Del 21 al 24 de agosto del presente mes tendrá lugar en Cuba la edición 18 del Festival Internacional de la Rumba Timbalaye, que cada agosto llega con nuevas propuestas culturales que se extienden desde la ciudad hasta los barrios cubanos.

Dedicada a la memoria del cimarronaje y bajo el lema « Todos somos cimarrones y rumberos», este año la Ruta de la Rumba recordará la resistencia de los antiguos esclavos como símbolo e identidad afrodescendiente y se vestirá de rojo, color que representa la fuerza y espiritualidad de los cubanos .

De acuerdo con Alianet Medina Abreu, especialista de tradiciones del sistema de Casas de Culturas y organizadora del evento en Cienfuegos, la convocatoria tiene carácter bienal y busca ofrecer una visión espiritual del concepto de cimarronaje mediante actividades teóricas, artísticas y comunitarias.

Medina Abreu señaló que junto a la programación de presentaciones artísticas, se incluirán paneles teóricos con especialistas que aportan miradas múltiples sobre el cimarronaje, en diálogo con las prácticas culturales vivas de la región.

Por su parte,  Giselle Leyani Valdés Marín, Máster en estudios socioculturales y metodóloga del sistema de casa de culturas en Cienfuegos aseguró que el encuentro contará con la presencia del  proyecto Trazos Libres y otras agrupaciones como Obinisa Ashé, Perla del Caribe y Rumbalay, herederas de la excelente tradición musical de la región. El público también disfrutará de la presentación del espectáculo Ará Oko de la mano del Conjunto Folclórico de Cienfuegos.

«Junto a los colectivos profesionales se presentarán los grupos portadores del territorio y los aficionados del sistema de casas de culturas», subrayó Valdés Marín, al tiempo que destacó la importancia de seguir un ritmo y celebrar la identidad cubana para mantener viva una tradición que crece y se transforma.

En esta ocasión, el homenaje al Bárbaro del Ritmo, Benny Moré, se realizará en el Cabildo Congo de Santa Isabel de las Lajas, institución que ha defendido durante casi siglo y medio una esencia espiritual muy arraigada en la cultura popular.

Timbalaye se asume en 2026 como un proceso cultural nacional, descentralizado y territorial, que articula provincias, municipios y Casas de Cultura en torno a la proyección de la rumba y otros patrimonios vivos, donde bailar es dialogar con las raíces.