Discurso pronunciado por el Presidente de la República de Cuba, Fidel Castro Ruz, en el acto central por el Aniversario 40 de la Unión de Jóvenes Comunistas. Teatro "Carlos Marx", 4 de abril de 2002.

Compañeras y compañeros:

Al triunfo de la Revolución en 1959, los combatientes del Ejército Rebelde eran tan jóvenes que, por su edad, casi la totalidad de sus jefes y oficiales podrían haber pertenecido a la Unión de Jóvenes Comunistas. Lo mismo puede afirmarse de los que murieron en el Moncada, en los primeros diez días después del desembarco del "Granma", o durante los dos años de guerra y de lucha clandestina en montañas, llanos y ciudades.

En los días previos a este aniversario se ha dado a conocer la fecunda historia de la Unión de Jóvenes Comunistas, que fue precedida por la Asociación de Jóvenes Rebeldes, organización nacida de la unión de todos los jóvenes revolucionarios el 21 de octubre de 1960.

Año y medio después, el 4 de abril de 1962, nace con su actual y glorioso nombre la Unión de Jóvenes Comunistas, en medio de un rabioso anticomunismo y de una colosal lucha desatada por el imperialismo en todos los terrenos contra la Revolución Cubana. La UJC nace en momentos excepcionales, tres años, tres meses y cuatro días después del Primero de Enero de 1959.

Tras las primeras medidas radicales adoptadas por la Revolución —entre ellas el castigo ejemplar de muchos asesinos y torturadores que arrancaron cruelmente la vida a miles de compatriotas, la recuperación de bienes mal habidos durante los siete años de tiranía, la restitución a sus puestos de trabajo de decenas de miles de personas injustamente desplazadas de los mismos, la drástica reducción de los elevados alquileres impuestos por los casatenientes y de los precios abusivos de los servicios públicos y los medicamentos, y otras medidas similares en favor del pueblo—, el 17 de mayo, a solo cuatro meses y varios días del triunfo, la Revolución decreta la primera Ley de Reforma Agraria, que puso fin para siempre al latifundio, la pobreza, el desamparo y el hambre de cientos de miles de familias campesinas y obreros agrícolas, la mayoría de ellos analfabetos, carentes de escuelas y servicios médicos.

Como casi todas las tierras eran propiedad de poderosas empresas norteamericanas y de un puñado de grandes latifundistas cubanos, esa ley desató la feroz oposición de ambos, aliados con la alta burguesía nacional. Después de la intervención de Estados Unidos en la Guerra de Independencia de Cuba contra España, las empresas norteamericanas habían adquirido aquellas tierras a precios ínfimos. El poderoso imperio de inmediato desató la política de hostilidad y agresión que dura todavía 43 años después. Ese mismo año 1959 se iniciaron los actos de sabotaje y terrorismo contra Cuba.

Las primeras bandas son organizadas y armadas. Se les combate enérgicamente y sufren contundente y oportuno golpe semanas antes de una invasión mercenaria. El 15 de abril se produce un golpe aéreo, realizado por aviones de guerra norteamericanos, con pilotos mercenarios y las insignias de la fuerza aérea cubana, contra nuestras bases aéreas. El 17 de abril, invasión por Girón de fuerzas mercenarias con apoyo aéreo, entrenadas y equipadas por Estados Unidos. A su retaguardia, muy próxima a las costas cubanas, una escuadra norteamericana lista para actuar. Combates violentos día y noche el 17, 18 y 19. Derrota total de los invasores. Fue tan inesperada y fulminante, que al gobierno de Estados Unidos no le quedó cabeza de playa que apoyar ni tiempo para hacerlo.

El nacimiento oficial de la UJC se produce entre la invasión de Bahía de Cochinos y la Crisis de Octubre de 1962, que puso al mundo al borde de una guerra termonuclear. Nuestro pueblo, siempre heroico, no vaciló ni retrocedió ni cedió un solo milímetro en sus ideas y sus principios. En tal etapa tensa y gloriosa surge ya, como fuerza organizada y baluarte de la patria, nuestra combativa juventud.

Se discutía sobre el nombre definitivo que llevaría la organización. No vacilé un segundo en proponer al Congreso de la Asociación de Jóvenes Rebeldes, finalizado el 4 de abril: Unión de Jóvenes Comunistas (Aplausos). Eso definía con toda claridad nuestros objetivos y nuestros sueños: crear la sociedad más fraternal y humana que pueda concebirse, donde todas las fuerzas y todos los recursos sean puestos al servicio del hombre, y no me arrepiento de haber sugerido aquel hermoso nombre (Aplausos).

Sé que tal sociedad está todavía distante en nuestro convulso y amenazado mundo. Pero hemos tenido al menos el privilegio de ver y ser testigos de cuántas conquistas políticas y sociales es capaz el hombre, de cuántas proezas puede realizar. ¡Qué admirables su temple y su tesón! ¡Qué capacidad de luchar, resistir y multiplicar sus fuerzas en las más adversas circunstancias!

Este 40 aniversario de la UJC tiene lugar cuando nuestro pueblo está enfrascado en la más grande batalla de ideas que pueda librarse en una etapa decisiva para la propia patria y para la humanidad, sin olvidar un segundo la más bella, revolucionaria y noble frase que se haya pronunciado nunca: "Patria es humanidad" (Aplausos).

Pero batalla de ideas no significa solo principios, teoría, conocimientos, cultura, argumentos, réplica y contrarréplica, destruir mentiras y sembrar verdades; significa hechos y realizaciones concretas. Aun en período especial, bajo el bloqueo, la hostilidad y las amenazas del imperio más poderoso que ha existido, nuestro pueblo diseña y construye la más justa y humana sociedad que hasta hoy se ha conocido. De ello estamos plenamente conscientes. A la vanguardia de esa grandiosa obra, están los jóvenes, los estudiantes y nuestros maravillosos niños. Por ello es más fuerte cada día nuestro optimismo y confianza en el porvenir.

A la juventud de ayer y de hoy la admiro y quiero entrañablemente; a la de mañana, la envidio, es como si la divisara ya en un cercano horizonte, aunque resulte casi imposible imaginar cómo será nuestra patria, cómo será nuestro pueblo, cómo serán nuestros jóvenes y nuestros niños, cuán plenas serán sus vidas cuando tal cúmulo de conocimientos, cultura, capacidad creadora, conciencia verdaderamente fraternal y humana constituyan el sueño realizado de nuestras nobles luchas.

¡Adelante, queridos jóvenes cubanos!

¡Adelante, queridos estudiantes!

¡Adelante, queridos pioneros!

A ustedes pertenecerá por entero ese mundo.

¡Viva el futuro! (Exclamaciones de: "¡Viva!")

¡Viva el socialismo! (Exclamaciones de: "¡Viva!")

¡Viva la patria! (Exclamaciones de: "¡Viva!")

(Ovación.)