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Nueva oportunidad para la justicia norteamericana
Dos de los cinco antiterroristas
cubanos encarcelados desde hace más de una década
en EE.UU., Fernando González y Ramón Labañino,
comparecen hoy en la vista oral de resentencia ante la Corte
Federal del Distrito Sur de la Florida
Nyliam Vázquez
García
nyliam@juventudrebelde.cu
Dos
de los cinco antiterroristas cubanos encarcelados desde hace
más de una década en EE.UU., Fernando González
y Ramón Labañino, comparecen hoy en la vista
oral de resentencia ante la Corte Federal del Distrito Sur
de la Florida.
Los cubanos, que para este proceso fueron
trasladados a Miami desde septiembre, se enfrentarán
a un nuevo dictamen legal, luego que la Corte Suprema rechazara
revisar el caso y que el Onceno Circuito de Atlanta anulara
las anteriores sentencias.
La jueza Joan Lenard, la misma que condenó
a los Cinco en 2001 a excesivas e injustas condenas, estará
a cargo de las resentencias, tal como ocurrió con Antonio
Guerrero, a quien le fuera eliminada la cadena perpetua que
pesaba en su contra y fuera condenado a casi 22 años
de cárcel, el pasado 13 de octubre.
Los abogados de la Defensa esperan, como
hicieron saber durante un encuentro con la prensa cubana hace
unos meses, que ahora la jueza tome en consideración,
además de la ausencia de pruebas, el largo término
que han permanecido en prisión, el sufrimiento tanto
para ellos como para sus familias, el reconocimiento de la
comunidad internacional, y que imponga una sentencia sustancialmente
menor.
Mientras, la solidaridad internacional sigue
movilizándose en torno a la verdad sobre quienes únicamente
defendieron a los pueblos cubano y estadounidense del terrorismo.
Este martes, el Comité Libanés por la Libertad
de los Cinco circuló un mensaje electrónico
que contenía las declaraciones del presidente de la
Asamblea Nacional del Poder Popular, Ricardo Alarcón
de Quesada, sobre lo que debiera ser la decisión del
tribunal de Miami este 8 de diciembre:
«La única acción que
pudiera, en alguna medida, reparar la muy maltrecha imagen
del sistema legal norteamericano sería que condenaran
a Ramón y a Fernando a lo que debieron haberlos condenado
a todos: un minuto de encierro para que se cambien de ropa
y salgan para el aeropuerto y vayan hacia La Habana. Esa es
la única condena que podemos aceptar».
(08-12-09)
Fuente:
Juventud Rebelde |