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Libertad para Los Cinco desde la cima del Aconcagua
BUENOS AIRES, 12 de enero (PL).— Dos jóvenes
alpinistas argentinos desplegaron el 9 de enero dos estandartes
en la cima del Aconcagua, el llamado Techo de América,
en demanda de libertad para los cinco patriotas cubanos encarcelados
en Estados Unidos.
Santiago Vega, conductor radial y televisivo,
y Alcides Bonavitta, activista social, realizaron la proeza
a la que se habían comprometido para expresar de esa
singular manera su repudio a la injusticia cometida contra
Ramón
Labañino, Gerardo
Hernández, Antonio
Guerrero, Fernando
González y René
González, presos desde 1998.
Desde Mendoza, donde ambos descansan y se
alimentan adecuadamente hoy para recuperar fuerzas y retornar
a la ciudad de Neuquén, en la Patagonia, donde viven,
Vega relató a Prensa Latina pormenores de la expedición,
que integró también Aldo Bonavitta, como retaguardia
indispensable para esta riesgosa misión.
Recuerda que comenzó a sentirse mal
con el ascenso, sufrió deshidratación porque
devolvía todo lo que tomaba, a tal punto que su compañero
se inquietó.
Antes de llegar al campamento Independencia,
a seis mil 300 metros sobre el nivel del mar (msnm) Alcides
me pregunta si nos volvemos y yo ahí me acordaba de
todo lo que significaba esta movida de los Cinco, por la injusticia
tan grande con nuestros hermanos cubanos y yo creo que eso
fue lo que me dio más fuerza para seguir, afirma.
Al respecto subraya que ya había
intentado antes dos veces y no había podido llegar,
pero esta vez pensó en el compromiso asumido con la
demanda de libertad para los Cinco y se dijo que no desistiría,
a pesar del principio de congelamiento en los dedos que sufrieron
ambos y la sensación de sueño por la altura,
la falta de dilatación y el cansancio.
De repente, continúa Vega, nos vimos
a 20 metros de la cumbre (a seis mil 959 metros sobre el nivel
del mar) y enseguida ante la vista tradicional hacia el sur
desde el Techo de América, maravillosa e indescriptible.
En ese momento sacaron de sus mochilas la
bandera con el logotipo creado por Gerardo Hernández,
con la inscripción Patagonia Argentina, y una tela
blanca con grandes letras negras en la que se lee, en español
e inglés, OBAMA: LIBERA YA A LOS 5 HÉROES CUBANOS.
Bajo un increíblemente despejado
cielo, colocaron esta pancarta en el suelo y la calzaron con
piedras, para que desde las alturas hasta los pasajeros de
los aviones comerciales que sobrevuelan el sitio puedan leer
el clamor de justicia para los antiterroristas cubanos.
Todo ello estuvo antecedido de varias peripecias
desde el 25 de diciembre para llegar por sus propios medios
hasta Mendoza desde Neuquén -más de 800 kilómetros
de carretera- y las gestiones de avituallamiento y permisos
para acceder al Parque Nacional Aconcagua, iniciaron el metódico
proceso de llevar las cargas de uno a otro campamento.
Ese trasiego, un constante ascender y descender
para poder finalmente atacar la cumbre, comprendió
pasar del campamento numero uno, a unos cuatro mil 800 metros
sobre el nivel del mar (msnm), al número tres (Guanaco),
más al norte, a unos cinco mil 300 msnm, con el consiguiente
porteo -subir equipos y enseres y volver a bajar para el descanso.
De ahí, el día 7 pasaron a
la cota Cólera (cinco mil 900 msnm) con la intención
de partir hacia la cima al día siguiente, pero un mal
tiempo recomendó esperar un poco y tras una noche más,
a las 03:00 de la mañana del 9 atacaron el objetivo,
que tomaron 10 horas después.
Sin perder un segundo, cuenta Vega aún
bajo la emoción, extrajeron las banderas y desplegaron
su mensaje de reclamo y esperanza por el futuro de cinco jóvenes
cubanos condenados a injustas y desmesuradas penas por el
único delito de luchar contra el terrorismo que desde
Estados Unidos se perpetra impunemente contra su país.
(12-01-10)
Fuente:
Miami 5 |