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Cinco en la linda tribu de la humanidad
Juana Carrasco Martín
Un nuevo acercamiento a la injusticia que viven desde la
prisión, ha mostrado la dignidad y el coraje de nuestros cinco
héroes. La Mesa Redonda informativa de este jueves fue prolija
en detalles del itinerario a que fueron sometidos hasta llegar
a las prisiones definitivas.
Conocieron otras celdas con falta de higiene y de condiciones
mínimas, en régimen de alta seguridad, y los más recientes
"huecos" de castigo. Ya cada uno está en la cárcel definitiva
luego de azarosos recorridos desde Atlanta y Oklahoma: Ramón
en Beaumont, Texas; Gerardo en Lompoc, California; René en
Loretto, Pennsylvania; Antonio en Florence, Colorado; pero
Fernando no fue llevado a la anunciada prisión de Waseca en
Minnesota, sino que ha sido encerrado en Oxford, Wisconsin.
En esa ruta de humillación, pero en la cual crece su firmeza
y ejemplo, han compartido celdas con afronorteamericanos,
cubanos o un mexicano que Ramón califica como buena persona
y ha sido fortalecedor el saber que casi todos nuestros héroes,
cuando llegaron a esas prisiones, tenían una buena cantidad
de correspondencia esperándoles, enviada por grupos de solidaridad,
personas justas de Estados Unidos y de muchas otras partes
del mundo, donde ya han sido creados comités que luchan por
su libertad.
La cadena de la razón y el amor es más fuerte que aquellas
que les circundan manos y piernas. Ella llega desde San Francisco
con Gloria La Riva hasta Nueva York pasando por numerosas
ciudades estadounidenses, se une a la Argentina de Claudia
Camba y liberenalos5ya, pasa por Colombia, Venezuela,
México, República Dominicana, Bélgica y Francia, por citar
solo algunos de esos eslabones solidarios.
Antonio ha escrito nuevos poemas y es alto su espíritu de
combate entre la población penal donde hay algunos cubanos.
René llegó al hueco de Loretto cuando recién había nevado
en el lugar. Ramón debe reportar cada dos horas a un oficial
bajo el nombre de Luis Medina y todavía no tiene ni su reloj
ni el radio. Fernando escribió una hermosa carta a los argentinos
y con ellos comparte preocupación por la suerte del hermano
pueblo y, por supuesto, solidaridad.
Mientras tanto, el proceso judicial va encaminado hacia la
apelación en una corte de Atlanta, luego que en Miami, donde
fueron condenados tan dura e injustamente, la corte y los
jueces reflejaron la arrogancia, prepotencia y política del
imperio.
Pero como dijera Gerardo en una carta donde enviaba a su
familia el poema Insumiso, de Mario Benedetti, ellos viven
con la paciencia que no tienen los flojos, su consigna es
joderles el proyecto y ser parte de la linda tribu que es
la humanidad.
Fuente:Periódico
Juventud Rebelde
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