Las provincias de Pinar del Río, Artemisa y Matanzas continúan sus reportes de incendios forestales desde el comienzo de la campaña nacional del Cuerpo de Guardabosques de Cuba (CGBC) en enero pasado hasta el primero de este mes.  

  El territorio pinareño registro la mayor cantidad con 14 y 102,50 hectáreas afectadas; seguido por el artemiseño con ocho y 58,90; y el matancero con 7 y 73,00; mientras el municipio especial de Isla de la Juventud tuvo 14 con 32,61, de acuerdo con el parte oficial del Departamento de Manejo del Fuego, de la Jefatura Nacional del CGC, del Ministerio del Interior, al que tuvo acceso la Agencia Cubana de Noticias. 

   Agregó que sumaron entre todos 55 incendios con 303, 42 hectáreas dañadas, correspondientes a bosques naturales y plantados en sus áreas; mientras que en Cienfuegos hubo 3 con 11,20, Villa Clara 3 con 8,00, Sancti Spíritus 1 con 4,00, Granma 1 con 0,50 y Santiago de Cuba 2 con 10,00.   

   Por el contrario, no ocurrió ninguno en La Habana, Mayabeque, Camagüey, Las Turnas, Holguín y Guantánamo, siempre según la misma fuente.   

   CGC presentó a principios de este año su tradicional campaña nacional, respaldada por su plan para contrarrestarlos, en la sesión teórica del Ejercicio Nacional contra incendios forestales.

   Los estudios realizados y la experiencia de más de 25 años muestran que en Cuba existen regiones con condiciones para que surjan fuegos más intensos y de mayor magnitud no solo por el impacto de las variabilidades climáticas, sino también por las irresponsabilidades de los seres humanos.

    Aunque sus operaciones van desde enero hasta mayo próximo, existen evidencias de un cambio en el patrón de su comportamiento y su ocurrencia se extiende hasta los meses de junio, julio y agosto, asociados a elementos relacionados con la prolongación del período poco lluvioso en la nación y a las variables meteorológicas.

   El mayor riesgo de las deflagraciones es el comprendido entre los meses de enero a mayo, donde ocurre el 96% de ellas, pero sobresalen los de marzo y abril como los de mayor ocurrencia histórica. 

   Según el Índice de predicción de peligro, los más expuestos son Pinar del Río, Matanzas, Villa Clara, Camagüey, Holguín y el municipio especial de Isla de la Juventud, aunque en general el 90% de sus causas son de origen humano y aún muy escasa la percepción que existe sobre su riesgo.