| La
arbitrariedad contra los Cinco debe cesar
Alfredo Boada
La Habana, 8 ene (PL) Los cinco presos políticos cubanos
encarcelados injustamente en Estados Unidos por combatir el
terrorismo que se origina desde ese país contra Cuba
se encaminan hoy a su octavo año de prisión.
Los Cinco, como se conoce a Gerardo Hernández,
Ramón Labañino, René González,
Antonio Guerrero y Fernando González, fueron detenidos
en septiembre de 1998 por monitorear grupos terroristas de
Miami responsables de la muerte de más de tres mil
cubanos en los últimos 47 años.
Sentenciados a cuatro cadenas perpetuas más
75 años en un arreglado juicio en Miami, los Cinco
continúan presos, pese al fallo unánime de un
panel de tres jueces de la Corte de Apelaciones del Onceno
Circuito de Atlanta que declaró ilegal y arbitrario
el proceso.
Los jueces explicaron que el prejuicio existente
en Miami, lugar desde donde son fraguadas innumerables acciones
terroristas contra Cuba por grupos contrarrevolucionarios
que operan allí, impidió la realización
de un juicio justo.
En su dictamen establecieron que uno de los
problemas de esa sede es la existencia de grupos terroristas,
y los mencionaron por su nombre: Alfa 66, Comandos F-4, Fundación
Nacional Cubano Americana y Hermanos al Rescate, entre otros.
En coincidencia con la revocación
de las condenas y la orden de un juicio fuera de Miami, donde
es imposible seleccionar un jurado imparcial para cualquier
caso vinculado con Cuba, expertos de la ONU dictaminaron que
la prisión de los Cinco es ilegal.
El Grupo de Trabajo sobre Detenciones Arbitrarias
de la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas
constató las continuas violaciones durante el arresto
y encarcelamiento de los cinco luchadores antiterroristas
cubanos.
Concluyeron además que el juicio no
tuvo la objetividad e imparcialidad que norman las propias
leyes norteamericanas y las convenciones internacionales,
e indicaron la inmediata excarcelación.
Sin embargo, en un hecho inusual, el 31 de
octubre se informó la orden del pleno de los 12 jueces
del Tribunal de Atlanta, donde aceptan la petición
de revocar la decisión unánime del panel de
los tres magistrados por voto mayoritario simple.
Así, el gobierno norteamericano entorpece
y alarga a toda costa el proceso, mientras que los Cinco permanecen
en cárceles de máxima seguridad por tiempo indefinido.
Por su parte, la lucha del pueblo de Cuba
por la liberación de sus compatriotas está vinculada
además a la demanda del cese de la violación
de los derechos humanos de los Cinco y de sus familias.
Washington persiste en no otorgar visas a
sus familiares para visitarlos, los casos más duros
son los de Adriana Pérez y Olga Salanueva, esposas
de Gerardo Hernández y René González,
respectivamente, a quienes negaron ese derecho por séptima
vez consecutiva.
Tal negativa afecta a la pequeña Ivette
González Salanueva, quién es ciudadana norteamericana
por nacimiento, al igual que su padre René.
Alrededor del 13 de febrero se fijará
un día para celebrar una audiencia oral con el objetivo
de evacuar con la Fiscalía y la Defensa las dudas o
interrogantes de los 12 jueces de la Corte.
El caso de los cinco cubanos presos injustamente
en Estados Unidos por combatir el terrorismo continúa
siendo un asunto político para la administración
norteamericana de George W. Bush.
Sobre ellos fue vertido todo el odio irracional
de la mafia terrorista cubanoamericana de Miami y del Gobierno
de Estados Unidos contra la Revolución y el pueblo
cubano.
Mientras, crece la solidaridad internacional
en apoyo a esta causa, y dejan de ser unos desconocidos y
se aprecia una mayor comprensión de la injusticia contra
ellos y sus familias.
Actualmente 248 comités de solidaridade
en 82 países explican al mundo la verdad sobre los
Cinco, y miles de científicos, cineastas, escritores
y otros intelectuales han suscrito una carta abierta al Fiscal
General de EE.UU., en la cual exigen el fin de la injusticia.
arc/abm
(08-01-06)
Fuente:
Agencia Prensa Latina |