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La ejemplar gallardía
y entereza de cinco jóvenes cubanos injustamente declarados
culpables en Miami, y que permanecen prisioneros en
cárceles de Estados Unidos, sigue dando al mundo un
ejemplo de dignidad de todo un pueblo. Estos valerosos
revolucionarios arriesgaron sus vidas en las entrañas
mismas del monstruo para descubrir e informar los planes
terroristas de la mafia anticubana.
A lo largo de varios años han mantenido una digna, patriótica
y ejemplar actitud frente a humillaciones y vejámenes.
Aquí usted encontrará la historia real de estos sucesos,
expresada en numerosos trabajos periodísticos, discursos
y mensajes de solidaridad. En cada uno de ellos se cita
la fuente de información.
Titular
destacado
Que
el reclamo de libertad para los Cinco persiga a Obama
como una maldición gitana
Intervención
de Ricardo Alarcón en el Encuentro de cubanos
residentes en el exterior, clausurado el viernes 29
de enero de 2010, en el Palacio de las Convenciones,
en La Habana
Compatriotas:
La batalla por hacer justicia a nuestros
Cinco hermanos presos en Estados Unidos exige un profundo
examen de conciencia. No tenemos derecho a contentarnos
con lo alcanzado por grandes y sostenidos que hayan
podido ser nuestros esfuerzos. Tenemos que hacer mucho
más y hacerlo ahora pues este año habrá
concluido toda posibilidad de encontrar una solución
dentro del sistema judicial norteamericano.
En realidad, los casos de Gerardo,
Antonio y René ya están cerrados y sólo
pudieran revisarse mediante procedimientos extraordinarios
especialmente complejos y que no ofrecen motivos para
el optimismo.
Hemos conseguido desplegar una amplia
campaña de solidaridad en todo el mundo pero
para la gran mayoría de los norteamericanos este
caso, simplemente, no existe. Quienes en Estados Unidos
controlan la información prohíben acceder
a ella al pueblo norteamericano.
Sólo en Miami se publicó acerca del juicio
a que los Cinco fueron sometidos. Pero en vez de actuar
como informadores, casi todos los llamados “periodistas”
locales, muchos de ellos pagados por el gobierno, se
dedicaron a falsificar los hechos, a calumniar a los
abogados defensores y a presionar abiertamente a los
miembros del jurado.
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