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Estremece a uno
de los Cinco solidaridad de Cuba
La Habana, 25 may (PL) A Gerardo Hernández, uno de
los cinco cubanos presos políticos en Estados Unidos
por luchar contra el terrorismo, le estremeció conocer
la solidaridad de su país en una lejana y prácticamente
desconocida isla del Pacífico llamada Nauru.
Sobre ese hecho estampó desde la Prisión Federal
de Victorville, California, su emoción en lo que puede
considerarse una hermosa crónica, que reproduce hoy
el diario Juventud Rebelde.
Podría decir que hoy, narra, fue un día "flojo"
en cuanto a las cartas, al menos muy por debajo de la media:
solo seis me llegaron.
Como suelo hacer, añade, me acomodé para disfrutar
en la soledad de mi celda el momento más esperado de
todos los días, la "hora de cargar las baterías"
con la solidaridad y el cariño de nuestros hermanos
de Cuba y del mundo.
Gerardo Hernández revela que tiene por costumbre,
mirar primero los sellos de cada carta, identificar el país,
y disfrutar el diminuto arte: "Deutschland" dicen
los que vienen de Alemania, "Eire" los de Irlanda,
"Sverige" los de Suecia
Por eso -continúa- cuando leí, "Nauru"
en los dos sellos del pequeño sobre aéreo, me
pregunté cuáles de los países que conozco
tendría, en su idioma oficial, ese nombre tan raro.
La sorpresa me la llevé al ver el remitente: "Brigada
Médica Cubana en Nauru". !En...¿Dónde?!
Quité la presilla del sobre, puesta por quienes abren
primero el correo para revisarlo, saqué la carta, y
comencé a leer:
"Desde una lejana y pequeña isla del Pacífico,
once médicos cubanos, representando la humildad, bondad,
humanidad, y honor, le hacemos estas líneas ".
Otra vez el nudo en la garganta -comenta y agrega: Debería
estar acostumbrado, con tantas cartas bonitas todos los días,
poemas, dibujos de niños que apenas saben escribir...
Solo de nuestros médicos, maestros y demás
colaboradores internacionalistas, hemos recibido mensajes
desde Gambia, Yemen, Botswana, Mali, Honduras, Eritrea, Sudáfrica,
Etiopía, Jamaica.
Sin embargo, cada misiva que vence la distancia desde sus
puestos hasta las cárceles del imperio (Estados Unidos)
nos emociona como si fuese la primera, señala.
"Nauru -dice la misiva- es un país extremadamente
humilde, que sufre de la teoría del fatalismo geográfico,
es una sociedad de consumo, subdesarrollada, cuya fuente económica
principal fue el fosfato, que está prácticamente
agotado.
"Es el país más pequeño del mundo,
se puede recorrer en 30 minutos en un vehículo, con
solo 10 mil 65 habitantes, dos centros de salud y un policlínico
comunitario.
"Los niños andan descalzos, las personas tienen
malos hábitos alimentarios y por tanto desde muy jóvenes
ya son obesas y sufren enfermedades como la diabetes mellitus
y la insuficiencia renal crónica. Su esperanza de vida
al nacer es de 56 años".
Interrumpí la lectura, relata, para imaginarme el
titular de The New York Time, de CNN o de cualquier otro de
los grandes medios de prensa, incluyendo a las cadenas hispanas,
cuyos corresponsales recorren el mundo en busca de historias
que muevan los corazones.
"Muy lejos de su Patria y de sus seres queridos, médicos
salvan vidas en Nauru", añade.
Sin dudas, precisa Gerardo Hernández, es material
para un "Pulitzer". Lo único malo dirían
esos "paladines de la Libertad de prensa", es que
los médicos son cubanos. Sentémonos a esperar
el reportaje.
Antes de nosotros llegar ellos contaban con seis médicos,
incluyendo al ministro y los directores de los centros de
salud, uno chino y otro de Fiji, que se fue al llegar nosotros,
agrega más adelante la carta.
Nuestro equipo está formado por una especialista en
administración de salud, un epidemiólogo, dos
pediatras, un obstetra, un clínico, un anestesiólogo,
un cirujano, y tres M.G.I. (Medicina General Integral)
"Para nosotros ha sido una experiencia muy bonita, trabajamos
a tiempo completo y con mucha entrega, son muchas las anécdotas
llenas de sensibilidad que cada día nos nutren y fortalecen.
"En poco tiempo hemos percibido el calor, el agradecimiento
y el amor de este pequeño, humilde y cariñoso
pueblo, que gracias a la solidaridad, a los principios del
internacionalismo y a la humanidad de nuestra Revolución
y nuestro Comandante, hoy cuenta con nuestra ayuda".
Así es, así lo supe, y así se los cuento,
puntualiza Gerardo Hernández
Pudo más el orgullo de ser cubano revolucionario,
que la pena por mi incultura geográfica, explica.
Me autoconsuelo pensando, sostiene, porque averigüé
que la República de Nauru fue admitida como miembro
de las Naciones Unidas en 1999, estando los Cinco ya presos.
No tenía, prosigue, la más remota idea de su
existencia, pero allí, en esa minúscula islita
del Pacífico, mientras escribo estas líneas,
mientras ustedes las leen, once médicos internacionalistas,
seis mujeres y cinco hombres, ¡De Cuba!.
Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Antonio
Guerrero, René González y Fernando González
fueron condenados a severas penas de cárcel en Estados
Unidos que oscilan desde 15 años hasta doble cadena
perpetua por luchar contra el terrorismo.
pgh/acl
(25-05-05)
Fuente:
Prensa Latina |
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