
Las Parrandas de Punta Alegre cumplen 112 años de historia, una tradición que ha marcado la identidad cultural de esta comunidad avileña y que sigue siendo motivo de orgullo colectivo. Aunque tradicionalmente se celebran en diciembre, en esta ocasión, por situaciones existentes, fueron pospuestas para enero, manteniendo intacta la expectativa y el entusiasmo de los vecinos.
La celebración, nacida de la rivalidad amistosa entre barrios, se convierte cada año en un despliegue de creatividad, música y luces que transforma las calles en un escenario de fantasía.
En esta edición, el barrio de El Yeso sorprende con la carroza “Alicia en el país de las maravillas”, inspirada en el clásico literario de Lewis Carroll. Personajes como el Sombrerero Loco y la Reina de Corazones cobran vida en un universo de colores y formas que invitan al público a sumergirse en un mundo de imaginación desbordante.

La Salina, por su parte, presenta “Ratanabá, la ciudad perdida del Amazonas”, una propuesta que mezcla mito y misterio. La carroza recrea paisajes selváticos y templos ocultos, evocando leyendas de civilizaciones ancestrales y despertando la curiosidad por lo desconocido.
Las parrandas son mucho más que un espectáculo visual, son el resultado de meses de trabajo comunitario, donde artesanos, carpinteros, músicos y vecinos unen esfuerzos para dar vida a un sueño compartido. La rivalidad entre barrios, lejos de dividir, se convierte en motor de creatividad y cohesión social, transmitiendo saberes de generación en generación.
Con más de un siglo de existencia, las Parrandas de Punta Alegre se consolidan como patrimonio vivo de Cuba, capaces de reinventarse sin perder su esencia. Este 2026, entre la fantasía de Alicia y el misterio de Ratanabá, la comunidad volvió a demostrar que la tradición es memoria, identidad, patrimonio y futuro.
