en condiciones físicas aptas para ello, ganándose el pan con el sudor de su frente.  Y antes de pasar allá a la sociedad del imperialismo, su ladrillo puesto, su granito de arena también por este país. 

De manera que todo ese elemento que flota en la sociedad, que parasitea en la sociedad, a medida que la sociedad revolucionaria se organiza, el campo de acción desaparece.  Ya no queda el timbiricheo donde escapar, el ir a comprar en bolsa negra cositas por aquí para vender diez veces más caro por allá y todos esos negocillos donde se refugiaban muchos de los que rehuían al trabajo. 

Hay que decir que una parte de esos ciudadanos se incorporó, aceptó la alternativa honorable del trabajo, pero otros no la aceptan ni la aceptarán jamás. 

Y por eso vean ustedes en esa misma banda de agentes de la CIA capturada por Seguridad del Estado, qué elementos, qué lumpens:  antiguos esbirros del SIM, del Buró de Investigaciones, politiqueros que nunca sudaron la camisa, que da asco la simple lectura de la composición social y de la procedencia de esos elementos, que son de los que se vale la CIA para espiar, para llevar a cabo sus ataques contra nuestra economía. 

Y así por el estilo, se encontrarán en el fondo de muchas de estas actividades contrarrevolucionarias los elementos a quienes se les hace cada vez más imposible la vida de parásitos.  Porque la vida no se le hará imposible jamás a ningún hombre de conciencia, a ningún hombre de trabajo en este país; pero la vida ciertamente se hace imposible ya para todo este elemento que flotaba en la atmósfera, que parasitaba, que no aportaba absolutamente nada para el país, porque nuestro país se vuelve cada vez más una sociedad de trabajadores, trabajadores manuales o intelectuales, de estudiantes y de combatientes revolucionarios. 

Y es lógico que a medida que la ola revolucionaria avanza, también la irritación, el odio de los enemigos aumente; la irritación de todos esos elementos a quienes la Revolución se les hace insoportable aumente, y hagan todo lo posible por dañar la obra de la Revolución.  Y esos elementos se aprovechan de cualquier instante en que se baje la guardia, de cualquier descuido. 

Enormes son las tareas de la Revolución, del pueblo trabajador, enorme el esfuerzo que aporta al desarrollo; enormes y valiosísimas las actividades en todos los frentes de los Comités de Defensa de la Revolución (APLAUSOS).  Mas si por un momento se olvidan de que el enemigo existe, de que la lucha de clases se mantiene y se mantendrá en el campo de los hechos y en el campo de la ideología un largo trecho todavía, si bajan la guardia, ellos se aprovechan de cualquier descuido en la vigilancia, de cualquier descuido en la defensa y protección de nuestras instalaciones.  Ellos no tendrán escrúpulos de pensar que si la fábrica se ha quedado sin un centinela es porque allí todos están haciendo algún trabajo en ese momento, y aprovecharán la ocasión para hacer daño. 

Sin embargo, este país y esta Revolución no permitirán que nadie jamás atente contra los más sagrados derechos de nuestro pueblo trabajador, no permitirán jamás que nadie impunemente destruya el producto de una sola gota del sudor de nuestro pueblo (APLAUSOS).  Y que, desde luego, no digan después que la Revolución es dura; no digan estos elementos que atentan contra la obra del pueblo que el pueblo es duro; que no digan luego que no estaban advertidos.  Porque las leyes revolucionarias están ahí y son severas.  Y si no fuesen todavía lo suficientemente severas, la Revolución puede dictar todavía leyes más severas (APLAUSOS).  Que no digan luego que no estaban advertidos, que no digan luego que no sabían. 

Y nosotros sí sabemos algo:  que esta Revolución es una lucha dura, una lucha a muerte contra el poderoso enemigo imperialista que alienta y alentará siempre esas acciones, ¡y que esta es una lucha a muerte! 

El pueblo con su sabiduría, con su instinto comprende esto:  que esta es una lucha por la supervivencia de la Revolución o de la contrarrevolución.  Y cuando las cosas son así no hay términos medios admisibles, y las medidas son y tienen que ser extremas (APLAUSOS). 

Todo contrarrevolucionario sabe, todo gusano sabe y piensa y sueña con el día en que pudieran derrotar la Revolución, y tienen la ilusión del número de cabezas que harían rodar si esa posibilidad existiera, si semejante cosa pudiera ocurrir.  Nosotros sabemos cuánto odio cargan en sus corazones, cuánto odio anidan en sus pechos contra el pueblo triunfante:  el odio de los imperialistas y sus lacayos, el odio de los explotadores y sus lacayos.  Y eso nosotros lo sabemos. 

Pero sabemos también cómo es esta lucha, cuáles son las reglas de este juego. ¡Y antes de que la Revolución pueda dejar de ser no quedará sobre sus hombros la cabeza de un solo contrarrevolucionario en este país!  (APLAUSOS PROLONGADOS) 

Estas son las reglas del juego, ¡estas son las reglas del juego!  Antes de que puedan destruir la Revolución, primero rodarán las cabezas de todos los que quieran destruirla (APLAUSOS).  Todo lo demás es pura tontería.  Esta es la realidad de la historia.  Todo lo demás es puro idealismo, todo lo demás es engañarse. 

El pueblo no se engaña.  ¡Allá los enemigos del pueblo si quieren engañarse!  ¡Allá los enemigos del pueblo si se equivocan!  ¡Allá los enemigos del pueblo si no entienden estas reglas!  Pero los tribunales revolucionarios están ahí, las leyes están ahí.  ¡Y sin duda de ninguna clase que contra todos estos que atenten contra el pueblo y contra los derechos del pueblo y contra el trabajo del pueblo, la Revolución será severa, implacable e inflexible!  (APLAUSOS.) 

Y en la primera fila de esa lucha, montando la primera guardia, en la vigilancia permanente contra esos enemigos de la Revolución, están y estarán los Comités de Defensa de la Revolución (APLAUSOS), de manera que no escape nadie, ni puedan realizar impunemente sus fechorías. 

El enemigo imperialista, el enemigo reaccionario, el enemigo contrarrevolucionario, libra sus batallas en muchos campos y con muchas armas.  Y, entre otros, en el campo de la ideología —¡no olvidarse nunca!—, creando ilusiones, creando sobre todo la ilusión de que se puede tener la riqueza sin trabajo, de que un pueblo puede tener algo sin luchar y trabajar muy duro.  Y en todos los campos, despertando todo tipo de ilusiones, van presentando sus batallas.  Por eso las conciencias han de estar alerta para salirles al paso en todas partes y en todas las vicisitudes. 

En estos mismos días han estado rodando “bolas” con respecto a las escuelas y a los niños, han estado tratando de asustar a las familias.  Valiéndose del infortunado caso de un niño que en una piscina de Guanabo murió por accidente, pues algunos se dieron a la tarea de regar “bolas” fabulosas acerca de secuestros de niños, de actos de vampirismo y no sé cuántas cosas por el estilo, tratando de jugar con el sentimiento de las madres y azuzando el temor.  No tienen escrúpulos de ninguna clase. 

Y realmente quién podrá en nuestro país hacerle daño a ningún niño con todo el pueblo para defenderlo, con la Revolución, con su poder, con sus leyes, con toda su fuerza. 

Ahora bien:  cuando cualquier cosa de esas surja, rápidamente reaccionar, rápidamente salirle al paso; pedir orientaciones y salirles al paso a todas esas cosas de orden fabuloso.  Nuestra organización puede inmediatamente rebatir todas esas tonterías y todas esas cosas, porque el enemigo trata de hacer daño por todos los medios:  si hay una epidemia, ¡cómo surgió una epidemia!  Bueno, surgió una epidemia y se combatió inmediatamente con todos los medios.  Porque nunca tuvo el país más medios, nunca tuvo mejor organización de la salud, nunca estuvo el pueblo mejor defendido contra todo tipo de enfermedades.  Si surge una se combate, y si surgen 10 se combaten siempre.  Sin embargo, no habrá hecho que no traten de aprovechar para sembrar la alarma, para sembrar el temor, para sembrar el desconcierto. 

A este pueblo no lo puede asustar nada, ¡nada:  No lo asustaron los yankis cuando estaban amenazando con lanzar bombas atómicas sobre este país.  ¡Nadie se asustó aquí!  ¿Qué puede haber que asuste a este pueblo?  (APLAUSOS.) 

Han utilizado un campo, el de la ideología, y en las formas más sutiles. 

Y así, por ejemplo, algo que está también en la mente de ustedes. 

En nuestra capital, en los últimos meses, dio por presentarse un cierto “fenomenito” extraño (EXCLAMACIONES), entre grupos de jovenzuelos y algunos no tan jovenzuelos, resultado de toda una serie de factores —a veces ciertamente traumas, a veces familiares de personas que se van, a veces muchachos descarriados por descuido de las propias familias y en muchas ocasiones por influencia negativa de determinadas personas sobre ellos— que van inculcándoles ciertas ideas, ciertas actividades. 

Y así se venían observando grupos, algunos cientos de jovenzuelos en varios grupos, influidos entre otras cosas por la propaganda imperialista, que les dio por comenzar a hacer pública ostentación de sus desvergüenzas. 

Así, por ejemplo, les dio por empezar a vivir de una manera extravagante, reunirse en determinadas calles de la ciudad, en la zona de la Rampa, frente al hotel Capri, y allí ¿a qué creen ustedes que se dedicaban?  Algunos se dedicaban a corromper muchachas de 14 y 15 años y a promover la prostitución en niñas prácticamente de 14, 15 y 16 años, sirviendo de enlace con extranjeros de tránsito por Cuba, con marineros de embarcaciones de países capitalistas que se hospedaban por esa zona.  Y esos elementos llegaban a la audacia de andar comerciando prácticamente con esa gente y vendiéndoles prácticamente niñas, en el pleno corazón de una capital revolucionaria de un país que ha erradicado la repugnante lacra social de la prostitución, en virtud de la cual decenas de miles de mujeres eran explotadas y eran conducidas a la vida más dolorosa y más indigna, cosas —desde luego— naturales de una sociedad capitalista. 

La Revolución realizó ingentes esfuerzos, erradicó la prostitución.  Y he ahí un camino ideológico, donde surgen esas manifestaciones con la tendencia de revivir esas lacras, de vender mujeres —y no mujeres, ¡de vender niñas a extranjeros de tránsito en este país!  Andar buscando el problema de los cigarritos americanos de los marineros, a llevar sus radiecitos de pila para mantener ostentosamente su condición de aficionados a la propaganda imperialista, realizar hurtos y actos delictivos de distinto tipo, romper teléfonos —los teléfonos que son gratis, del pueblo, y que no rompían cuando eran de un monopolio yanki—, meterse en las escuelas a destruir el material, a destruir banderas cubanas, a destruir retratos del Che (EXCLAMACIONES).  Y cosas por el estilo, haciendo ostentación de sus extravagancias. 

Y hablo de extravagancias, porque la Revolución no ha sido exigente, no ha estado imponiéndole cosas a nadie, respeta al máximo el fuero de las personas, no está contra el progreso en ningún sentido.  Pero, desde luego, ese no es el caso.  Actividades francamente delictivas, actividades no tolerables, y que no sé en virtud de qué, en su osadía, llegaban a la ostentación, al extremo de reunirse de una manera abierta en esos sitios, con evidente disgusto e inconformidad de nuestro pueblo, de nuestros trabajadores. 

Conversando nosotros con estudiantes universitarios, conversando con obreros, en más de una ocasión lo planteaban, porque veían con indignación esas actividades mientras el pueblo se dedica al trabajo. 

¿Y qué creían?  ¿Que vivimos en un régimen liberal burgués?  ¡No! De liberales no tenemos ni un “pelo.  ¡Somos revolucionarios!  ¡Somos socialistas!  ¡Somos colectivistas!  ¡Somos comunistas!  (APLAUSOS.) 

¿Y qué querían?  ¿Introducir aquí una versión revivida de Praga?  (EXCLAMACIONES.)  ¿Prostitución ambulante?  ¿”Tuzex” y todo?  ¿Venta de mujeres?  ¿Parasitismo?  ¿Reblandecimiento ideológico de este pueblo cuya juventud se bate en el estudio, se bate preparándose para la lucha; cuya juventud siempre, en todo instante de sacrificio, ha estado presente derramando su sangre y dándolo todo?  ¿En un pueblo que se forja un espíritu de hierro, una voluntad de hierro?  ¿En un pueblo que tiene que estar preparado para la lucha siempre y durante muchos años?  ¿Qué creían?  ¿Que nos iban a introducir estas porquerías en el país y lo íbamos a permitir?  (EXCLAMACIONES DE:  ¡No!”)

¿Hasta cuándo se estarán equivocando con la Revolución? 

Y, desde luego, los compañeros de la Revolución estaban estudiando el caso, y siempre hay que tener su poquito de paciencia, no impacientarse porque hasta que las cosas no se hacen evidentes... 

El compañero Ministro de Educación trató, con métodos persuasivos con algunos de esos jovenzuelos, de aconsejarlos.  Muy bien, muy bien.  Pero, desde luego, solo los consejos no iba a ser.  Si a la persuasión no entienden, entonces tendrán que entender otro tipo de procedimiento (EXCLAMACIONES).  Y sencillamente, como la Revolución no podía permitir eso bajo ningún concepto, les echó el guante a todos (EXCLAMACIONES), y a los que sea necesario, de los que participen descaradamente en esas actividades.  ¡Y no lo permitirá la Revolución!  Y a esos jovenzuelos los educará o los reeducará; tratará los casos como debe tratarlos, pero los reeducará sobre todo con el trabajo, que es la forma magistral de educación. 

Muchos padres a veces tienen la desgracia por sus descuidos de que un hijo se les descarríe.  Creemos que esto llamará también la atención de los padres acerca de su deber para con los hijos, acerca del problema de que no puede haber un muchacho de vago y un muchacho que no estudie.  Al igual que ahora se está discutiendo en los centros de trabajo la ley sobre las medidas en relación a los obreros de vanguardia y a la remuneración íntegra en caso de enfermedad, de muerte, de la misma manera en los meses venideros discutiremos la ley de enseñanza obligatoria hasta preuniversitario (EXCLAMACIONES Y APLAUSOS).  De manera que los seis grados, la secundaria básica y los tres años correspondientes a la enseñanza media superior, obligatorio por ley.  Y la enseñanza militar la recibirán muchachos y muchachas a nivel de la enseñanza media superior (EXCLAMACIONES y APLAUSOS). 

Y desde luego esos mismos jóvenes irán progresivamente, a la vez que estudian, recibiendo su instrucción militar e irán realizando la tarea en cuanto a la defensa que realizan los jóvenes que son llamados al Servicio. 

Quedará la Ley del Servicio para ir llamando en el futuro a aquellos que estando en una edad entre 15 a veintitantos años no han estudiado.  De manera que en el futuro todo joven que por ejemplo tenga 16 años, 14 años, y no esté realizando los estudios correspondientes, entonces esos serán llamados al servicio, en el futuro.  Todavía la Ley tiene que satisfacer algunas necesidades.  Pero ya tenemos muchas unidades militares servidas por los estudiantes de los institutos tecnológicos y que son magníficas unidades militares, magníficos jóvenes que asimilan la técnica militar moderna con una gran facilidad. 

De manera que en el futuro nuestro ejército será un ejército de cuadros.  Los especialistas menores, que también participarán en las actividades productivas, operadores de tanques, una parte del año en instrucción, otra parte del año trabajando en grúas, en buldóceres, en maquinarias complicadas.  Los choferes, un tiempo de instrucción, otro tiempo participando en la producción igual que otro trabajador, y los cuadros de mando oficiales altamente calificados, y el resto del ejército, todo el pueblo. 

Y las unidades permanentes, los servicios de artillería, infantería, servidos por los estudiantes de los tecnológicos.  Así será en el futuro. 

Irá permaneciendo el Servicio para el reclutamiento de aquellos jóvenes que no estudiaron, y que haya de alguna manera que influir en ellos para hacerlos ciudadanos útiles, para hacerlos estudiar y hacerlos marchar a tono con la colectividad.  Téngase presente la Columna Juvenil, cuántas decenas de miles de jóvenes fue necesario enviar a Camagüey.  ¡Téngase presente que queremos que todo el mundo estudie, todo el mundo!  Pierde toda la sociedad cada vez que un niño se queda sin estudiar, cada vez que un joven se queda sin estudiar; ese será una carga para la sociedad. 

En el futuro nadie sin una serie de conocimientos elementales estará apto, sobre todo los que hoy son jóvenes, para entender, vivir y producir el día de mañana en una sociedad altamente tecnificada.  Desde luego, no podemos pedirle a todo el mundo ahora que estudie.  Ahora, va pasando la generación, irá siendo sustituida por una nueva generación, y no se concibe verdaderamente un joven en el futuro que no tenga todos los estudios que deba poseer y que pueda recibir.  Quedarán exceptuadas solamente aquellas personas que por alguna razón mental estén incapacitadas para determinados estudios. 

De manera que el estudio será obligatorio para todo niño y todo joven.  La enseñanza militar parte de su instrucción, de todo un pueblo que tiene que aprender a usar las armas, aprenderlo bien.  Y la Revolución concentrará el esfuerzo en el desarrollo de la educación al máximo. 

En ocasiones hemos planteado la necesidad del esfuerzo en favor de la construcción de viviendas porque es un problema presionante.  Sin embargo, debemos decir que estamos llegando a la conclusión de que es todavía mucho más importante que el acero, que el cemento y los recursos de que disponemos los dediquemos en primer lugar a la construcción de escuelas, más escuelas y seminternados del tipo del de Boca de Jaruco, secundarias para becados, institutos tecnológicos, preuniversitarios.  Porque la presión en pro de las becas, las demandas de becas son cada vez mayores y resultan muy difíciles de satisfacer. 

Hay ya 110 000 estudiantes en 6to grado y unos 360 000 en primer grado, y aproximadamente 1 440 000 en la primaria.  Enorme, gigantesca masa de niños y de jóvenes estudiando.  Llegan a 6to grado y en infinidad de sitios no hay una secundaria, no hay un instituto tecnológico, o donde hay una secundaria no está el preuniversitario o el instituto tecnológico.  ¿Y qué hacer?  ¿Ha de perder el país toda esa juventud?  ¿Ha de perder el país la oportunidad de que esos jóvenes estudien?  ¿Han de quedarse esos jóvenes sin oportunidad para estudiar porque el país no tenga instalaciones suficientes?  Creemos por esto, y nuestro pueblo estará de acuerdo, que 500 escuelas sirven hoy más al presente y más aun al futuro del país que 10 000 casas.  Creemos ciertamente que es así (APLAUSOS).  Si resolver el problema de las viviendas nos puede llevar algunos años más, no podemos pensar lo mismo con relación a las escuelas.  No alcanzan los recursos para hacerlo todo.  No quiere decir que se dejen de construir casas, ¡no!  Quiere decir que nosotros nos inclinamos a la idea de darles prioridad a las construcciones de escuelas e institutos tecnológicos que a las construcciones de casas, por considerar ese frente o esa necesidad más urgente, más perentoria y más decisiva para el futuro de nuestro país. 

De todas maneras tardaremos todavía muchos años en resolver de manera total el problema de la vivienda.  No podemos decir:  vamos a esperar tantos años para resolver todas las escuelas secundarias que hacen falta y todos los institutos tecnológicos que hacen falta.  Y creemos que este punto de vista contará, sin duda de ninguna clase, con la comprensión y con el apoyo de todo el pueblo (APLAUSOS). 

Hay una enorme masa —resultado del esfuerzo de estos años— de niños estudiando, que habrán de transformar este país.  Hemos calculado que dentro de 12 años el número de técnicos de nivel medio de nuestro país será no menor de 800 000.  Algunos dirán:  ¿Y todo el mundo se va a hacer técnico?  Sí, todo el mundo tendrá que hacerse técnico, porque no habrá una sola actividad en los años futuros que no requiera preparación sólida.  Y se requiere para todo:  para usar un fertilizante, para usar un herbicida, para usar cualquier máquina.  Y cada día el hombre participará menos físicamente en la producción y en el trabajo, y serán las máquinas las que hagan fundamentalmente el trabajo físico.  Y una sociedad para dominar las máquinas debe estar mentalmente preparada para ello. 

Nuestra juventud, nuestros estudiantes están dando prueba de un magnífico espíritu revolucionario, de una magnífica conciencia; se incorpora a las actividades de todo tipo y está contribuyendo a resolver muchos de los problemas.  Esa es realmente la representación de nuestra juventud. 

Estas son las ideas, estas son las perspectivas del futuro.  De manera que también en esto se conozcan bien las reglas del juego:  cuáles son las ideas revolucionarias, cuáles son las ideas contrarrevolucionarias, cuáles son las acciones del enemigo en el campo ideológico.  Y estar atentos, en dondequiera que asome la cabeza la contrarrevolución, disfrazada de lo que sea, salirle al paso y combatirla (APLAUSOS). 

Y repetimos:  ¡De liberalismo, nada!  ¡De reblandecimiento, nada!  Un pueblo revolucionario, un pueblo organizado, un pueblo combativo, un pueblo fuerte, porque esas son las virtudes que se necesitan en estos años.  Y todo lo demás es puro ilusionismo, sería subestimar la tarea, subestimar al enemigo, subestimar la importancia histórica de estos años, subestimar la lucha que tenemos por delante. 

Hoy, cuando se acercaba la hora de este acto e interminables caravanas se dirigían hacia la Plaza de la Revolución, se podía apreciar lo que es este pueblo, lo que es su fuerza; como cual si parte de un ejército se dieran cita en un punto los hombres y mujeres, las personas más jóvenes y menos jóvenes con igual entusiasmo, acudiendo a esta histórica Plaza de la Revolución.  Y este acto siempre es prueba de la fuerza de la Revolución, siempre es prueba del entusiasmo y de la combatividad de las masas. 

Nosotros sabíamos que este acto de este año iba a ser mayor que el del año anterior, iba a ser más combativo todavía, más entusiasta, porque en él se reflejaría el espíritu de que está dando prueba en su heroico y magnífico esfuerzo creador el pueblo de la capital, la prueba que están dando las masas de nuestra capital.  Y ciertamente, una vez más, sentíamos nuestro reconocimiento y nuestra admiración por el enorme esfuerzo que han realizado los Comités de Defensa. 

Aquí fueron leídos estos datos, y deberán publicarse para que se vea todos los frentes y todos los esfuerzos que nuestra organización de los Comités de Defensa de la Revolución, cada año con más organización, cada año con más conciencia, viene realizando. 

Y hoy nos daba la impresión de un enorme ejército:  el ejército del pueblo organizado, disciplinado, entusiasta, dispuesto a realizar la tarea que se le encomiende, dispuesto a librar la batalla que sea y donde sea. 

¡Patria o Muerte!

¡Venceremos!

(OVACION)