DISCURSO PRONUNCIADO POR EL COMANDANTE EN JEFE FIDEL CASTRO RUZ, PRIMER SECRETARIO DEL COMITE CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA Y PRESIDENTE DE LOS CONSEJOS DE ESTADO Y DE MINISTROS, EN EL ACTO CENTRAL POR EL XXXI ANIVERSARIO DEL ASALTO AL CUARTEL MONCADA, EFECTUADO EN LA CIUDAD DE CIENFUEGOS, EL 26 DE JULIO DE 1984, "AÑO DEL XXV ANIVERSARIO DEL TRIUNFO DE LA REVOLUCION".

(VERSIONES TAQUIGRAFICAS - CONSEJO DE ESTADO)

Compañero Jerry Rawlings, presidente del Consejo Provisional de Defensa de la República de Ghana;

Compañero Tomás Borge, presidente de la Delegación de Nicaragua; Compañero Hermann Axenn, presidente de la Delegación de la RDA; Distinguidos invitados;

Compatriotas de Cienfuegos y de Cuba (APLAUSOS):

La historia de Cienfuegos es rica en hechos y en luchas por la independencia de nuestra patria y la Revolución. Ya desde el inicio de la primera guerra de independencia, en 1868, los patriotas cienfuegueros se levantaron en armas.

Siempre recuerdo con admiración a un ilustre hijo de Cienfuegos, destacado jefe mambí: José González Guerra, no suficientemente recordado ni conocido, que libró brillantes combates contra las fuerzas españolas en esta región, hasta caer heroicamente en la guerra de 1868.

Fue destacada la participación de Cienfuegos en nuestras luchas de 1895; por estas tierras cruzaron las fuerzas invasoras de Antonio Maceo y Máximo Gómez, y en estas tierras, con participación de cienfuegueros, libraron una de las más brillantes y famosas batallas de nuestro Ejército Libertador, la batalla de Mal Tiempo (APLAUSOS).

A lo largo de la república colonizada y mediatizada, la región de Cienfuegos tuvo una participación activa en el movimiento obrero y en las luchas estudiantiles. Recuerdo que, en mis años de estudiante visité Cienfuegos a raíz de una protesta estudiantil, y aquí me arrestaron las fuerzas del ejército, me acusaron de agitador, de subversivo, y me remitieron al Tribunal de Urgencia de Santa Clara, donde fui juzgado. Y cuando luchábamos en la Sierra Maestra en condiciones difíciles, tuvo lugar el heroico alzamiento de Cienfuegos, el 5 de septiembre de 1957 (APLAUSOS). Aquel hecho significó un extraordinario estímulo para los combatientes de la Sierra Maestra, y estremeció las estructuras de la tiranía batistiana.

El 5 de Septiembre, como el 26 de Julio, no alcanzaron la victoria, pero prepararon el camino de la victoria (APLAUSOS). Por ello, cuando marchábamos de Oriente hacia la capital, en los primeros días del mes de enero de 1959, nos desviamos de la ruta para visitar a Cienfuegos. Fue el 6 de enero de 1959, y ya en horas de la madrugada del día 7, me reuní con el pueblo cienfueguero. Era difícil imaginar entonces que 25 años y medio después, nos reuniríamos para conmemorar el aniversario del 26 de Julio, y hacer un recuento de la obra de la Revolución en esta provincia (APLAUSOS).

Muchas veces visité a Cienfuegos después del triunfo de la Revolución, y seguí de cerca su extraordinario desarrollo económico y social. Siempre me impresionó el entusiasmo, el espíritu revolucionario y el espíritu de trabajo del pueblo de Cienfuegos (APLAUSOS). Al triunfo de la Revolución la economía de Cienfuegos dependía fundamentalmente de la producción azucarera, y aparte de esto solo se podían contar en esta provincia unas pocas industrias de carácter prácticamente artesanal.

En estos 25 años se ha desarrollado todo un programa de industrialización de esta región. Recuerdo la primera industria inaugurada por la Revolución, a iniciativa del Che (APLAUSOS), la fábrica de motores diesel y de compresores. No era una fábrica muy grande, su mérito radica en que fue la primera construida por la Revolución en Cienfuegos. Vino después la fábrica de fertilizantes nitrogenados, ya en ese caso sí se trataba de una gran industria, la mayor de Cuba, con una capacidad de producción de más de 400 000 toneladas al año; después vinieron otras fábricas, también importantes: la fábrica de cemento, con una capacidad de 1 650 000 toneladas, la mayor de Cuba, construida con la colaboración de la RDA (APLAUSOS); la fábrica de elementos de riego por aspersión, construida con la colaboración de la República de Bulgaria (APLAUSOS); la Industria Eléctrica, constituida por cuatro unidades, con una capacidad total de más de 400 000 kilowatts, la fábrica de glucosa, la fábrica de harina, la fábrica de piensos, la fábrica de torula, el nuevo central azucarero "5 de Septiembre", con una capacidad de 650 000 arrobas diarias (APLAUSOS); la fábrica de quesos y de helados, la embotelladora de agua mineral "Ciego Montero", cuyos productos, por su calidad, son conocidos en todo el país; el frigorífico agropecuario, la terminal de azúcar a granel, por donde se embarca la producción azucarera de la zona central del país; el combinado pesquero-industrial, la planta de prefabricado de viviendas Gran Panel 4, la planta Gran Panel 6, la planta IMS yugoslava (APLAUSOS).

A estas se añaden otras muchas industrias, como lavadoras de arena, trituradoras de piedra, fábrica de baldosas, fábrica de bloques, subestaciones eléctricas, y otras, hasta alcanzar el número de 52 obras industriales construidas por la Revolución en la provincia de Cienfuegos (APLAUSOS).

Se construyeron, además, 17 obras portuarias, 17 obras viales, presas, sistemas de riego, plantas potabilizadoras, 92 obras agropecuarias, 49 obras educacionales, entre ellas instalaciones para la escuela de Ciencias Médicas, ya en funcionamiento (APLAUSOS); la escuela pedagógica, el politécnico electronuclear, el politécnico de la salud, la escuela vocacional "Camilo Cienfuegos" (APLAUSOS), decenas de institutos preuniversitarios, escuelas tecnológicas, secundarias básicas y otras —este número de obras educacionales no incluye los círculos infantiles ni las escuelas especiales construidas en estos años—; 41 obras de la salud, entre ellas el moderno hospital clínico-quirúrgico de la ciudad de Cienfuegos de 650 camas (APLAUSOS), hospitales de montaña, policlínicos, clínicas estomatológicas, etcétera. En conjunto se invirtieron 1 116 millones de pesos en obras económicas y sociales, lo que no incluye las obras realizadas por el Poder Popular de la provincia.

En la actualidad están en ejecución obras económicas y sociales por valor de 1 200 millones de pesos (APLAUSOS).

Se construyen en Cienfuegos actualmente dos obras gigantes y de gran importancia para nuestro país: la central electronuclear, que es la primera que se construye en nuestro país y en el área de Centroamérica y de la Cuenca del Caribe (APLAUSOS), la cual constará de cuatro reactores con capacidad de 417 000 kilowatts cada uno; es decir que cada uno de estos reactores tendrá más capacidad que toda la industria eléctrica existente en Cuba en 1959, al triunfo de la Revolución (APLAUSOS). Se trabaja actualmente en las primeras dos unidades.

Esta colosal obra requiere excavaciones en roca por millones de metros cúbicos, cientos de miles de metros cúbicos de hormigón in situ, decenas de miles de toneladas de acero. La obra ha sido diseñada y está siendo construida con todas las seguridades. Está diseñada contra sismos, puesto que aunque no son frecuentes y apenas pueden percibirse, la zona de Cienfuegos está dentro de las áreas sísmicas del país. Esta electronuclear, sin embargo, se construye con capacidad de resistir un gran sismo.

Está protegida contra la eventualidad, que se dice que ocurre o puede ocurrir cada 10 000 años, de que una ola de 30 metros de altura llegue a nuestras costas. No sé bien cómo podrá producirse semejante ola, si por un ciclón, lo que es muy difícil, quizás por la explosión volcánica de una isla en el Caribe. La cuestión es que los científicos dicen que esa posibilidad teórica existe como probable una vez cada 10 000 años y la electronuclear se construye tomando en cuenta esa posibilidad teórica.

Está protegida para el caso inverosímil de que se produjera un accidente aéreo, que un gran avión moderno de propulsión a chorro chocara contra uno de los reactores; es decir, todos los riesgos en teoría están prevenidos, y ello exige, por supuesto, más cantidades de hormigón y más cantidades de acero.

En esta obra trabajan actualmente 5 500 obreros de la construcción, 188 asesores soviéticos (APLAUSOS), y la brigada búlgara a la que ellos pusieron mi nombre desde antes del triunfo de la Revolución (APLAUSOS), como un gesto de simpatías del pueblo búlgaro hacia nuestras luchas, cuando la victoria parecía muy lejana, y que está constituida en Cuba por 82 trabajadores búlgaros como recordación a los 82 expedicionarios del Granma (APLAUSOS).

Esta electronuclear requiere de una nueva ciudad de 4 500 viviendas que están siendo ya construidas. Cuando la planta esté terminada, requiere de otra instalación muy importante, cuya construcción comenzará en el futuro, que es una hidroacumuladora. ¿Qué es una hidroacumuladora? Es un embalse, una obra hidroeléctrica que contiene turbinas para generar electricidad por energía hidráulica. Como estas plantas nucleares no son como las termoeléctricas, que se pueden arrancar o detener en cualquier momento, sino que trabajan las 24 horas del día a lo largo del año, hay momentos en que se produce un excedente de electricidad. Pues bien, en esa hidroacumuladora, los motores bombean agua hacia arriba cuando sobra la electricidad; y producen electricidad con esa misma agua cuando se produce el momento pico de la máxima demanda. Es una obra inferida que se construirá en la zona del Escambray (APLAUSOS).

Para que se tenga una idea de la importancia económica de esta industria, basta señalar que cada reactor ahorra 600 000 toneladas de petróleo al año, y que cuando estén las cuatro unidades se ahorrarán 2 400 000 toneladas de petróleo, cuyo costo al precio actual es de aproximadamente 500 millones de dólares. Ese sería el ahorro en petróleo todos los años (APLAUSOS). Decenas de ingenieros y de técnicos medios están calificándose en Cuba o en el extranjero desde hace años para trabajar en esta industria.

Otro gigante que está construyéndose en Cienfuegos es la nueva refinería de petróleo (APLAUSOS), con capacidad para refinar 6 millones de toneladas al año y producir, además, 200 000 toneladas de aceites básicos para lubricantes. En la construcción de esta obra, trabajan 4 300 constructores cubanos y 122 asesores soviéticos (APLAUSOS).

Para ella se construye también una gran planta purificadora de agua, para evitar la llegada de residuales al mar. Es una planta grande y costosa, que no obstante, debemos construir en esta y en otras muchas industrias para preservar la pureza de nuestras aguas y del medio ambiente, porque el éxito completo de este gran desarrollo industrial de Cienfuegos, se medirá un día por nuestra capacidad de mantener suficientemente limpias las aguas de esta bahía, como para que se puedan seguir produciendo los excelentes camarones que se pescan en esta bahía (APLAUSOS).

En estas dos obras, cuyo número de trabajadores crece cada año, laboran constructores de todas las provincias del país, fundamentalmente de las provincias orientales (APLAUSOS).

Hace un año aproximadamente, se mejoraron las condiciones de vida de estas dos brigadas: se les suministraron uniformes de trabajo, de buena tela, de buen diseño; botas especiales; se incrementaron los suministros alimenticios en cantidad y en calidad, y se les equipó con decenas de ómnibus para el transporte en los períodos de pase, pues muchos de estos obreros a veces viajaban hasta Oriente en rastras. Con ellos y con los constructores de Moa se aplicó una política de atención especial, por el esfuerzo que requieren estas obras; y los obreros han respondido a estas atenciones incrementando considerablemente su producción y su productividad (APLAUSOS). Estas dos obras vitales se construyeron con créditos y con la colaboración de la Unión Soviética (APLAUSOS).

El programa de inversiones incluye otras muchas obras, como la modernización del puerto, la ampliación de la fábrica "Damují", el Instituto Superior Técnico y otras instalaciones económicas y sociales (APLAUSOS).

Debo señalar que, además de las obras mencionadas hasta ahora, se han construido en Cienfuegos nuevas zonas residenciales, miles de viviendas, acueductos, alcantarillados, instalaciones deportivas, como el moderno estadio de Cienfuegos, construido con la colaboración de las masas (APLAUSOS), hoteles para el turismo, centros de recreación, etcétera.

No ha habido solo un desarrollo industrial; ha habido parejamente un desarrollo social, porque en otros países, en los países capitalistas del Tercer Mundo las transnacionales o el capital privado, invierten en fábricas y no construyen una sola casa para los trabajadores, no construyen un solo centro de recreación, no construyen una sola escuela, no construyen un solo hospital. Por eso a veces hay crecimiento de la economía, pero no hay realmente desarrollo.

En nuestra concepción socialista, a diferencia de la capitalista, se le presta especial atención al hombre y al desarrollo social, puesto que la economía existe y se desarrolla no para enriquecer empresas privadas, sino para beneficio del pueblo y de todos los trabajadores del país (APLAUSOS).

Estas obras han sido construidas por empresas cubanas. Antes de la Revolución, no existían en Cuba empresas de construcción industrial. Antes, cuando se hacía una obra de cierta complejidad, incluso un central azucarero, venían empresas norteamericanas a construirlas; y todas las nuevas industrias, en Cienfuegos y en Cuba, han sido construidas por empresas cubanas (APLAUSOS). Estas obras no pertenecen a ninguna transnacional, ni pertenecen a ninguna empresa privada; pertenecen al pueblo, y están totalmente al servicio del pueblo (APLAUSOS) .

Como consecuencia de este impetuoso desarrollo económico y social, la producción mercantil de la provincia de Cienfuegos en el año 1983, alcanzó la cifra de 614 millones de pesos; en la actualidad puede decirse que la producción de los trabajadores de Cienfuegos en la esfera económica alcanza aproximadamente 2 000 pesos por cada habitante de la provincia (APLAUSOS). El nivel de empleo ha aumentado en los últimos siete años un 40%. El salario medio de los trabajadores de Cienfuegos es hoy uno de los más elevados del país, y de 556 pesos, que era el ingreso per cápita de la provincia en 1975, se elevó en 1983 a 1 056 pesos (APLAUSOS).

Este año Cienfuegos ha realizado la zafra más grande de toda su historia, ascendente a 643 800 toneladas, un 58% más que la zafra más alta alcanzada por los capitalistas (APLAUSOS). Casi el 60% de la cosecha está mecanizada; esta cosecha se llevó a cabo con el 30% de los macheteros que se empleaban en 1970, lo que da idea del incremento de la productividad del trabajo en nuestras cosechas cañeras.

Cienfuegos fue, además, la primera provincia del país que redujo a cero el consumo de petróleo en la producción de crudo, desde la zafra 1979-1980 (APLAUSOS), y ha mantenido ese índice en los últimos cuatro años. Fue pionera de ese movimiento que se ha extendido a todo el país y que en poco tiempo ha reducido el consumo de petróleo en la producción de crudo, de medio millón de toneladas cada año a casi cero.

En la agricultura Cienfuegos ha multiplicado varias veces sus producciones de viandas, hortalizas, cítricos, frutales, café; ha incrementado notablemente la producción de leche, carne de cerdo, de ave; ha multiplicado varias veces la producción de pescado. No podemos hablar de otros renglones como cemento, porque no se producía antes; fertilizantes, no se producían antes; glucosa, torula, etcétera, no se producían antes.

La capacidad de producción de energía eléctrica de Cienfuegos —y no cuento la nuclear— actualmente es 30 veces la producción que tenía antes de la Revolución.

En el campo de la salud, de 14 instituciones o centros de salud con que contaba antes de la Revolución, hoy cuenta con 68; el número de camas hospitalarias se ha multiplicado por 4,7 veces; el número de médicos, que era 92, la mayor parte dedicados a las consultas privadas, pues la salud pública apenas existía en el territorio de esta provincia, se elevó a 499, con los que cuenta Cienfuegos en la actualidad (APLAUSOS), 44% de ellos especialistas, con más de 20 especialidades, muchas de las cuales no existían antes de la Revolución.

En la Facultad de Ciencias Médicas creada por la Revolución, estudian actualmente 497 estudiantes de medicina (APLAUSOS), y sigue creciendo su número. Es decir, Cienfuegos produce ya sus médicos y sus especialistas.

El número de estomatólogos, que era de 36, se elevó a 139, y el número de enfermeras y técnicos medios de la salud, de unas cuantas decenas, se elevó a 2 453 y más de 1 200 alumnos estudiando en el Politécnico de la Salud. Eso es progreso, eso es desarrollo económico y social (APLAUSOS).

El índice de mortalidad infantil, en el primer semestre de 1984 —y como resultado de un excelente trabajo—, se redujo a 11,8 por cada 1 000 nacidos vivos, que es tan alto como el de los países más desarrollados.

En cuanto al gasto de salud pública, quiero señalar que antes de la Revolución el presupuesto de toda Cuba ascendía a 20 millones de pesos; hoy solo Cienfuegos tiene un presupuesto de 22 millones de pesos (APLAUSOS), con solo el 3,4% de la población del país.

En la educación, de nueve centros de enseñanza media, donde estudiaban, antes de la Revolución, 1 900 estudiantes, hoy dispone de 64 con 35 275 alumnos (APLAUSOS).

Cienfuegos carecía de centros universitarios, hoy cuenta con cuatro y una matrícula de casi 4 000 estudiantes. El número de alumnos de nivel medio y superior es similar ya al número de alumnos en primaria. Cienfuegos fue la primera provincia en alcanzar el 6to grado entre sus trabajadores (APLAUSOS); y ahora, en la batalla por el 9no grado, han aprobado ya el 50% de los trabajadores programados, y se proponen cumplir su meta para el III Congreso del Partido (APLAUSOS). Antes de la Revolución no había un solo círculo infantil, hoy hay 24; no existía una sola escuela especial para niños con dificultades, hoy existen 13 (APLAUSOS).

En el campo de la cultura, existían en Cienfuegos una pequeña biblioteca, dos teatros y 10 cines; hoy Cienfuegos cuenta con 19 bibliotecas, nueve museos, 27 cines, 42 grupos profesionales de arte y 1 585 grupos de aficionados (APLAUSOS).

En el deporte, se practicaban solo seis deportes en unas pocas instalaciones; hoy se practican 29 en 333 instalaciones, atendidas por 309 técnicos de educación física y deportes. Esa categoría no existía antes de la Revolución (APLAUSOS). No es de extrañar que numerosos atletas de Cienfuegos hayan alcanzado prestigio y renombre nacional.

Esta es la obra de la Revolución en Cienfuegos (APLAUSOS). Tal vez los datos puedan parecer muchos, pero ellos reflejan solo una parte de esa obra. Nos sentimos orgullosos de la obra de la Revolución en Cienfuegos, y expresamos nuestra felicitación más calurosa al compañero Humberto Miguel, primer secretario del Partido, a todos los compañeros del Partido, del Poder Popular y al pueblo de Cienfuegos, por estos resultados (APLAUSOS) .

Pero Cienfuegos no es solo un ejemplo de desarrollo, es un reflejo de la obra de la Revolución en todo el país. Todas las capitales de provincias y también los campos, se han transformado; todas las provincias prácticamente cuentan con sus escuelas vocacionales, secundarias, preuniversitarias, tecnológicas, pedagógicas, de profesores de educación física, deportivas, vocacionales militares, etcétera. Cuando algunas de las nuevas provincias carecen excepcionalmente de alguna de ellas, sus alumnos asisten a la provincia más próxima. Todas las provincias cuentan con facultades de medicina y con centros universitarios que se elevan a 42 en todo el país. Algunas tienen más que otras, algunas han empezado a construir sus escuelas de arte, en Cienfuegos todavía no la tenemos; incluso escuela vocacional preuniversitaria y secundaria, de las que otras ciudades tienen —casi todas—, no existe en Cienfuegos, sus alumnos van a Villa Clara, porque cuando se concibieron aquellas escuelas de determinado tamaño, había seis provincias, y ya estaban construidas, solo fue posible dividir la de Santiago y la de Guantánamo, para hacer dos escuelas de 2 500 alumnos en cada una de ellas.

Quiero expresar con esto que hay muchas cosas en otras provincias que Cienfuegos no tiene, y que da idea de cómo se ha procurado trabajar en el desarrollo de todo el país, porque el capitalismo nos dejó una situación de desigualdad muy grande, no solo desigualdad social, sino desigualdad por regiones; y así había regiones más industrializadas que otras, y regiones que no tenían ninguna industria, ningún desarrollo, regiones con ingresos mucho más bajos que otras, y todavía no hemos superado totalmente ese problema, a pesar de que se trabaja duro en esa dirección.

El ingreso per cápita, por ejemplo, de las provincias orientales, es más bajo que el de las occidentales, y se trata de hacer un máximo esfuerzo por el desarrollo industrial y agrícola de aquellas provincias; pero no se cambia en unos años la herencia de siglos. Sin embargo, en cada plan, en cada quinquenio, hay un esfuerzo por el desarrollo de aquellas provincias más atrasadas económicamente, y lo que sí podemos decir con satisfacción es que el ingreso y el nivel de vida de esas provincias se ha ido elevando progresivamente cada año, y se ha ido acercando a las más avanzadas.

Obras industriales grandes se están construyendo prácticamente en todas las provincias, pero no siempre una obra se construye donde se quiere construir, hay veces que la materia prima, como ocurre con el níquel, exige que allí se ponga la planta, o las canteras de materia prima para el cemento, exigen que en aquel punto se ponga la planta. Hay plantas que pueden ubicarse indistintamente, en un lugar u otro, pero, desgraciadamente, muchas de ellas, importantes, exigen un puerto o determinadas materias primas, y no se pueden ubicar caprichosamente; sin embargo, la Revolución se preocupa mucho y, por lo menos, en cuanto a los servicios fundamentales ninguna carece de ellos. Todas las provincias tienen su sistema hospitalario completo, todas las provincias tienen su sistema educacional completo, su desarrollo cultural, su desarrollo deportivo.

Hay provincias mucho más productivas que otras, que originan mucho más ingresos que otras, pero la Revolución redistribuye el ingreso para el desarrollo y los servicios sociales de todas las provincias. Ahora ya veo que los cienfuegueros tienen una producción alta, ya dije que aproximadamente 2 000 pesos per cápita. Esto significa que Cienfuegos ya está aportando al desarrollo de otras provincias del país (APLAUSOS).

En Moa se construye otra industria gigante: la fábrica de níquel de Punta Gorda, con una capacidad de 30 000 toneladas anuales; tiene también sus plantas mecánicas y otras industrias anexas. Se inició ya la construcción de otra planta más, de capacidad similar.

En Santiago de Cuba, por esta fecha, el pasado año, se inauguró la planta textil, de 80 millones de metros cuadrados, que ya está funcionando. Antes se había inaugurado otra en Santa Clara de 60 millones.

En el norte de Oriente se inició la construcción de una nueva termoeléctrica, y la planta de combinadas cañeras ya está produciendo por encima de su capacidad de diseño.

La nueva industria de botellas de Tunas ya está haciendo un aporte importante a esa rama de la producción.

En Camagüey se trabaja intensivamente en la planta mecánica, en la nueva fábrica de cerveza y en la termoeléctrica de Nuevitas; el puerto de esta ciudad ya se empieza a desarrollar y a modernizar.

En Ciego de Avila se inauguró recientemente un gran combinado de cítricos. En Sancti Spíritus, la nueva fábrica de pulpa y de papel a base de bagazo de caña, que es una industria grande y muy importante para el país, ya está comenzando a producir; pronto inaugurarán su hospital clínico quirúrgico similar al de Cienfuegos.

En Santa Clara se amplía la industria mecánica, que ha logrado un considerable desarrollo.

En Matanzas están construyendo una gran termoeléctrica, con capacidad de más de 300 000 kilowatts; inician la construcción del puerto de supertanqueros y, en el segundo semestre del año, darán inicio a la construcción de un grupo de hoteles para el turismo en Varadero, un aeropuerto internacional y una autopista.

En La Habana se construye la termoeléctrica del Este, que tendrá una capacidad de 1 200 000 kilowatts, con un consumo muy inferior de combustible al de algunas plantas eléctricas antiguas, situadas en el medio de la ciudad, que son grandes gastadoras de combustibles y, además, contaminantes. Se amplía considerablemente la planta siderúrgica Antillana de Acero. El hospital "Hermanos Ameijeiras", inaugurado no hace mucho, ha adquirido ya relieve y prestigio internacional.

Cientos de obras económicas y sociales se están construyendo en todo el país (APLAUSOS).

Se intensifica la búsqueda de minerales, se intensifica la exploración petrolera, se incrementa la producción de petróleo nacional, se amplían las plantaciones de bosques, alcanzando el pasado año la cifra récord de más de 140 millones de árboles plantados en un solo año. Avanza la construcción de la autopista nacional y la reconstrucción y modernización de la vía férrea central.

El trabajo de nuestro pueblo rinde sus frutos.

La producción mercantil, que en el primer semestre de 1983 había crecido 4,4%, en igual período de 1984, creció un 9,9%. La industria creció un 8,8%, la agricultura un 6,4%, el transporte 7,7% y la construcción, 19,8% (APLAUSOS). Lo más importante: este incremento se logró fundamentalmente con un aumento de la productividad de un 7%, lo que equivale a una producción que habría requerido 127 000 nuevos trabajadores.

Ustedes, los constructores de la electronuclear y de la refinería de Cienfuegos, tienen parte importante en ese crecimiento de 19,8% (APLAUSOS).

Prácticamente todas las ramas crecieron. Se han ahorrado importantes cantidades de combustibles y de materias primas.

La Industria Azucarera nacionalmente incrementó su producción en alrededor de un millón de toneladas, alcanzando una producción de 8,2 millones, situándose entre las tres zafras más grandes que se han realizado en Cuba, a pesar de las dificultades climáticas, de las incesantes lluvias durante toda la zafra, que afectaron considerablemente el rendimiento en azúcar; no fueron los ciclones invernales del año 1983, pero sí lluvias constantes y muy por encima del promedio en esa época; de lo contrario, la producción azucarera habría sido mayor. Se cortó toda la caña programada, pero la humedad impidió alcanzar los rendimientos previstos. Esta zafra se hizo con menos de 80 000 macheteros. En las de 1970 se emplearon 350 000.

Las cosechas de tabaco, de papa, de viandas, de vegetales, que fueron afectadas considerablemente en el año 1983 por los vientos y las lluvias, se han recuperado totalmente en este año, y han alcanzado resultados satisfactorios.

No solo en el campo económico se ha crecido, también en el campo social continúan los progresos; por ejemplo, los índices en el campo de la salud continúan mejorando. Un índice muy importante, el de la mortalidad infantil, fue de 14 por 1 000 en el primer semestre. Tengo entendido que los meses de primavera son un poco más complicados por las lluvias, la contaminación de las aguas y el calor; pero, si mantenemos el trabajo —y Cienfuegos es un ejemplo, que tuvo 11,8—, es posible que bajemos el índice nacional de 16,8 que tuvimos el pasado año. El número de médicos, considerando la última graduación, ya rebasa la cifra de los 20 500, y 5 500 estudiantes seleccionados ingresarán en las facultades de Ciencias Médicas, en el próximo curso que se inicia en septiembre (APLAUSOS). Se elabora un programa de desarrollo para cada una de las especialidades médicas. Se trabaja también en la elaboración de los nuevos programas de las facultades de medicina, partiendo de las experiencias recogidas en las mejores universidades del mundo, y se marcha sólidamente por el camino de llegar a convertirnos en una potencia médica (APLAUSOS) .

Otro tanto ocurre en el campo de la educación: los resultados son mejores cada año; la exigencia, mayor; mayor la retención escolar, mayor y mejores los resultados. De esto hablé largamente el Día de los Niños, pero, para dar una idea de los progresos alcanzados en estos años, quiero señalar que si, por ejemplo, en 1961, después de la Revolución, solo se graduaron 1 500 estudiantes de preuniversitario, este año se graduaron 43 000; si hace 20 años se graduaron alrededor de 11 000 estudiantes de secundaria básica, este año se graduaron 170 000 (APLAUSOS). El número de graduados de nivel superior en el período revolucionario, incluyendo la última graduación, alcanza la cifra de 190 000.

La calidad de la enseñanza universitaria y de todos los niveles mejora, y debe seguir mejorando; es fundamental, es básico, no podemos sentirnos conformes, todavía hay un mundo por delante, abismos por saltar.

Creo que será fundamental, ya que hemos alcanzado estos logros, ya que hemos avanzado hasta aquí, que miremos a largo plazo, y prestemos la mayor atención a la enseñanza y a la utilización de las técnicas de computación; para ello hay que preparar a los maestros, hay que empezar por las universidades, de lo contrario será imposible en el futuro manejar algo sin el uso de las computadoras. Ustedes mismos se preguntarán de dónde yo traigo tantos datos. Pues, sí, traigo datos, pero siempre tengo que pedir información a muchos compañeros y a muchos organismos. Hoy día existe la posibilidad de tener al día cada cifra, cada dato, cada rama, cada cosa, y actualizar la información constantemente mediante programas de computación.

No se sabe lo que ahorraría de trabajo a los organismos, cada uno en su rama, y a mí también, el trabajo que les doy a ellos (APLAUSOS). Cuántos médicos tenemos, cuántos especialistas, dónde está cada uno de ellos, cuáles son los que tienen más experiencia en cada rama, ingenieros, arquitectos, etcétera. Ya todo es por cientos de miles, por millones: el Partido, sus militantes; las organizaciones de masas, sus miembros.

El desarrollo industrial y social requiere que nos posesionemos ambiciosamente de esas técnicas, y también que desarrollemos la producción de los equipos necesarios, que tienen, repito, una importancia tremenda en todos los aspectos. Del mismo modo es necesario que nosotros perfeccionemos nuestras técnicas de dirección y de gestión en todos los campos; es una ciencia que se desarrolla, ¡nosotros tenemos que adquirir esos conocimientos, desarrollarlos y aplicarlos!

No es lo mismo dirigir un chinchal, una industria artesanal, que una brigada de construcción de 5 500 trabajadores, una construcción gigante del tipo de la CEN, que emplea cientos de renglones, miles de piezas y partes. ¿Cómo se controla, cómo se dirige, cómo se organiza, cómo se administra? Se necesita de máquinas y se necesita de técnicas. Me parece un punto muy importante en el que nosotros tenemos que desarrollarnos en el futuro.

Otra cuestión vital es el desarrollo de las investigaciones y la aplicación de los avances de la ciencia y de la técnica. Creo que son cuestiones capitales, no solo para nuestro país sino para todos los países socialistas, porque el socialismo es nuevo, y tiene que competir, tiene que luchar con el viejo zorro del capitalismo, que existe desde hace siglos (APLAUSOS). Ellos no tienen las posibilidades que tenemos nosotros por el carácter de nuestro sistema, de planificar y llevar a cabo el empleo de todos los recursos, el apoyo del pueblo, de las masas, de todos los factores; pero tienen considerable experiencia y no han descuidado la ciencia y la técnica, no han descuidado la computación, y poseen incuestionables y eficaces conocimientos en materia de organización, de gestión y de dirección. Debemos saberlo.

No vayamos a imaginarnos que porque nuestra causa es más justa, nuestro sistema superior y más humano en todos los órdenes, ya somos poseedores de todos los conocimientos y de todas las experiencias. ¡No! Hemos avanzado, sí, mucho. Desde aquel porcentaje elevado de analfabetos y de semianalfabetos, estar luchando ya por el 6to grado y por el 9no grado para todos los trabajadores es, sin duda, un avance, pero partimos de muy atrás, ¡muy atrás!, y ese terreno hay que ganarlo como hemos ganado hasta ahora. Yo parto de la convicción de que cualquier cosa que nos propongamos, la logramos, ¡la logramos! (APLAUSOS).

¿Quién iba a decir que tendríamos una facultad de medicina en todas las provincias, esas graduaciones de secundaria, de preuniversitarios, de técnicos, quién iba a decirlo? (APLAUSOS) Pero hay que seguir avanzando, no es suficiente, no es suficiente, hay que hacer mucho más, ¡y ya podemos plantearnos más ambiciosas metas! Decir: esto cuando el nivel de escolaridad era de 2do grado, era inútil; cuando había unos pocos estudiantes universitarios era inútil. Hoy tenemos, entre cursos regulares y cursos dirigidos de trabajadores, 222 000; 16 000 profesores universitarios, de ellos 1 000 con título científico. Necesitamos más de esos profesores con título científico, ¡de esos profesores, de investigadores y de científicos que dominen las ramas que son fundamentales en el mundo de hoy! Hay que perfeccionar nuestras técnicas de enseñanza, y hay que inculcar más conocimientos si queremos estar a la altura de la época, a la altura del reto planteado entre el socialismo y el capitalismo.

Debemos seguir perfeccionando nuestros métodos de dirección de la economía. Hemos avanzado mucho en este terreno en los últimos años. En todo esto, la educación es fundamental.

No debemos dormirnos sobre los laureles, no debemos acostumbrarnos a cifras de un año y cifras de otro, como si no tuvieran importancia. Hay que saber cada año cuánto mejoramos en calidad.

Y esto no entraña, ni mucho menos, una crítica a nuestro Ministerio de Educación; nuestro Ministerio de Educación merece una felicitación por el trabajo tenaz, excelente y eficiente que realiza, y por los logros alcanzados (APLAUSOS). Esto más bien es para los maestros y los profesores una arenga, una exhortación, un estímulo a superarse y hacer cada vez un mejor trabajo.

Volviendo al tema que venía señalando, sobre los progresos del país, debía decir que también en la esfera de los centros de investigación —y tenemos más de 100— y de las empresas de proyectos, se avanza. A esas instituciones y a su desarrollo hay que prestarles toda la atención necesaria. Se viene trabajando más sistemáticamente en esto en los últimos años. Tiene mucha importancia.

Ya, afortunadamente, muchos de los proyectos de construcciones industriales los hacemos aquí, y los proyectos de construcción de gran diversidad de obras económicas y sociales, los hacen nuestros técnicos. Hay miles de trabajadores de elevado nivel en las empresas de proyectos; hay miles en los centros de investigación. Esas instituciones, repito, deben recibir toda la atención que merecen, ¡una por una!, son decisivas.

En los otros campos... Bueno, ¿qué diremos del deporte? También hemos ganado medallas, hemos avanzado. ¿Quién lo duda? Pero tenemos que también hacer un esfuerzo. No podemos dormirnos sobre los laureles.

Y, aprovechando con máxima eficiencia las escuelas de iniciación deportiva, las instalaciones creadas, los miles de profesores de educación física de nivel medio y nivel superior que hemos formado, proponernos nuevos avances en el deporte.

Avanzamos también mucho en el terreno de la cultura; pero igualmente debemos proponernos mayores esfuerzos. No ha podido dedicar la Revolución todavía todos los recursos para tener una escuela de arte, por ejemplo, en cada provincia, una vocacional y una profesional. Hay cosas que decíamos que necesitamos y que no podemos tener de inmediato; pero es otro campo importante en que avanzamos.

Se avanza en la recreación: los centros de campismo han constituido un éxito, van creciendo, con recursos modestos se desarrollan, y abren las perspectivas de que un gran número de personas pueda participar en esos lugares de descanso durante sus períodos de vacaciones.

El país ha avanzado. Y estos logros que estamos señalando tienen el mérito de que se obtienen en un momento de profunda crisis económica mundial, y en un momento en que el precio del azúcar ha bajado a 4,4 centavos, desgraciadamente; frente a un promedio el pasado año de 8,58, está a 4,4.

Yo quisiera que nuestros compatriotas meditaran sobre lo que significa un precio de 4,4. Considerando el poder adquisitivo actual del dólar es el equivalente al medio centavo que tenía en 1932, en medio de la peor crisis económica mundial que se había conocido hasta ahora. Fue la época del hambre peor que ha conocido nuestro país, coincidió con aquel gobierno de Machado. Ese es el equivalente del precio actual del azúcar.

¿Cuál sería la situación de nuestro país sin la Revolución, sin el sistema socialista, sin la distribución equitativa, sin los vínculos económicos que nuestro país ha creado con la comunidad socialista? ¿Qué sería? (APLAUSOS) Podemos valorar así lo que significa para nosotros tener precios justos garantizados para la mayor parte de nuestras exportaciones, precios justos para las importaciones, créditos a largo plazo para los desarrollos y facilidades de todo tipo. ¿Qué sería de nuestro país hoy con 10 millones de habitantes y un precio mundial del azúcar equivalente al de 1932 y una cuota modesta en los mercados? Claro que esto trae dificultades, pero en qué distintas condiciones cuando nosotros analizamos el panorama de nuestro país y lo comparamos con el del resto del mundo.

Por eso cuando los imperialistas dicen que si queremos vivir en paz, debemos romper nuestros vínculos con la comunidad socialista, nosotros decimos: ¡esos vínculos no se romperán jamás! (APLAUSOS) No solo por una cuestión de principios, es lo primero, por una cuestión de elemental gratitud, sino también porque estos vínculos han sido fundamentales para nuestro desarrollo económico social en estos años y son decisivos para nuestro desarrollo futuro.

Ya estamos trabajando y hemos avanzado mucho en la elaboración del próximo Plan Quinquenal; hemos avanzado también en la elaboración del Plan Perspectivo hasta el año 2000. Tenemos las ideas fundamentales de las ramas que vamos a desarrollar en esos años: cuál va a ser el desarrollo económico y social, cuántas industrias, cuánto invertir en la agricultura, cuánto en la minería, cuánto en el transporte, cuánto en hospitales, escuelas, etcétera.

Estamos discutiendo nuestros planes de cooperación con los países socialistas. Ya hay una experiencia mucho mayor en todos nuestros cuadros, en todos nuestros ministerios, en nuestros organismos de planificación; esa experiencia hay que utilizarla bien, por eso tratamos de hacer mejor las cosas cada vez y tenemos menos excusas si las hacemos mal.

Pero bien, ¿qué ocurre, por ejemplo, en el Tercer Mundo, qué ocurre en América Latina, cuál es la situación? En el año 1983 la economía de América Latina decreció un 3,3%; había decrecido en 1982 también. Las importaciones de América Latina bajaron un 20% en el año 1982 y un 29% en el año 1983; es decir, en dos años bajaron más del 40%. Imagínense ustedes las restricciones que eso implica para la economía de esos países y las consecuencias, las privaciones, la miseria. Y los organismos de créditos internacionales controlados por el imperialismo, exigen más privaciones, más desempleo, menos gastos: menos gastos en escuelas, menos gastos en hospitales, menos subsidios a los alimentos, por eso se han creado problemas serios.

Nuestra vecina Santo Domingo, en meses recientes, tuvo una explosión social, consecuencia de las medidas exigidas por el Fondo Monetario Internacional: devaluaron la moneda, se duplicaron o triplicaron los precios, y aquello significó un golpe tan duro para la economía popular que prácticamente se produjo una explosión, una insurrección de las masas, ¡más de 50 muertos!, hay quienes dicen que pasan de 100 las víctimas de la represión. Cuando llega ese momento, entonces sacan a los soldados a la calle, a la policía, a disparar contra el pueblo. Ese es el sistema capitalista, ese es el método capitalista e imperialista. ¡Ah!, no se dice una palabra. Allí masacraron a decenas de personas. Los monopolios de la información apenas hablaron de eso, calladitos; consecuencias de las medidas impuestas por el Fondo Monetario Internacional.

Por eso muchos gobiernos en América Latina están sublevados contra el Fondo Monetario, se ven obligados a negociar con esa institución que establece condiciones draconianas para conceder préstamos y recursos en estas situaciones de crisis. Por eso ha adquirido tan mala fama el Fondo Monetario Internacional, por eso hay esa denuncia, esa protesta de todos los países del Tercer Mundo contra esa institución. Pero esa restricción de las importaciones en dos años, de más de un 40%, hay que imaginar lo que eso significa para países que ya tenían de por sí muchos problemas de desempleo; alrededor del 40% de la fuerza laboral activa de los países de América Latina están desocupadas o subempleadas; la situación sanitaria, educacional, etcétera, la conocemos; los barrios de indigentes, la pobreza, los índices de mortalidad infantil, etcétera.

¿Y a qué se debe esta crisis? Al intercambio desigual: los productos que importan, cada vez los tienen que pagar más caros, y los que exportan, cada vez los tienen que vender más baratos, condiciones impuestas al Tercer Mundo por los países capitalistas desarrollados; de cada artículo que viene de allá, hay que pagar sus altos salarios, sus tecnologías, sus despilfarros y gastos militares, etcétera, cada vez se compra menos con lo que se vende; las medidas proteccionistas de los países industrializados que dificultan el comercio de los países del Tercer Mundo; la enorme deuda externa; las elevadísimas tasas de interés; la explotación de las empresas transnacionales y del capital extranjero; la fuga de capitales, independientemente de factores organizativos, administrativos y, en muchos casos, de corrupción, a lo que se añade la crisis económica internacional.

Por eso podemos encontrar puntos de comparación. Hablo del conjunto de América Latina, unos más, otros menos. Así, por ejemplo, ¿qué ocurrió en los años 1981, 1982, 1983, en estos años de crisis? Sumando los tres años, en América Latina en su conjunto, teniendo en cuenta que creció un poquito en 1981, bajó en 1982 y bajó en 1983, en estos tres años la economía decreció en 3,2%; la de Estados Unidos, en esos tres años, ya que había crecido un poquitico en 1981, descendido en 1982 y vuelto a crecer en 1983, en su conjunto, en esos tres años, creció 3,5%. Europa Occidental, en 1981, 1982 y 1983, en su conjunto, en estos tres años, solo creció 1,3%. En ese mismo periodo, 1981, 1982 y 1983, el producto social global de Cuba creció un 21%, creció todos los años, y en conjunto 21% (APLAUSOS) .

Esa es la realidad, esos son los números. Podrán cerrar los ojos, podrán gritar, patalear, distorsionar, porque hay en Estados Unidos una serie de especialistas oficiales en análisis de la economía de Cuba que lo niegan todo: las cifras, los datos, lo que ustedes están viendo aquí en Cienfuegos, para citar un ejemplo; pero es así, gracias a nuestras relaciones con el campo socialista y a pesar de la crisis, que nos afecta, porque, claro, no es lo mismo un precio de cuatro centavos en el mercado mundial, que 15 para el azúcar que exportamos a ese mercado. Esa es la situación.

La América Latina debe 350 000 millones de dólares. Cada punto que aumenta el porcentaje de la tasa de interés, significa de dos a tres mil millones de dólares más a pagar, por un simple cambio de la tasa de interés, puesto que muchos de los créditos que les dieron los bancos extranjeros fueron concertados con tasa de interés variable, no fija. La CEPAL, que es un organismo de las Naciones Unidas para América Latina, dice que esta crisis de América Latina es la peor en los últimos 50 años. Yo creo que hace 50 años no podía ser peor, porque entonces no debían lo que deben hoy, 350 000 millones.

Nosotros creemos que se trata de la crisis del sistema económico y social impuesto por el imperialismo a la América Latina. Eso es lo que hay en realidad. ¿Qué pueden prometer para el futuro, qué pueden prometer?

A veces se habla de democracia, el imperialismo habla de democracia en América Latina. ¿Qué demonio de democracia es esa? La democracia de los hambrientos, de los explotados, de los enfermos, de los ignorantes, de pueblos donde las mujeres tienen que prostituirse para vivir, donde los niños tienen que pedir limosnas, donde el juego y la droga se incrementan constantemente, donde surge un llamado gobierno demócrata representativo, que es como una estrella fugaz y no resuelve nada ni puede resolver ningún problema. Después vienen las dictaduras militares de derecha: asesinan, torturan, matan, desaparecen, y todo eso se lo enseñó el imperialismo, las técnicas de cómo torturar bien, cómo desaparecer a la gente, cómo sembrar el terror. Hablan de democracia, cuando lo que quieren decir es capitalismo puro, cuando lo que quieren decir es dominio de los monopolios, explotación de los pueblos por los monopolios, por las oligarquías, por los capitalistas. Eso es lo que ofrecen, a eso es a lo que llaman democracia; sistema de hambre, de miseria, de subdesarrollo; además, explotación a través de los préstamos, explotación a través de las empresas transnacionales, explotación a través del intercambio desigual. A eso es a lo que llaman democracia. ¿Y qué resuelven, qué han resuelto?

Desde luego, es mucho mejor para cualquier país uno de estos gobiernos llamados demócrata-representativos que los regímenes represivo-sangrientos, aunque todos reprimen al pueblo de una forma o de otra. Pero el sistema no resuelve; lo digo y lo repito: ¡el sistema no resuelve, el sistema no puede resolver! (APLAUSOS ) ¡Y el imperialismo se llena la boca para hablar de los regímenes democráticos que lanzan los caballos, los soldados, la policía y las perseguidoras a masacrar al pueblo cuando no puede resistir más el hambre!

¿Qué porvenir ofrecen de desarrollo económico, de empleo, de educación, de salud, de cultura? ¿Qué posibilidades les ofrecen a esos pueblos para el mundo de mañana? Aquí hablábamos hoy de que no basta el 9no grado, que hay que seguir estudiando y hay que seguir preparándose. Es la pregunta que debe responderse: ¿qué ofrecen a los pueblos y qué soluciones?, porque a ese paso, dentro de 100 años estarán mucho peores que hoy y más atrasados con relación a los países desarrollados, si es que tal sistema puede durar 100 años. Nuestros pueblos no pueden perder un minuto en ponerse a trabajar duramente para el futuro y prepararse para el futuro, como hemos hecho nosotros en estos 25 años. No se puede perder un minuto, hemos aprovechado el tiempo y, sin embargo, vemos que es poco, vemos que nos falta mucho, vemos que tenemos todavía mucho que hacer.

¿Y estos pueblos qué dirán, qué dirán las masas latinoamericanas; qué les ofrece el imperialismo, qué les ofrecen los demagogos? Esa es la pregunta que hay que responder, y eso es lo que hay que preguntarle al imperialismo: ¿qué significa esa democracia de la que ustedes hablan? Porque nosotros hemos conocido otra forma de libertad y otra forma de verdadera democracia. ¡Y qué distinto! (COREAN CONSIGNAS Y APLAUSOS PROLONGADOS)

¿Qué ocurre hoy en el mundo, qué está ocurriendo en esta esfera económica y social? Estados Unidos emergió de la Segunda Guerra Mundial intacto. Ni un solo kilómetro cuadrado del territorio de Estados Unidos conoció la guerra; la guerra se libró en los campos de Europa, en los campos de Asia, y se libró fundamentalmente en el territorio soviético. Hay que ver la destrucción que originaron de miles de poblados y ciudades destruidas, decenas de millones de víctimas. El mundo salió destruido de la guerra. La economía de Estados Unidos creció durante la contienda, y emergió como potencia económica y financiera predominante en el mundo. Sus empresas transnacionales se expandieron y se desarrollaron por todo el mundo, y constituyen hoy poderosas instituciones, que controlan tecnologías, mercados y recursos financieros.

Las instituciones financieras internacionales, como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, se organizaron a la medida de los intereses de Estados Unidos y quedaron bajo su absoluto control. El dólar se convirtió en moneda universal, un dólar circulaba por todas partes. Si nosotros pudiéramos hacer que un peso circule por todas partes, resolvíamos nuestro problema de divisas. Ellos lo pudieron hacer por la situación predominante que tenían en la esfera económica y financiera mundial. Antes tenían decenas de millones en reserva de oro. Se suponía que 35 dólares se podían cambiar por una onza de oro; pero fueron imprimiendo, gastando, ya no pudieron responder con el oro y renunciaron al patrón oro, ningún dólar podía ser ya cambiado por oro en la tesorería de Estados Unidos.

Valiéndose de estas ventajas, Estados Unidos trata de reactivar su economía y sacarla de la crisis a costa del resto del mundo. De este modo, no solo eleva las tarifas arancelarias y establece todo tipo de limitaciones a las importaciones de productos que son competitivos con los de su industria, sino que mediante el mecanismo de la elevación de las tasas de interés, sustrae cuantiosos recursos financieros del mundo. Estas tasas de interés no solo son fruto de la política deliberada del Gobierno, sino también, en parte, consecuencia de los enormes déficit fiscales de Estados Unidos en los últimos años.

Con esas altas tasas de interés atrae enormes sumas de dinero; no solo cobra más dinero por el dinero prestado, sino que atrae cuantiosos recursos financieros que salen del Tercer Mundo y de los propios países capitalistas aliados de Estados Unidos. De este modo, la economía de Estados Unidos que estaba estancada en los últimos años, pues en 1981 creció muy poco, en 1982 bajó, en 1983 subió 3,4% y en los primeros seis meses de 1984 se incrementó en más del 8%; mientras la de América Latina en 1983 —como dije— se redujo en 3,3%; y no crece, posiblemente sea negativo su crecimiento en 1984. Europa Occidental creció en 1983 solo el 1%, una ridícula cifra que apenas compensa el crecimiento de la población, y se supone que crezca en 1984. De ahí la situación de desempleo en la propia Europa; más de 30 millones de desempleados en los países capitalistas. Pero Estados Unidos sustrae recursos de todos esos países. Está limitando sus posibilidades de crecimiento, está dificultando la salida de la crisis a sus propios aliados.

Hay muchos economistas que piensan que, incluso, este crecimiento de la economía de Estados Unidos es transitorio, porque las bases son muy frágiles, y los recursos que están empleando para salir de la crisis van a comprometer seriamente el futuro de su economía. Pero a pesar de esos crecimientos en 1983 y 1984, Estados Unidos tiene todavía más de 8 millones de desempleados, el 16% de todos los jóvenes está desempleado, y el 44% de los jóvenes negros. Esa es la situación.

Pero hay algo más. Decíamos que las tasas de interés estaban relacionadas en parte con los déficit presupuestarios. Se vienen produciendo enormes déficit. ¿Pero en qué se invierten los recursos, en qué se invierte el dinero que originan esos déficit? ¿Acaso se invierten en desarrollar la economía, o se invierten en investigaciones científicas para crear nuevas tecnologías industriales y desarrollar la productividad del trabajo? ¿Se invierten en investigaciones para curar ciertas enfermedades que constituyen plagas para la humanidad, para una mejor salud, para prolongar la vida, para mejorar el medio, para proteger la naturaleza? ¡No! ¿Se invierten en hospitales, en escuelas, en ayudar a los ancianos, a los niños, en proteger a la población más pobre? ¡No! Se invierten en un enorme programa armamentista, con el incuestionable propósito y la idea de romper el equilibrio de fuerzas existente en el mundo y establecer la supremacía militar de Estados Unidos, no solo en la esfera nuclear, sino también en la esfera de las armas convencionales; así se reactivan y se modernizan viejos acorazados, como aquel que estuvo bombardeando el Líbano. Todos los viejos acorazados los están reactivando, modernizando, armando; se crean fuerzas de despliegue rápido con capacidad de intervenir en cualquier parte del mundo en cuestión de días o de horas; se desarrollan nuevos sistemas de armas cada vez más peligrosas, cada vez más mortíferas; se habla de armas espaciales e incluso de lo que se ha dado en llamar la guerra de las galaxias.

Así tenemos que en el año 1983 el presupuesto militar de Estados Unidos fue de 238 000 millones de dólares. Crece mucho más en el siguiente año fiscal. Aprobaron un presupuesto de 238 000 millones de dólares para gastos militares y calcularon un déficit presupuestario de 195 000 millones de dólares —y posiblemente sea más, algunos piensan que es más—; es decir que el déficit es casi equivalente a lo que están invirtiendo en armas, en gastos militares.

De este modo, en los últimos años, la economía mundial ha conocido dos grandes calamidades, que son producto de las aventuras militares de Estados Unidos, de la política guerrerista de Estados Unidos. Esa es una realidad. La primera fue la guerra de Viet Nam. Esa guerra costó cientos de miles de millones de dólares, ¡cientos de miles de millones!, pero esa guerra no se costeó con impuestos, los impuestos son demasiado impopulares y esa guerra era cada vez más impopular. ¿Cómo se costearon los gastos de la guerra de Viet Nam? Se costearon imprimiendo billete —ya dije que el dólar se había convertido en una moneda internacional—, regaron esos billetes por el mundo —comprando, comerciando, invirtiendo—, que después se devaluaron considerablemente y dieron lugar además a una ola tremenda de inflación. Esa fue una de las causas fundamentales de la inflación, que afectó tan seriamente la economía mundial. Puede decirse que fue una estafa en gran escala lo que se hizo a raíz de la guerra de Viet Nam: imprimieron billetes y costearon la guerra con billetes que después se devaluaron.

 

Y ahora, mediante el mecanismo de las tasas de interés, están obligando a la economía mundial —excluyo a los países socialistas, por supuesto— a sufragar, a financiar la carrera armamentista de Estados Unidos. Esa es la realidad, y esa realidad los gobiernos la saben y no la dicen. Los gobiernos europeos lo saben, gritan, protestan en callado, de vez en cuando dicen algo en las reuniones, pero no pueden hacer nada. Esa política no solo ha afectado a América Latina y al Tercer Mundo, ha afectado a los países capitalistas de Europa. Como consecuencia de todo esto no solo hay una crisis económica seria, sino hay una crisis política en el mundo, una situación de tensión creciente y de grandes peligros de guerra.

¿Quién tiene la culpa de esto? No son los países socialistas. ¿Por qué pueden culpar a los países socialistas de esta situación? A los países socialistas no les puede interesar la guerra, ni la carrera armamentista ni la producción de armas, puesto que el sistema socialista no requiere de eso, son muchas sus necesidades y posibilidades de orden económico y social; requiere de recursos para invertirlos en su desarrollo. Porque nosotros mismos decimos aquí cuántas necesidades tenemos todavía de viviendas y de otras cosas, que no hemos podido resolver. A los países socialistas no les interesa la carrera armamentista; los grandes monopolios productores de armas del mundo capitalista occidental sí están interesados en eso, son los que obtienen mayores ganancias. Incluso uno de los recursos utilizados para combatir el desempleo en esos países es desarrollar las producciones de armamento. Los países socialistas no tienen ninguna culpa de esta situación.

La propia Unión Soviética en todos sus pronunciamientos, en todos los discursos sus dirigentes han planteado la necesidad de conversaciones y negociaciones, la necesidad de evitar una carrera armamentista y reducir el peligro de guerra; sin embargo, la tensión crece, y ha crecido considerablemente más con motivo de la instalación de los proyectiles nucleares estratégicos en la frontera del campo socialista. Hay tensión en Europa, hay tensión en el Medio Oriente, hay tensión en Centroamérica, hay tensión en Africa Austral.

La URSS ha planteado con mucha claridad y ha propuesto comenzar a discutir inmediatamente, en el mes de septiembre, la cuestión de las armas espaciales, para evitar que se desate una incontrolable carrera en ese terreno; ha propuesto reunirse y discutir muy concretamente esos problemas en el mes de septiembre. Ha planteado la disposición a reanudar las conversaciones sobre armamento nuclear tan pronto sean rectificadas las medidas de la OTAN, que inevitablemente dieron lugar a la suspensión de esas negociaciones.

En América Central, los revolucionarios salvadoreños han planteado su disposición a dialogar sin condiciones previas para buscar una solución política negociada al problema de El Salvador, lo han planteado y lo han reiterado.

En Nicaragua, el Frente Sandinista ha expresado su disposición a discutir, a trabajar por la búsqueda de una salida política negociada. Incluso tiene contactos y está en los preliminares de las conversaciones con Estados Unidos.

En el caso de Cuba hay un hecho nuevo, la visita de Jackson a nuestro país, que fue bien acogida por nuestro pueblo, que es muy difícil de engañar, que conoce muy bien, y sabe distinguir muy bien un político demagogo, un farsante, de un hombre serio, de convicciones, honesto y valiente, y eso fue lo que pudo apreciar en Jackson, y eso fue lo que yo pude apreciar; en su discurso en la Convención Demócrata de Los Angeles, Jackson fue consecuente con sus pronunciamientos de paz. Como fruto de esta visita, y sobre la base de un consenso bipartidista en Estados Unidos, se iniciaron conversaciones entre representantes del Gobierno de Cuba y de Estados Unidos, en Nueva York, sobre cuestiones de migración y otros temas alrededor de este punto, que interesan a ambos países.

Nosotros, por nuestra parte, estamos dispuestos a proseguir seriamente esas conversaciones, con la seriedad, la madurez, la valentía y la responsabilidad que caracteriza a nuestra Revolución (APLAUSOS). Los que conocen a Cuba, los que conocen a nuestro Partido y conocen a nuestro pueblo, saben que somos serios, no andamos con mentiras, ni maniobras engañosas (APLAUSOS).

Jackson trajo un mensaje de paz en representación de sectores importantes del pueblo norteamericano; él no representaba al Gobierno, no podemos decir que representaba a toda la sociedad norteamericana, pero representaba a un sector importante, representaba un espíritu de paz, un espíritu constructivo, opuesto a la carrera armamentista, partidario de disminuir los peligros de guerra, de encontrar soluciones políticas en Centroamérica. Trajo un mensaje de paz, y nosotros somos sensibles a ese tipo de gesto; por la fuerza nadie conseguirá nada jamás de nuestro país, con gestos de paz se puede tratar con nosotros, se puede conversar con nuestro país.

Cualquier esfuerzo que pueda aliviar las tensiones en nuestra área y las tensiones internacionales, merecerá nuestra más seria consideración; cualquier esfuerzo que tienda a disminuir los peligros de la locura de la guerra. Incluso, estamos en disposición de cooperar en búsqueda de una solución política a la independencia de Namibia, problema importante de Africa Austral, que se base en la Resolución 435 de las Naciones Unidas. Somos conscientes de nuestras responsabilidades con nuestro pueblo y con toda la humanidad, ese es nuestro deber como socialistas, como revolucionarios.

En el mundo de hoy existen dos sistemas sociales y políticos diametralmente diferentes: el capitalista y el socialista, ninguno de los dos puede imponer al otro por la fuerza el cambio social, sin ser destruido en el intento. Tampoco fue nunca parte del pensamiento socialista, la idea de imponer a otro país por la fuerza el cambio social. Digan lo que digan los ignorantes, los intrigantes y los calumniadores, Lenin, que fue un hombre realista, un hombre de convicciones profundas, un hombre de paz, fue el primero en proclamar, como principio insoslayable, la necesidad de la coexistencia pacífica entre regímenes sociales distintos.

 

En cambio, la realidad histórica es que la idea de aplastar por la fuerza a las revoluciones, formó parte siempre de la filosofía y del pensamiento del imperialismo y de todos los sistemas reaccionarios a lo largo de la historia. Se demostró con la Revolución Francesa, invadida por todos los Estados vecinos reaccionarios, que estaban contra la idea de la República, contra la idea de la democracia burguesa, y obraban en nombre del poder divino de los Reyes. Se demostró con la Revolución de Octubre de 1917, en el viejo imperio de los zares, la primera revolución socialista que fue agredida y su territorio que fue invadido, intervenido por numerosas potencias capitalistas, y de nuevo atacada arteramente por el fascismo en la Segunda Guerra Mundial, con la mesiánica idea de destruir el socialismo. Se demostró con la Revolución China, en los esfuerzos del imperialismo y de los países occidentales por evitarla y por sostener al régimen de Chang Kai-Chek, feudal y reaccionario. Se demostró con la Revolución Vietnamita, en los esfuerzos del imperialismo por aplastarla.

Se demostró en Cuba; se demostró en Guatemala con la Revolución de Arbenz; se demostró en Santo Domingo con la Revolución de Caamaño; se demostró en Granada con la Revolución de Bishop; se está demostrando ahora en Nicaragua con la Revolución Sandinista y los intentos de aplastarla por la fuerza; y en El Salvador, donde el imperialismo asesora militarmente, suministra cuantiosos recursos en armas y dinero, y amenaza con intervenir para ahogar en sangre al movimiento revolucionario, desechando toda posibilidad de solución política negociada. En su época, la propia revolución independentista de Estados Unidos, fue tratada de aplastar por los colonialistas ingleses. Eso es lo que enseña la historia.

Se equivocan, sin embargo, los que creen que la comunidad socialista puede ser sometida a rendición o capitulación. Se equivocan los que creen que cualquier pueblo revolucionario, que cualquier movimiento verdaderamente revolucionario, puede ser obligado a rendirse o capitular.

Nuestro país ha vivido la experiencia de estos años. Por esa misma ley histórica desde que se inició nuestra Revolución fuimos sometidos a bloqueos, amenazas, agresiones, sabotajes, bandas contrarrevolucionarias, invasión mercenaria, etcétera. No podemos olvidar que se intentó reiteradas veces el asesinato de los dirigentes de la Revolución, violando las más elementales normas del derecho internacional y de la moral. Todo, sin embargo, ha sido y será inútil.

No es fácil para un país pequeño, como el nuestro, enfrentarse a un vecino tan poderoso y tan agresivo, pero al vecino poderoso no le resulta fácil tampoco luchar contra un pueblo pequeño pero valiente, inteligente, digno y unido, como el nuestro (APLAUSOS).

Esa política insensata debe cesar (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES DE: "¡Fidel, seguro, a los yankis dales duro!"), y así lo piensan ya muchos norteamericanos conscientes.

El peligro para nuestro país no debe ser, sin embargo, subestimado, por eso hemos tenido que hacer enormes esfuerzos a fin de fortalecer nuestra defensa durante todos estos años, y especialmente en los últimos años, en que han crecido la agresividad imperialista y las amenazas contra nuestro país. ¿Es que somos guerreristas? No somos guerreristas, ni podemos serIo. ¿Es que deseamos invertir recursos en armas y la energía de decenas de miles de cuadros jóvenes, capaces, competentes, en ese esfuerzo? No. ¡Tenemos otras muchas cosas de gran importancia y necesidad en que invertir nuestras energías y nuestros esfuerzos! ¿Queremos una guerra? No, no queremos una guerra. Nosotros libraremos una guerra solo si nos imponen una guerra.

Nosotros somos revolucionarios de convicciones firmes, y nuestras ideas, nuestras convicciones, son irrenunciables (APLAUSOS). Hay cosas sagradas: la independencia, la soberanía del país, sus principios revolucionarios, su sistema político y social, su derecho a construir el futuro, que son irrenunciables, quien pretenda destruirlas, tendrá que combatir contra nosotros (APLAUSOS).

Nosotros no amenazamos a nadie, no podemos amenazar a nadie, y resulta verdaderamente risible cuando se escucha a algunos voceros del imperialismo hablar de que El Salvador es una amenaza para Estados Unidos, de que Nicaragua es una amenaza para Estados Unidos, o que Cuba es una amenaza para Estados Unidos; es risible, porque constituye un absurdo materialmente imposible en el terreno militar. Todo nuestro esfuerzo es un esfuerzo para la defensa de nuestro país, y repito, lo digo bien claro: quien intente destruir esos valores, tendrá que combatir contra nosotros, y sabremos defendernos (APLAUSOS); y será un precio muy alto el que tendrá que pagar el agresor, para no conseguir, al final, el objetivo.

Ni sobrestimamos, ni subestimamos nuestras fuerzas.

De la misma forma que estamos dispuestos a combatir y a morir, no tenemos temor a conversar y a discutir (APLAUSOS).

Algunos ideólogos del imperialismo creen que nosotros necesitamos esta pugna porque con ella se une el pueblo, se mantiene levantado el espíritu de la Revolución. ¡Es ridículo, es absurdo! Lo que ha unido al pueblo y ha sido fuente generadora de entusiasmo inagotable, es precisamente la Revolución y su obra, su tarea material, social, moral y cultural. No necesitamos de peligros de guerra para estar unidos y para mantener nuestro entusiasmo, puesto que la obra de la Revolución es suficientemente hermosa y atractiva para merecer hasta el último átomo de nuestras energías y de nuestro entusiasmo (APLAUSOS).

Nosotros hablamos en serio y pensamos en serio. Y, repito, no pueden ser desestimados los peligros, y, repito, ni sobrestimamos ni subestimamos nuestras fuerzas. Frente a las agresiones y las amenazas, lo que hemos hecho es fortalecernos. Hoy somos mucho más fuertes que hace tres años, sin discusión (APLAUSOS). Nuestras Fuerzas Armadas han realizado un extraordinario esfuerzo para elevar la capacidad combativa de las tropas, la preparación de los cuadros, incrementar el potencial de fuego y asimilar nuevas armas. Fueron creadas las Milicias de Tropas Territoriales (APLAUSOS); en tiempo récord fueron organizados, entrenados y armados medio millón de nuevos combatientes, hombres y mujeres. El año pasado, con motivo del 26 de Julio, planteamos que por las tensiones y las amenazas, organizaríamos, prepararíamos y armaríamos a otro medio millón más. Hoy puedo decir que esa meta ha sido cumplida, ¡ha sido cumplida! (APLAUSOS). Tenemos medio millón de combatientes adicionales y las armas para esos combatientes. Decenas de miles de cuadros han sido preparados, y siguen preparándose; el número total de las Milicias de Tropas Territoriales, incluidas sus reservas, asciende, aproximadamente, a 1 200 000 hombres y mujeres, que incrementan el potencial de nuestras Fuerzas Armadas y sus unidades regulares.

Las ideas y las concepciones sobre la defensa del país y la lucha de todo el pueblo, han sido profundizadas y desarrolladas. Cada palmo de nuestro territorio nacional ha sido estudiado; los planes, las ideas de lo que hay que hacer, han sido elaborados; cada provincia, cada municipio, cada rincón del país tiene su misión asignada. Se han elaborado minuciosamente los planes de lo que debe hacerse frente a cada una de las variantes de agresión que pueda sufrir nuestro país.

Y seguimos preparándonos. Se trabaja en la construcción de fortificaciones; 18 000 hombres y 3 500 máquinas trabajan permanentemente en la preparación del terreno para la defensa en todo el país, ¡18 000 hombres permanentemente!, y se emplea en esto el 15% del hormigón prefabricado que produce el país, para que tengan una idea del esfuerzo (APLAUSOS).

Los cuadros del Partido, del Estado, de los Poderes Populares, han recibido cursos y continúan preparándose sistemáticamente para cumplir sus tareas en caso de agresión.

Quizás los imperialistas se alegren de que tengamos que hacer estos esfuerzos e invertir importantes recursos materiales y humanos en la defensa porque puede afectar nuestro desarrollo económico y social. ¡Cierto que sería mejor invertir esa fuerza, esas máquinas, ese cemento y ese acero en otras actividades! Pero las cifras que les di, los éxitos que estamos alcanzando en Cienfuegos y en el país, demuestran la capacidad de nuestro pueblo de crecerse para enfrentar sus tareas y sus obligaciones.

A pesar de ese esfuerzo en la defensa —como señalaba— hemos tenido grandes éxitos, que nos sitúan en posición privilegiada con respecto a la América Latina. El Partido, el pueblo, han cumplido con su obligación; los plenos del Comité Central, el VI y el VIII, las medidas del Comité Ejecutivo, han impulsado todas las actividades, y por eso hemos podido atender cabalmente ambos frentes.

Somos fuertes, sobre todo es bueno que lo entiendan nuestros enemigos, porque hemos sido capaces de desarrollar, organizar y desplegar un enorme potencial de energía revolucionaria y de masas.

Hoy nuestro país cuenta no solo con unas Fuerzas Armadas, aguerridas y experimentadas, cuenta con un Partido de 482 000 militantes y aspirantes (APLAUSOS), una Juventud de 588 000 miembros (APLAUSOS), 2 666 000 trabajadores organizados en la CTC (APLAUSOS), 2 692 000 mujeres en la FMC (APLAUSOS), 201 000 campesinos en la ANAP (APLAUSOS), 6 100 000 miembros de los CDR (APLAUSOS), 450 000 estudiantes universitarios y de nivel medio superior en la FEU y en la FEEM (APLAUSOS), 1 889 000 pioneros (APLAUSOS). ¡Todo nuestro pueblo está organizado!, y constituye una tremenda fuerza.

Solo una revolución socialista, en que todos los medios de producción y de servicio social pertenecen al pueblo, y pueden ponerse lo mismo a disposición del desarrollo que pueden ponerse al servicio de la defensa, ¡solo una revolución socialista, con el pleno apoyo del pueblo, absolutamente identificado con ella y unido, es capaz de crear el potencial defensivo con que hoy cuenta nuestro país! Eso no puede ser subestimado. Y contamos con una elevada cultura política, con una profunda conciencia revolucionaria (APLAUSOS).

Los factores que he enumerado no existían antes de la Revolución, no existían cuando luchábamos por la liberación, ni después del triunfo, se han desarrollado en 25 años de Revolución. Contamos, además, con una conciencia internacionalista profunda, ¡cientos de miles de nuestros compatriotas han cumplido ya misiones internacionalistas! (APLAUSOS)

No son simples palabras, de ello hablan nuestros combatientes, nuestros médicos, nuestros constructores, nuestros maestros; no hay prueba, por difícil que sea, no hay misión, por difícil que parezca, que no sean capaces de cumplir. Y en ese espíritu se ha ido educando y se ha ido formando nuestro pueblo (APLAUSOS).

Tenemos cosas muy sagradas que defender, tenemos una obra, la que hemos hecho; tenemos un porvenir, tenemos una vida superior a la vida de otros pueblos de este hemisferio que viven en nuestro pasado, que es su presente, ¿quién puede hacernos volver al pasado? (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES DE: "¡Nadie!" Y "¡Cuba sí, yankis no!")

Tenemos cosas más valiosas, más sagradas que nuestras propias vidas, porque la Revolución, por la dignidad, la libertad, los enormes progresos, la justicia que nos ha traído, es nuestra propia vida (APLAUSOS).

Si un día como hoy debemos recordar a los caídos que hicieron posible nuestro presente; si recordamos a los que cayeron en el Moncada y en Bayamo, a los que cayeron el 5 de septiembre, a los que cayeron luchando contra los bandidos en el Escambray, o combatiendo en las arenas de Girón, o sacrificaron su vida en ocasiones anónimamente, luchando contra los agentes enemigos; si recordamos a los que han dado su vida gloriosa y heroicamente cumpliendo misiones internacionalistas (APLAUSOS), me atrevo a afirmar que estarían orgullosos de la extraordinaria transformación que ha tenido lugar en nuestra patria, estarían orgullosos de la obra impresionante de la revolución, que es indestructible porque no está constituida solamente por las riquezas y los bienes materiales que hemos creado, sino por la conciencia y los valores que se han arraigado en la mente y y el corazón de todo un pueblo (APLAUSOS). Y si ellos estarían orgullosos de esta obra en la cual creyeron y por la cual lucharon y murieron, nosotros estamos seguros de que sabremos llevarla adelante y que sabremos defenderla hasta el último aliento, hasta la última gota de sangre.

¡Patria o Muerte!

¡Venceremos!

(OVACION).