Ofrendas florales a nombre del pueblo de Cuba fueron depositadas hoy ante los monumentos funerarios de Carlos Manuel de Céspedes, Padre de la Patria, y José Martí, Héroe Nacional, en el cementerio patrimonial Santa Ifigenia, como homenaje al aniversario 158 del inicio de las luchas por la independencia nacional.

Alumnos de la Escuela Militar Camilo Cienfuegos y cadetes de la Escuela Interarmas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) General José Maceo, Orden Antonio Maceo, protagonizaron la guardia de honor en el retablo de los mártires de la Patria.

Asistieron a la ceremonia Beatriz Johnson Urrutia, primera secretaria del Partido Comunista de Cuba en la provincia; Manuel Falcón, gobernador; el primer coronel Luis Prieto Lazo, jefe de la Región Militar Santiago de Cuba, además de representantes de las FAR, el Ministerio del Interior, la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana, organizaciones políticas y de masas, intelectuales y el pueblo santiaguero.

Para la joven santiaguera Amanda Pérez, recordar el 10 de octubre significa acercarse a los orígenes de la nación y comprender el valor de quienes dieron los primeros pasos por la libertad de Cuba.

Carlos Manuel de Céspedes tuvo la decisión de iniciar la lucha por la independencia y de dar un paso trascendental al liberar a sus esclavos e invitarlos a sumarse a la causa. Su ejemplo nos recuerda que la libertad y la dignidad humana son principios que debemos conocer, defender y transmitir a las nuevas generaciones, expresó a la Agencia Cubana de Noticias.

El 10 de octubre de 1868, Céspedes inició la guerra por la independencia en el ingenio La Demajagua, en Manzanillo, y convocó a sus antiguos esclavos a incorporarse a la lucha contra el dominio colonial español.

La Guerra de los Diez Años constituyó la primera de las tres contiendas independentistas desarrolladas en Cuba durante la segunda mitad del siglo XIX, en un proceso histórico que contribuyó a forjar la identidad y el sentimiento de nación entre los cubanos.