Escombros de edificios destruidos por un ataque aéreo israelí, el 10 de octubre de 2023, en Ciudad de Gaza. (AP Foto/Fatima Shbair, Archivo

Las guerras dejan tristes huellas; son la terrible expresión del fracaso de la inteligencia humana. Cada una se singulariza por sus horrores. Pero pocas en los tiempos modernos han dejado tantas marcas en tan poco tiempo como la genocida contienda israelí contra el pueblo palestino en Gaza.

Este domingo 24 de diciembre, la Agencia de Naciones Unidas para la población refugiada de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA), informó que 142 de sus empleados en la Franja de Gaza han sido asesinados, en menos de 80 días de combates.

"Nuestros equipos están haciendo lo imposible por ayudar a las personas necesitadas. Lamentamos la pérdida de más colegas de la UNRWA asesinados en Gaza, ahora 142, la mayoría con sus familias, comunicó la agencia de la ONU en su cuenta en la red social X.

Es algo “nunca visto” en la historia de la ONU, declaró el secretario general de la organización, Antonio Guterres, el sábado.

El día anterior, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) había confirmado la muerte de uno de sus trabajadores, Issam al Mughrabi, su esposa y cinco hijos en un bombardeo israelí en las afueras de Ciudad de Gaza. Decenas de familiares más habrían fallecido en el ataque.

“Durante casi 30 años, Issam ha trabajado con el PNUD a través de nuestro Programa de Ayuda al Pueblo Palestino (PAPP). Será recordado como un miembro querido del equipo del PAPP. La muerte de Issam y su familia nos ha afectado a todos profundamente. La ONU y los civiles de Gaza no son un objetivo”, ha denunciado el administrador del PNUD, Achim Steiner.

El peor lugar del mundo para ser niño

Unicef denuncia que Gaza se está convirtiendo en un cementerio de niños. Foto: Reuters.

Lo "nunca visto" del genocidio israelí también se extiende hasta la masacre de la infancia. Ningún otro conflicto reciente ha tenido tamaña proporción de asesinatos de infantes, ante los ojos impávidos de la comunidad internacional. Ni siquiera la brutalidad yanqui en Iraq, Libia o Siria.

Los intensos bombardeos israelíes en dos meses y medio de ofensiva se han cobrado la vida de al menos 20.400 gazatíes – incluidos más de 8.000 niños – y causado más de 54.000 heridos; además de 7.500 cuerpos que se estiman atrapados bajo los escombros, según el último recuento del Ministerio de Sanidad.

“Como cientos de niños más permanecen atrapados bajo los escombros de los edificios destruidos con escasas posibilidades de sobrevivir, es probable que el número total de muertes infantiles supere los 10.000”, advierte la organización de derechos humanos Euro-Med Monitor

"Estoy verdaderamente furioso", declaró Jamed Elder, el portavoz de UNICEF, durante una rueda de prensa en Ginebra, el pasado 19 de diciembre, tras pasar dos semanas en Gaza. "Me enfurece que quienes tienen el poder se encojan de hombros ante las pesadillas humanitarias desatadas sobre un millón de niños", manifestó.

El portavoz de Unicef lamentó que los miles de niños muertos en Gaza "se convierten en estadísticas". "Me enfurece que la hipocresía aplasta cualquier empatía" y "estoy furioso conmigo mismo por no haber podido hacer más", añadió.

Los hospitales que aun funcionan están repletos de niños y sus padres, todos ellos con "las espantosas heridas de la guerra", dijo Elder, y destacó que durante su estancia en la Franja se encontró con muchos jóvenes amputados. Alrededor de 1000 niños de Gaza han perdido una o ambas piernas, detalló.

"No creo que en mis 20 años con Unicef haya visto esta cantidad de niños con heridas de guerra", le dijo Elder a la BBC

Vidas segadas que nunca llegarán a conocer la edad adulta. “Los padres se van a dormir abrazando fuerte a sus hijos sin saber si se despertarán vivos a la mañana siguiente”, relata Philippe Lazzarini, comisionado general de la UNRWA, la agencia de la ONU para los refugiados palestinos, tras una visita reciente a la Franja de Gaza. “El miedo y la ansiedad son constantes para más de 2 millones de personas en Gaza, ya sean niños, mujeres o personas mayores”, admite. El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, advirtió hace semanas que Gaza iba camino de convertirse en “un cementerio de niños”.

Una profesión a riesgo de bombas

Los compañeros de los periodistas palestinos Hasouna Slim y Sari Mansoor, quienes murieron a causa de un bombardeo israelí en el sur de la Franja de Gaza, el 19 de noviembre de 2023 afp_

Nunca antes se había visto en una guerra que se podían contar más periodistas muertos que días de combates. Ya son 103 los colegas fallecidos en 79 jornadas de violentos bombardeos y ametrallamientos en Gaza, según informó la cadena de televisión Al Jazeera este 24 de diciembre.

 

Nunca antes habían sido asesinados tantos profesionales de la prensa en tan exiguo territorio como el de la Franja ocupada por el ejército israelí. Nunca antes en este siglo habían muerto tantos periodistas en todo un año.

El ejército israelí no respeta ninguna de las convenciones internacionales que protege el ejercicio del periodismo de guerra. Para la entidad sionista, el mejor periodista en campo adversario es el periodista muerto. La verdad del genocidio no debe ser contada.

La lógica perdedora de la guerra

Una de las ciudades que cada año recibe a miles de visitantes en estas fechas ahora está en un duelo profundo y doloroso. En la imagen, en la Plaza del Pesebre, junto a la Iglesia de la Natividad, un hombre instala un nacimiento con escombros y sábanas blancas en representación de la masacre de palestinos en Gaza. Foto Ap

Allí donde se supone nació Jesús, no hubo espacio para festejar la Navidad. La ciudad de Belén (Cisjordania), donde según la Biblia nació Cristo, fue estos días un pueblo fantasma, sin luces festivas ni decoraciones típicas en la plaza del Pesebre. El alcalde Hanna Hanania explicó que decidieron cancelar las celebraciones navideñas este año por considerarlas inapropiadas en un momento en que Israel continúa con sus ataques contra la Franja de Gaza.

"El nacimiento de Jesús es un mensaje de esperanza para todos los niños del mundo, y no podemos celebrarlo cuando miles de niños están siendo asesinados en la Franja de Gaza", explicó Hanania al medio alemán Berliner Zeitung.

“No podemos celebrar cuando nuestros hermanos y hermanas en Tierra Santa padecen hambre y muerte”, afirmó a EFE el párroco católico Rami Asakrieh, desde la Iglesia de Santa Catalina, colindante a la ortodoxa Basílica de la Natividad, principal centro de peregrinaje de cristianos de todo el mundo a Belén.

Este 25 de diciembre, en la bendición Urbi et Orbi, en la que lamentó las matanzas de inocentes que los conflictos bélicos provocan en el mundo, y llamó al fin de las guerras, el Papa Francisco volvió a referirse a la matanza contra el pueblo palestino, como ha hecho varias veces en las últimas semanas: “que cesen las operaciones militares, con sus dramáticas consecuencias de víctimas civiles inocentes, y que se remedie la desesperada situación humanitaria permitiendo la llegada de ayuda”.

Que no se siga alimentando la violencia y el odio, sino que se encuentre una solución a la cuestión palestina, por medio de un diálogo sincero y perseverante entre las partes, sostenido por una fuerte voluntad política y el apoyo de la comunidad internacional”, demandó.

La paz es necesaria, para que en tierras palestina no se sigan escribiendo "nunca antes" del horror y el genocidio. El silencio no es una opción ante tanta matanza. No es admisible que prevalezca la lógica perdedora de la guerra.