Matizado por tablas gimnásticas, exhibiciones artísticas en el emblemático Parque Vidal y las notas musicales del Quinteto Criollo, Villa Clara celebró hoy el acto central nacional por el Día Mundial del Adulto Mayor, bajo la divisa de honrar la experiencia y celebrar la existencia.

La conmemoración reunió en la capital villaclareña a Susely Morfa González, miembro del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y primera secretaria en el territorio; la gobernadora Milaxy Yanet Sánchez Armas; y el doctor Alberto Fernández Seco, jefe del programa nacional del Adulto Mayor, Asistencia Social y Salud Mental del Ministerio de Salud Pública.

Junto a ellos asistieron representantes de los organismos provinciales y una nutrida representación de abuelos de toda la demarcación central.

Al valorar el significado de la efeméride, la doctora Marta Monzón Quintero, jefa del departamento especializado en la Dirección Provincial de Salud, declaró a la Agencia Cubana de Noticias que la provincia se consolida como la capital del envejecimiento demográfico en Cuba, al registrar que el 29,1 porciento de sus habitantes supera las seis décadas de vida.

La especialista puntualizó que el territorio concentra la mayor cantidad de personas centenarias del país, con 146 casos acreditados, además de sobrepasar los 11 mil nonagenarios dentro de un universo que alcanza los 193 mil adultos mayores, cifra equivalente a casi un tercio de la población total de la región.

Durante el encuentro festivo, la experta explicó que el sistema sanitario local garantiza la cobertura médica universal a través del equipo básico de salud y los policlínicos, respaldados por servicios geriátricos en la totalidad de la red hospitalaria y capacidades disponibles en las casas de abuelos para asegurar alimentación y asistencia social diurna.

Asimismo, la directiva señaló que los círculos de abuelos lograron incorporar a más del 48 porciento de este sector al cierre del primer semestre, indicador que demuestra la efectividad de las alternativas recreativas y de orientación desplegadas de conjunto con organismos como el Inder, Cultura y Educación.

No obstante los avances, advirtió sobre la compleja situación de unos 38 mil abuelos que viven en solitario en predios villaclareños, por lo cual instó a los colectivos laborales y vecinos a multiplicar la sensibilidad humana y la solidaridad cotidiana para mitigar los rigores de la actual coyuntura socioeconómica.

 Finalmente, la funcionaria envió un mensaje de gratitud a los veteranos por el legado histórico entregado a la sociedad, al tiempo que exhortó a las familias a preservar el optimismo y la alegría en el hogar para mantener en alto el espíritu vital de quienes forjaron el presente de la nación.

 Entre los asistentes, Benerando Álvarez, integrante de la Cátedra del Adulto Mayor y participante habitual de su círculo de abuelos, comentó que esos espacios le permiten compartir con otras personas, mantenerse activo y disfrutar de actividades que contribuyen a su bienestar.

También agradeció la celebración, que calificó como una oportunidad para reencontrarse y sentirse acompañado.

Durante la actividad, Morfa González reafirmó que la atención a las personas mayores constituye una responsabilidad compartida y una prioridad para las instituciones y la comunidad.

La dirigente destacó la importancia de acompañar a este grupo etario y reconocer su experiencia. 

Sánchez Armas señaló que el Gobierno provincial mantiene el trabajo coordinado con los organismos para fortalecer la atención social, sanitaria y comunitaria a los adultos mayores, con especial interés en quienes viven solos o necesitan apoyo.

Garantizar el bienestar de las abuelas y abuelos en el actual escenario cubano exige redoblar los esfuerzos colectivos,en momentos donde el recrudecimiento del bloqueo económico estadounidense y las tensiones financieras globales imponen severos obstáculos al país, las recientes transformaciones en la economía nacional buscan dinamizar la producción y los servicios, pero ninguna medida económica estará completa si no pone en el centro de sus prioridades la protección social de los sectores más vulnerables.

Cuidar de quienes construyeron el presente es una responsabilidad ineludible de la familia, las instituciones y la sociedad entera, un deber ético que ratifica en cada barrio la vocación humanista de la Revolución.