
En un ejercicio de sensibilidad y aprovechamiento de los recursos locales, el centro nocturno Piano Bar El Dorado transforma su habitual atmósfera para convertirse, dos veces al mes, en un refugio de fantasía para la infancia santaclareña.
La propuesta, perteneciente a la Unidad Empresarial de Base (UEB) Especial de Alojamiento y Gastronomía, trasciende el simple espectáculo recreativo.
Rigoberto Risquet González, administrador de la entidad, declaró a la ACN que el diseño de esta actividad responde a la necesidad de ofrecer contenidos que respeten las etapas del desarrollo infantil y promuevan valores éticos desde el entretenimiento sano.

Nuestra meta es que los niños vuelen con sus sueños a través de propuestas pensadas exclusivamente para ellos; no se trata solo de ocupar un tiempo libre, sino de que la familia encuentre un espacio donde la educación y la alegría marchen de la mano, especialmente en tiempos donde la creatividad debe imponerse a las carencias materiales, argumentó Risquet González.
El espectáculo, que supera los 90 minutos de duración, centra su éxito en la interacción física; el administrador explicó que el contacto directo con personajes como la Conejita Susy —figura que ya goza de gran popularidad— estimula la motricidad fina de los infantes mediante el juego y la música, un elemento pedagógico que diferencia esta opción de otras ofertas puramente comerciales.
Desde la perspectiva del consumo, el directivo subrayó que la UEB realiza un esfuerzo logístico para garantizar meriendas, confituras y otros alimentos; el objetivo es que la experiencia sea completa y las familias encuentren soluciones gastronómicas asequibles dentro de la propia instalación.
Para los asistentes, el valor del espacio también radica en su ubicación estratégica; Mirna Sacarrás, quien acompañaba a su nieto, aseguró que la posición del centro en la avenida Luis Estévez, entre Independencia y Céspedes, representa un alivio ante las dificultades actuales con el transporte urbano.
Es una opción de calidad en pleno corazón de la ciudad; se agradece que se piense en la comodidad del acceso para quienes tenemos niños pequeños, comentó.
La satisfacción se refleja de forma inmediata en el rostro de los protagonistas,el pequeño Brayan Jesús, tras participar en los musicales, expresó con sencillez su alegría por haber compartido de cerca con sus personajes favoritos.
Esta iniciativa de El Dorado evidencia cómo la diversificación de los servicios y la reinvención de las estructuras estatales pueden generar impactos positivos en la comunidad.
Las puertas del Piano Bar abren para los más pequeños el primer y tercer domingo de cada mes, para reafirmar que, más allá de los obstáculos, la felicidad de la infancia permanece como una prioridad para el sector del comercio y la gastronomía en Villa Clara.
Con casi cuatro décadas de labor ininterrumpida, el emblemático sitio renovó recientemente su visualidad mediante un proceso de recapitalización.
Esta mejora integral incluyó la actualización del equipamiento y la adquisición de insumos a través de una modalidad de servicio cooperado entre un inversor privado y la propia empresa estatal socialista, alianza que asegura la vitalidad y el confort de la instalación en beneficio del pueblo santaclareño.