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No nos vamos a conformar
El titular del Parlamento cubano, Ricardo
Alarcón, en la mesa redonda informativa de ayer, se
detuvo en los significados de las más recientes resentencias
a los antiterroristas cubanos Ramón Labañino
y Fernando González y acotó que los análisis
tienen que basarse en que son una total injusticia
Activistas
portan carteles sobre los Cinco cerca de
la embajada de EE.UU.
en Awkar Beirut. Foto: Getty Images
«Ahora que casi ha concluido la vía
judicial—independientemente que siempre estaremos buscando
cualquier otra—, ahora tiene que hablar Obama. Le toca
a él, que sabe que fueron sentenciados injustamente»,
expresó el presidente de la Asamblea Nacional del Poder
Popular, Ricardo Alarcón, durante la Mesa Redonda en
la que se dieron a conocer los resultados de las dos vistas
de resentencia a Ramón Labañino y Fernando González,
efectuadas este martes en Miami.
En el espacio informativo se dio a conocer
que la misma jueza federal que en 2001 condenó a los
cinco antiterroristas cubanos a excesivas condenas y sin pruebas,
redujo ahora a 30 años de cárcel, la pena a
Ramón Labañino —sentenciado antes a cadena
perpetua más 18 años. Mientras, Fernando González,
quien estaba condenado a 19 años de prisión,
fue resentenciado a 17 años y nueve meses.
Alarcón subrayó que el mandatario
norteamericano también conoce que los Cinco han estado
cumpliendo sentencias desmesuradas e injustificadas en duras
condiciones. Por lo que ahora toca a Obama demostrar, si puede
o no ser consecuente con sus palabras.
Tenemos que denunciarlo y combatirlo sin
contemplación, y el gobierno norteamericano tiene que
reconocer que el reclamo internacional crece y que no nos
vamos a conformar con «supuestas reducciones de sentencia»
que siguen siendo injustas, subrayó el Presidente del
Parlamento cubano.
El gobierno de EE.UU. sabe que ellos no dañaron
a nadie, que no hicieron otra cosa que una contribución
a la paz, a la libertad y la seguridad del pueblo cubano y
del estadounidense, dijo.
Gerardo, la injusticia mayor
Una declaración firmada por Antonio,
Fernando y Ramón, leída por amigos de la causa
a la salida del Tribunal, fue dada a conocer por Alarcón
durante la Mesa Redonda.
En esa declaración sobre sus resentencias,
los tres antiterroristas cubanos, encarcelados desde hace
11 años, denunciaron la situación de Gerardo
Hernández.
«Nuestro hermano Gerardo Hernández,
quien cumple dos cadenas perpetuas más 15 años
en prisión, ha sido arbitrariamente excluido de este
proceso de resentencia. Su situación continúa
siendo la principal injusticia en nuestro caso. El gobierno
norteamericano conoce la falsedad de las acusaciones contra
él y lo injusto de su condena».
Por el mensaje se supo que una vez más
Antonio, Ramón y Fernando recibieron invitaciones a
la «colaboración» por parte del gobierno
norteamericano a cambio de sentencias más benévolas.
«Rechazamos tales propuestas, y no las aceptaremos bajo
ninguna circunstancia», expresaron.
El titular del Parlamento cubano se detuvo
en los significados de las más recientes resentencias
y acotó que los análisis tienen que basarse
en que son una total injusticia.
«Ninguno debe estar preso ni un segundo»,
subrayó Alarcón, para luego explicar que ellos
han sido resentenciados a la mínima condena dentro
de las guías de sentencia de ese país, por unos
cargos que no han sido probados.
Aclaró Alarcón que en los procesos
de resentencia, no es que se les haya vuelto a juzgar, porque
no se discutía su culpabilidad, ya ellos habían
sido declarados injustamente culpables. Solo se debatía
el castigo que tendrían por eso, luego que el Onceno
Circuito de Atlanta dijera que habían recibido una
condena incorrecta y excesiva.
El titular del Parlamento de Cuba explicó
que tras ese veredicto, y de la negativa de la Corte Suprema
a revisar el caso —instancia a la que le correspondía
revocar la culpabilidad— se pasó al proceso de
resentencia orientado por Atlanta, y que debía cumplir
la Corte Federal de Miami.
El tribunal ha debido imponer la menor condena
por los cargos que se les imputan pero, como señaló
Alarcón, ello ha ocurrido dentro de un cuadro que sigue
siendo injusto.
Más adelante, los panelistas argumentaron
el carácter absolutamente político de este proceso,
y lo sustentaron con ejemplos concretos de terroristas probados
como Luis Posada Carriles y Orlando Bosh, quienes gozan de
impunidad a la vista del gobierno de EE.UU., en el territorio
desde donde fraguaron los crímenes como los que trataban
de evitar los Cinco.
(09-12-09)
Fuente:
Juventud Rebelde |