
Los Leopardos de Villa Clara y los Toros camagüeyanos abren hoy una serie decisiva que puede cambiar el destino del último boleto a la postemporada de la 64 Serie Nacional de Béisbol.
El estadio Augusto César Sandino será desde el final de la mañana un coliseo de tensión. Villa Clara no tiene margen: cada out pesa como bola de hierro y cada error puede ser definitivo. Los Toros de Camagüey llegan sin urgencias clasificatorias y con deudas de entrenamiento, pero con la peligrosa libertad del que nada arriesga.
Este guion es implacable. Una sola derrota cerraría las puertas de los playoffs a los Leopardos, obligados a barrer a Camagüey y luego dominar a los Tigres de Ciego de Ávila para alcanzar las 40 victorias. Solo así podrían despojar a los Vegueros de Pinar del Río del último pasaje, amparados en la victoria en la serie particular.
Semanas atrás, pocos creían posible este escenario. Sin embargo, los dirigidos por Ramón Moré han encadenado cinco triunfos consecutivos, una racha que reanimó la fe en la grada y sembró desvelo en Pinar del Río, hoy espectador inquieto, atento a cada detalle del desafío.
Es cierto que el reciente impulso llegó ante rivales sin grandes incentivos: Leñadores ya clasificados y Alazanes diezmados. Pero la historia no concede matices cuando llega la hora final. Ahora, la presión cambia de dueño y se posa como sombra larga sobre el banco naranja.
Mientras los otros siete clasificados afinan rutinas y calculan cruces de cuartos de final, en Santa Clara temblarán las gradas. Este martes, cuando la bola vuele, el béisbol hablará con voz de sentencia y Cuba entera estará pendiente.
(Con información de ACN)