
Varios proyectos ocupan hoy la mesa de trabajo de la Unidad de Desarrollo e Innovación (UDI) en la Universidad de Las Tunas (ULT), con el afán de aprovechar de la mejor manera los recursos fabriles a través de la ciencia para garantizar el impulso de la economía local.
Cuatro estudios propios y una colaboración internacional con la Universidad de Oriente esbozan el programa actual de los investigadores tuneros, entre los que destacan los relacionados con la industria azucarera, uno en específico de las presiones hidráulicas de los molinos azucareros y el consumo energético, mientras el otro ronda el uso del aceite residual de la planta de cera.
Los restantes están enfocados hacia el empleo de las arcillas del territorio como material complementario, o sea, para sustituir partes del cemento en las mezclas para la construcción; mientras la otra exploración busca obtener un mayor beneficio del yeso de la mina de la salina, ubicada en el norteño municipio de Puerto Padre.
Al decir de Daniel Rodríguez Peña, director de la UDI, si bien las plazas la definen categorías científicas, a raíz del surgimiento en un centro educativo, son los docentes quienes se adentran en los programas, en gran parte por la falta de mecanismos evaluativos para la categorización de los mismos en la provincia, una de grandes afectaciones en el andar cotidiano de la entidad.
Tres niveles rigen el campo de acción de los entes de ciencia y técnica - unidad de desarrollo e innovación, entidades de servicios científicos técnicos y centro de investigación – de ahí que la superación del Balcón de Oriente esté encaminada hacia obtener un nuevo título dentro de un futuro tan próximo como pudiera suceder en 2027 o 2028, según reconoció Rodríguez Peña en exclusiva para la Agencia Cubana de Noticias.
El ímpetu de progreso impulsa a estos hombres y mujeres, quienes a pesar de las adversidades ahondan en soluciones factibles de acuerdo con la situación económica del país, en aras de colaborar de la mano del saber en el avance de las comunidades.
Surgimos en el año 2003-2004 con un grupo de investigación, luego a medida que se fue consolidando en cuanto a trabajo y cantidad de personal logramos la acreditación como un centro de estudio, en 2008, y a partir de ese momento adquirimos instrumentos de medición y computadoras, a través del financiamiento de proyectos, para llegar al 2023 al rango de UDI, ponderó el también máster en ciencias.
El auge de la ULT en la última década supone las bases en cuanto a la necesidad de cultivar la investigación en las disímiles faenas de la vida cotidiana; sin embargo la realidad presenta un ritmo natural, ajeno al deseado por muchos, por ello el poco reconocimiento de lo logrado por las empresas de estos lares, lo cual supone una zancadilla para aquellos que pretenden despejar el camino hacia el perfeccionamiento productivo.